Casi 7 de cada 10 jóvenes no concurren a espacios sociales ni deportivos en los barrios
El dato es el resultado del estudio "Educación y juventudes" elaborado por NexoRosario entre casi 300 chicos de 14 a 20 años de los barrios populares de los seis distritos la ciudad. En pandemia, del total de jóvenes, el 46% interrumpió su escolaridad

Lunes 11 de Julio de 2022

El impacto de la pandemia en los jóvenes de los barrios populares de Rosario aún está lejos de ser un recuerdo. Un relevamiento entre casi 300 adolescentes y jóvenes de 14 a 20 años mostró que el 46 por ciento interrumpió su escolaridad y el 68 por ciento aún hoy tampoco participa de actividades sociales, deportivas, culturales que se lleven adelante en sus territorios. Es más, la mitad dice que los temas y métodos de enseñanza no se corresponden con sus necesidades e intereses, el 36 por ciento percibe que la escuela actúa con rigidez frente a sus problemáticas y el 69 por ciento dijo no tuvo acercamiento por parte del personal escolar al interrumpir la cursada. Así y todo, aún la escuela es valorada por el 66 por ciento de los adolescentes como un espacio que pueden ofrecer mejores oportunidades.

Los datos se desprenden del estudio "Educación y juventudes", un estudio que el espacio NexoRosario llevó adelante entre el 30 de marzo y el 27 de abril de este año entre 292 jóvenes de entre 14 y 20 años de barrios populares rosarinos, trabajando sobre 38 radios censales de los 6 distritos de la ciudad.

La radiografía no solo aporta datos locales de la situación de los jóvenes durante el tiempo de aislamiento de la pandemia de Covid-19, donde la virtualidad se transformó en el formato obligado de la escuela para la mayoría sin herramientas para hacer frente, sino que además pone sobre la mesa la situación actual que hace que a más de tres años del 20 de marzo del 2020 muchos de ellos no hayan retornado a las aulas, pero tampoco a otras actividades culturales o recreativas que se desarrollen en sus barrios.

Dejar de ir a la escuela

Los 24 meses entre el 2020 y el 2021 fueron los años en que el 46 por ciento de los casi 300 jóvenes encuestados por integrantes y militantes de organizaciones sociales barriales interrumpieron su presencia en la escuela, justamente el período obligado de la virtualidad donde más del 72 por ciento planteó tener dificultades -ya sea por falta de conexión o por incomprensión de las consignas indicadas-.

"Quienes plantean como motivo de descontinuar la asistencia a la escuela por cuidados familiares, paternidad o maternidad son mayoritariamente mujeres, mientras que quienes discontinúan sus trayectorias escolares por problemas económicos y desinterés son mayoritariamente varones", señala el informe, lo que marca la permanencia de los estereotipos de género aún en esta franja etaria.

De hecho, 85,62 por ciento dice preferir cursar en la escuela de forma presencial, pero el hecho es que del universo de jóvenes relevados, actualmente y a tres años del inicio de la pandemia, el 68 por ciento no realiza ni participa de ninguna actividad social, cultural, deportiva o educativa no formal. Y más aún, entre quienes sí las hace, casi el 70 por ciento son mujeres.

Más aún, los que iniciaron las clases este año lo hacen a una distancia mayor a 15 cuadras de su casa, lo que implica utilizar el transporte público, lo que se convierte en una dificultad más a sortear para llegar al aula no solo por razones económicas, sino además por las violencias con las que actualmente conviven los jóvenes en los territorios.

"Es fundamental trabajar en un análisis en este punto", señalan desde el centro de estudios, ya que no dejan de señalar que "las situaciones de conflictos y violencias que se vive en los territorios condicionan y estructuran la vida cotidiana de las familias y es un factor que, entre otros, dificulta la llegada y accesibilidad de las juventudes a las instituciones educativas".

Repensar políticas educativas

Gestado como espacio no solo de análisis de problemáticas, sino de diseño de propuestas y de proyectos, el estudio se propone como desafío ante el escenario descripto "el armado de un sistema de alertas que puedan aportar a la prevención" al considerar que existen "indicadores que visibilizan una mayor desigualdad en la permanencia en el sistema educativo formal".

En relación a eso, destacan que del 36,31 por ciento de los jóvenes que actualmente no están estudiando, señalan en el 80 por ciento por los casos que tampoco sus padres, madres o jefes de hogar de donde viven lograron completar el nivel secundario de escolarización.

"Entendemos esa como un alerta porque existe una continuidad familiar de no poner a la escuela secundaria en un lugar preponderante a la hora de definir continuarla y finalizarla", señalaron desde la Comisión de Educación del centro de estudios.

La mirada crítica sobre la escuela está presente: la mitad de los encuestados señalan que los temas y métodos de enseñanza no se corresponden con sus necesidades e intereses, el 36 por ciento percibe que la escuela actúa con rigidez frente a sus problemáticas personales y el 69 por ciento dijo no haber tenido un acercamiento por parte del personal escolar al interrumpir la cursada.

Así y todo el 85,62 por ciento prefiere a la escuela como su espacio de aprendizaje y el 92 por ciento la señala como un espacio "fundamental" en sus vidas". Además, entre quienes afirman que la escuela es importante para la vida de los jóvenes, el 66,91 por ciento aún cree que puede brindar mayores oportunidades laborales.