Caso Vanesa Butera: controles necesarios y signos de alarma del cáncer de cuello de útero
La actriz contó que atraviesa esta enfermedad y pidió a las mujeres que se hagan el PAP anual. Qué otros estudios son importantes y desde qué edad. Un caso rosarino muy particular se presentará en un congreso mundial.

Viernes 03 de Noviembre de 2023

El cáncer de cuello de útero detectado en etapas tempranas es curable en la mayoría de los casos. Sin embargo, en la Argentina, cada año 2.800 mujeres mueren a causa de esta enfermedad. ¿Por qué? Las tasas de controles ginecológicos son bajas (mucho más después de la pandemia) y también cayó en forma alarmante la vacunación contra el HPV, que es el virus a partir del cual se desarrolla este cáncer.

La artista Vanesa Butera, de 39 años, hizo pública su enfermedad. La noticia causó impacto en sus más de 200 mil seguidores en Instagram, y a partir de su relato recibió el apoyo de muchísimos actores y actrices famosos. En la publicación, cuenta que está haciendo un tratamiento de quimioterapia y rayos luego de que le diagnosticaran cáncer uterino. "Háganse los chequeos ginecológicos anuales", pidió la mujer.

Butera admitió que sintió miedo al enterarse de su situación y que ahora transita un proceso complejo de terapia oncológica que "en dos meses sabremos si funcionó".

El médico Martín Riegé, ex presidente de la Asociación Argentina de Ginecología Oncológica, miembro del staff de Gamma, y un referente en cáncer de cuello de útero en la región habló con La Capital sobre este tema.

Hizo referencia a la preocupante caída en las tasas de controles anuales ginecológicos y pidió que los padres cumplan con vacunar a sus hijos e hijas contra el HPV (el virus causante de esta enfermedad oncológica) ya que la vacuna está en el calendario oficial y deben colocársela tanto las nenas como los nenes a los 11 años.

Más allá del calendario, Riegé sugirió que todas las personas se vacunen aun cuando ya son adolescentes, jóvenes o adultos. Si bien la cobertura es menor en tanto pasan los años y el número de parejas sexuales (por eso lo ideal es a los 11) "sirve igual", expresó.

En Escocia, por ejemplo, donde el cumplimiento de los controles ginecológicos en las mujeres es altísimo y las tasas de vacunación contra el HPV son del 100% tienen solo 3 muertes anuales por cáncer de cuello de útero.

En cuanto al uso del preservativo, que es crucial para evitar enfermedades de transmisión sexual, en el caso del HPV no es totalmente efectivo ya que el virus puede transmitirse por sexo oral y otras formas de contacto que no son necesariamente la penetración. Por eso, hay que usarlo, pero eso no libera del control ginecológico todos los años.

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Chequeos, cuáles y cuándo

"Toda mujer que ha iniciado relaciones sexuales debe comenzar con el papanicolau al año de esas primeras relaciones, y luego, todos los años", destacó el médico.

"Me pasa de encontrarme con que muchas madres o padres no incentivan a sus hijas a ir al ginecólogo siendo adolescentes porque niegan que hayan comenzado con su vida sexual, y lo cierto es que esto siempre sucede antes de que los padres puedan aceptarlo. Por eso es importante la educación sexual desde edades tempranas, porque puede salvar vidas", remarcó el profesional.

En relación a los chequeos imprescindibles, el médico destacó: "En nuestro medio se hace el papanicolau, pero también comenzó a realizarse la tipificación viral (recomendada a partir de los 30 años"), que es otro estudio importante. "Vamos (o deberíamos ir) hacia un escenario donde se haga primero la tipificación viral (que lo hace el ginecólogo y se realiza en consultorio, siendo muy parecido en la práctica al PAP) pero que nos da otro tipo de información", amplió.

Santa Fe ya está haciendo este examen en muchos hospitales públicos del territorio, al igual que otras provincias argentinas.

El PAP, la tipificación viral, la colposcopía, el cepillado, estudios por imágenes y las biopsias cuando son necesarias, son todas herramientas fundamentales, y que están disponibles, y que permiten nada menos que detectar a tiempo lesiones precancerosas. "Si el diagnóstico es precoz el 95% se puede curar, entonces no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo mueren mujeres jóvenes que podrían salvarse o no tener que pasar por tratamientos como la quimioterapia o los rayos", reflexionó el médico. "Se necesitan más campañas, más educación, es imprescindible que Salud se ocupe de promover estos estudios y la vacunación", enfatizó Riegé.

"Lamentablemente hoy estamos operando a mujeres con tumores grandes porque los controles no se están cumpliendo", dijo.

En tanto, remarcó que hay algunos casos muy puntuales de tumores agresivos que aparecen a edades muy tempranas donde no siempre es posible detectarlos en estadíos tempranos . "Pero estamos hablando de un porcentaje mínimo", señaló el profesional.

Sangrado durante las relaciones sexuales, dolores pélvicos, sangrados intermenstruales, pueden ser señales de que algo anda mal y por eso es imprescindible que ante estos síntomas se acuda de manera rápida al ginecólogo.

Preservar la fertilidad

El cáncer de cuello de útero, cuando aparece en edad reproductiva (esto es entre la adolescencia y los 45 años aproximadamente) tiene un impacto enorme porque afecta a mujeres que tienen hijos pequeños (con todo lo que ello implica al atravesar una enfermedad como esta) o que quizá quieren ser mamás de manera biológica pero aun no lo han decidido, y lo planean para más adelante.

Las cirugías y los tratamientos para el cáncer suelen afectar de manera irreversible la fertilidad. Por eso es tan importante que se le dé a la paciente la chance de preservar óvulos (si se trata de mujeres muy jóvenes) para que una vez terminado el proceso puedan acceder a la ayuda de la ciencia para tener hijos.

Por otra parte, Rosario es pionera en las cirugías conservadoras del útero para no sacar el órgano completo y darle la oportunidad a la mujer que tiene cáncer de cuello de llevar adelante un embarazo.

Riegé es quien inició oportunamente este camino. "Ahora estamos presentando en estos días, en un congreso mundial en Pennsylvania, un caso muy interesante de una paciente rosarina que a los 26 años tuvo cáncer de cuello de útero. Se le hizo una conización cervical (no se sacó el órgano durante la operación) y luego, con un tratamiento de fertilidad, cinco años después (tuvo que hacer quimio y rayos) y con una técnica muy especial, se logró el embarazo que ya está casi llegando a término", señaló el médico, quien destacó que se trata de un caso único a nivel mundial por las características de las técnicas que se utilizaron.

"Más allá de esta buena noticia insisto con la prevención, el diagnóstico precoz y el cuidado de la salud de manera integral", remarcó Riegé.