La ciudad

Casa Kaos, el primer espacio cultural "cuir", busca sobrevivir a la emergencia

Artistas disidentes, travestis, trans y no binaries son parte del colectivo que trata de volver a funcionar tras los cierres de la pandemia

Domingo 18 de Julio de 2021

Son artistas y se nombran "disidentes". Son travestis, trans, no binaries, además de autogestivos. Y desde Casa Kaos, ese lugar que habitan en el centro rosarino (Paraguay 1217) como espacio cultural con perspectiva "Cuir", pero también como hermandad y comunidad que los contiene, vienen haciendo frente a la pandemia desde hace más de un año. Forman parte del Colectivo Rosarino de Centros Culturales Independientes (Crec), que en los últimas semanas volvió a hacer ruido en el Concejo Municipal con la presentación de un nuevo proyecto de ordenanza que busca regularizar su funcionamiento en la ciudad, un debate que promete darse en la segunda mitad del año.

"Tenemos todas las de perder", dice Male y señala que este verano apenas pudieron llevar adelante un evento, y si bien volvieron a realizar talleres con cupos y protocolos, por estos meses se sostienen con el trabajo de algunas y algunos de sus integrantes. Un escenario al que se sumó "la ayuda alimentaria, ya que hubo quienes atravesaban un momento difícil y venían por un plato de comida", cuenta.

"Venimos de un momento muy duro, ya somos de por sí un sector muy golpeado y encima estamos en emergencia cultural, apostamos por la autogestión y somos disidencias: travestis, lesbianas y transexuales", cuentan desde la casa de pasillo sobre calle Paraguay donde funcionan hace más de un año.

Allí sostienen talleres y espacios comunes con una perspectiva "Cuir" -castellanización del término anglosajón "queer" referida a la teoría que sostiene que la idea de los géneros, las identidades sexuales y las orientaciones sexuales, son el resultado de una construcción social-.

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Los talleres regulares de tango cuir, flexibilidad, Vogue femme y Old Way provenientes de la cultura Ballroom del under neoyorkino son algunas de las actividades que realizan, pero que así como los seminarios y eventos se vieron suspendidos en el contexto de las restricciones del Covid-19. "Este verano apenas si pudimos hacer un evento y los talleres con cupos, lo que hace que se nos haga difícil sostenernos", explica Male y agrega que tienen por delante la renovación de un contrato de alquiler que pone en jaque su supervivencia.

casa Kaos

Una comunidad

Sin embargo, Casa Kaos trasciende las actividades culturales, de talleres y eventos que organizan. Se trata "de una comunidad donde hay una vinculación que se da desde lo familiar, la contención y el apoyo para poder proyectarse en el contexto de una sociedad que es expulsiva", cuenta Gala.

La génesis de esos espacios, refieren, es justamente el under neoyorkino de los 80, donde travestis, trans, disidencias, afros y latinos conformaron lo que se conoce como Cultura Ballroom y que "no es más que habitar en casas, houses y hacer comunidad", explican.

Ciertamente, si bien en todos los casos sus habitantes son jóvenes sub 25, muchas de ellas y ellos sufrieron la expulsión de sus familias de origen y encontraron en ese espacio un lugar donde alojarse. "Estamos todas atravesadas por lo mismo", dice "LaTati", habitante de la casa junto con Male y Joe.

"La mayoría estamos acá porque fuimos expulsados", señalan. Es más, pocos días atrás, en esa situación y sin tener un lugar dónde ir se sumó Fran. Sin embargo, apuntan que son muchos más quienes transitan el lugar a través de los talleres y actividades, pero también "buscando contención y asistencia".

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Todos son parte del reclamo al Estado por la regulación de los espacios culturales de la ciudad y la declaración de la emergencia para un sector que tiene, de acuerdo al último relevamiento del Crec, unos 70 centros en la ciudad y que solo entre marzo y junio del 2020 la pandemia obligó a cerrar a por lo menos una decena. Pero a esa pelea le suman las necesidades específicas de la comunidad LGTBIQ+, que van desde la ayuda alimentaria hasta el cumplimiento de los cupos laborales travesti trans.

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Kiki: visibilización y protesta

Esos reclamos son los que el 1° de agosto, a las 14, llevarán a la plaza Libertad, en lo que será un "Kiki", como se denominan los encuentros que fueron tomados de la cultura Ballroom, donde se dan competencias y que en esta oportunidad realizarán con la consigna "Dame Travajo", en reclamo del cumplimiento de las normativas aprobadas de cupo laboral trans.

Allí no solo llevarán un modo de protesta, sino que además se harán ver "montadísimas", como les gusta decir al hablar de la hiperproducción de pelucones, maquillajes y vestuario con la que visibilizan justamente la cultura Cuir, con "cero peso", aclaran.

"Es una forma de visibilizarnos", dice Gala, a lo que Male le agrega: "Todo esto tiene que ver con la forma que tenemos de entender el arte como una forma de transformación social y resistencia, que cada vez toma más fuerza. Y que es una forma de vida en el sentido de cómo nos vinculamos, cómo habitamos los espacios y cómo entendemos el arte".

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