Pandemia

Casilda acelera los hisopados y aísla a 700 personas para frenar el virus

La ciudad, de 35 mil habitantes, transita desde ayer la fase 1 de la cuarentena. El municipio suscribió un convenio con un laboratorio de Venado.

Martes 04 de Agosto de 2020

En medio del temor social que genera en la comunidad casildense el avance de la pandemia, el municipio volvió desde ayer a la fase 1 de la cuarentena, con la vista puesta en revertir la escalada de contagios. Hasta anoche registraba un total de 100 casos -al cierre de esta edición podían confirmarse más-, según el comité de emergencia de la ciudad (la provincia reportó ayer 86 pacientes). El principal mecanismo para prevenir los infectados es una aceleración en la realización de los hisopados, además de la rápida detección de los contactos de casos positivos, logrando hasta el momento aislar a 700 personas.

La provincia declaró ayer la cuarentena sanitaria en Casilda, impidiendo el ingreso y egreso a la ciudad de personas que no sean residentes.

Para frenar los contagios se puso en marcha un sistema de posta establecido en un espacio del barrio Barracas, donde se hisopa a personas que se encuentran en el listado de sospechosos registrado por consultas al 0800. A partir de ese mecanismo se espera bloquear la propagación del virus en la segunda localidad de la provincia con mayor número de contagios.

Medio centenar de personas fueron hisopadas durante la jornada de ayer por personal del Sies, que también realiza los estudios en forma domiciliaria a quienes no pueden trasladarse por diferentes razones.

"Con este sistema se busca cubrir con mayor celeridad la demanda de hisopados y así tener actualizado el número de casos positivos, a fin de identificar y aislar rápidamente sus contactos estrechos para lograr un bloqueo eficaz", explicó a este medio el subsecretario municipal de Salud, Ariel Aquili.

El funcionario además indicó que el gobierno local suscribió un convenio con un laboratorio privado de Venado Tuerto para enviar parte de las muestras realizadas, que hasta ahora eran remitidas únicamente al Cemar de Rosario.

Si bien Casilda está considerada ciudad de transmisión comunitaria del virus, el dato positivo es que ya se logró establecer el nexo epidemiológico en el 90 por ciento de los casos positivos reportados, lo que posibilitó avanzar con las medidas de aislamiento de contactos, que hasta ayer superaba las 700 personas, a fin de atacar la propagación de la pandemia, en una localidad que cuenta con 35 mil habitantes.

No obstante se espera que la curva de contagios siga en ascenso durante unos días hasta lograr desactivarla de la mano de las restricciones que impone la vuelta a la fase 1.

Al menos así lo indicó el intendente casildense Andrés Golosetti, quien instó a la población a respetar las disposiciones y "cuidarse" para superar la compleja coyuntura sanitaria.

"Lo que más me preocupa es la salud de la población, porque de todo lo demás se puede salir pero lo más sagrado que tenemos es la vida y tenemos que cuidarla", manifestó.

El mandatario apuntó contra el relajamiento social como uno de los principales factores por los cuales Casilda tuvo que retroceder a la etapa de aislamiento social para empezar de nuevo a dar batalla al coronavirus.

"Buena parte del problema estuvo en los encuentros familiares y afectivos, porque si bien apelamos a la responsabilidad social, en muchos casos no existió".

El intendente casildense también lamentó que haya sucedió algo similar en otros actividades que estaban habilitadas, especialmente vinculadas a la recreación y el deporte.

No ahorró críticas a profesionales de la salud que "se contagiaron al no utilizar medidas de protección y respetar las normas de bioseguridad".

La disposición de volver a la fase 1, que comenzó a regir después del mediodía de ayer tras la sanción del decreto correspondiente y se extenderá hasta la cero hora del 18 de este mes, apunta a reducir al mínimo la circulación de personas, permitiendo solamente el desarrollo de actividades esenciales vinculadas al abastecimiento de alimentos como supermercados mayoristas y minoristas y comercios de proximidad.

La EPE cerró las oficinas por dos casos

La Empresa Provincial de Energía dispuso ayer cerrar preventivamente las oficinas que tiene establecidas en Casilda al detectarse que dos trabajadores de la compañía contrajeron coronavirus. “A partir de esta situación se activaron los protocolos sanitarios aislando a los grupos de trabajo asociados al personal afectado”, indica el parte oficial, donde además se destaca que las dependencias administrativas de Ovidio Lagos 2299 permanecerán cerradas esta semana, con guardias mínimas.

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