La ciudad

Carrocera del Gran Rosario busca fabricar los ómnibus urbanos del país

Metalsur, de V.G. Gálvez, firmó un convenio con su socia brasileña que le permitirá reactivar su producción y aspira a duplicar el personal.

Lunes 22 de Julio de 2019

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Rosario, Antonio Donello, anunció ayer que la carrocera Metalsur, de Villa Gobernador Gálvez, comenzará a fabricar colectivos urbanos y aspira a convertirse en la principal proveedora del país tras el cierre de la carrocera más grande, la bonaerense Metalpar, a principios de este año. Hoy, en la fábrica de la vecina localidad trabajan 140 empleados, pero la idea es llevar esa planta de personal a más del doble.

"Esta es una excelente noticia que nos llena de felicidad en tiempos difíciles", señaló ayer Donello, quien está al frente de un gremio que en los últimos años vio cómo se perdieron más de 500 puestos de trabajo en el sector carrocero de la región.

Según explicó el gremialista, la reactivación de Metalsur llega gracias a la firma de un convenio con su socia, la brasileña Marcopolo, por medio del cual la fábrica de Villa Gobernador Gálvez comenzará a producir dos modelos de colectivos urbanos: uno con motor delantero y otro con motor trasero.

"La idea es que esos modelos empiecen a producirse en octubre, por lo que se estima que en un plazo de unos 40 días de producción ya estarían listos", indicó el referente de la UOM en Rosario.

La reactivación de esta carrocera viene a cubrir una importante ausencia de proveedores de colectivos urbanos en el país, ya que ese lugar lo ocupaba la fábrica con asiento en la localidad bonaerense de Loma Hermosa, Metalpar, que en marzo de este año bajó la persiana e indemnizó a sus 600 trabajadores.

Esa firma era además la principal proveedora de unidades del transporte de Rosario, que en el marco del pliego de la nueva licitación debe renovar la totalidad de su flota.

Es más, esa renovación es la que alteró los números del sistema, ya que devaluación mediante, el precio de cada unidad cambió drásticamente en los últimos años.

Optimismo

El líder de la UOM celebró ayer la noticia y recordó que Metalsur "perdió 150 puestos de trabajo en los últimos dos años y medio. Estamos hablando de una carrocera que llegó a tener 400 empleados y que hoy tiene 140, así que esta reactivación para producir colectivos urbanos realmente es una muy buena noticia", puntualizó.

Donello dijo que la intención de la carrocera "es volver a tener un plantel de 400 empleados" y destacó que con la puesta en marcha de la producción de estas unidades, "también se reactivan todas las empresas satélites, es decir, las que proveen asientos y distintos insumos. Hay mucha mano de obra indirecta que también se va a ver beneficiada", indicó.

A principios de este año, la UOM había motorizado reuniones con las autoridades del Ente de Transporte de Rosario para solicitarles que se tenga en cuenta a las carroceras de la zona para fabricar los nuevos colectivos urbanos que exige el pliego del sistema de transporte.

En esos encuentros, los carroceros habían dejado en evidencia la difícil coyuntura por la que atraviesa el sector. "Si seguimos así, cerramos todas las carroceras. Todas las grandes terminales están suspendiendo gente, no hay créditos y las ventas están paradas. Esto es muy parecido a la crisis de 2001, es muy preocupante", había admitido por esos días el titular de Carrocerías Lucero, una de las cuatro carroceras instaladas en el Gran Rosario, Edgardo Rossi.

Ahora, la reactivación de Metalsur vuelca algo de optimismo ante ese escenario tan sombrío. "Ya hemos hablado con gente cercana al próximo intendente, Pablo Javkin, que vieron con buenos ojos la posibilidad de que los colectivos rosarinos se fabriquen en esta zona", destacó Donello.

El gremialista puntualizó además que "un alto porcentaje de los trabajadores de Metalsur son rosarinos", con lo cual la reactivación de esa carrocera "también es una excelente noticia para la ciudad".

Las tres empresas de colectivos urbanos que operan en la ciudad, Movi, El Cacique y Rosario Bus, aún deben renovar parte de la flota para cumplir con lo que fija el pliego del nuevo sistema. Las unidades deben tener piso bajo y aire acondicionado. Hay un dato por demás de elocuente: en el último año triplicaron su valor. Si en 2017 el costo de un colectivo era de dos millones de pesos, a fines del año pasado ya cotizaba seis millones.

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