La ciudad

"Carolina me faltó 80 días y casi me muero", dijo Sandro, que hoy se reencontró con su hija

El papá, que estuvo 45 días buscándola en la ciudad de Chumbicha, tendrá la tenencia provisoria de la nena de 10 años, mientras que la mamá, que se la llevó sin autorización a Catamarca, podrá visitarla bajo supervisión. 

Miércoles 30 de Septiembre de 2015

"Cuando amas a un hijo, no hay pared que no puedas trepar", argumentó Sandro Garrido, este uruguayo de 41 años que reside en Rosario desde los 6, luego de que la justicia rosarina le restituyera a su hija Carolina (10 años), con quien se reencontró después de 80 días.  
 
Por ahora, el papá tendrá la tenencia provisoria de la nena, mientras que la mamá la podrá visitar bajo supervisión cuatro días en octubre y otros cuatro en noviembre y en diciembre la Cámara de Apelaciones decidirá como sigue el proceso. 
 
"Pedí que sea bajo supervisión, porque no tengo ganas de pasar por todo lo que he pasado y la nena tampoco se lo merece", dijo el papá, quien recalcó que "lo primordial es que sea feliz y que esto no le afecte en un futuro. Hay veces que cuando los padres hacemos cosas no nos damos cuenta del daño que estamos causando". 
 
"Estoy muy feliz y ahora más tranquilo, luego de recuperar y poder reencontrarme con  Carolina", contó el papá, más aliviado luego de haber estado durante 45 días buscando a su hija en la ciudad catamarqueña de Chumbicha, adonde se la había llevado su madre. 
 
"Ahora estamos a full porque Carolina quiere ver a todo el mundo", contó Sandro. 
 
El papá de la nena la buscaba desde hacía varias semanas en la ciudad catamarqueña, a donde se le había llevado su madre y en donde los familiares de la madre de la nena le negaban la chance de verla. 
 
"Estuve 45 días con mi papá alojado en Catamarca, que es el que me ayudó para poder hacerlo buscando la nena, haciendo 22 allanamientos, y sin poder dar con el paradero de ella porque la movían de un lado para el otro", relató Garrido en diálogo con LT 3. 
 
Respecto de lo que sucedía en Chumbicha, la ciudad donde la mamá se había llevado sin autorización a Carolina, comentó: "Primero fui con un Oficio de Ley, con sello de agua que es interprovincial, con una orden de restitución inmediata, con poder incluso para allanar domicilios y demás y se hizo caso omiso a todo". 
 
"Incluso el comisario Flores -prosiguió con su comentario-, en ocasión de que la nena estaba jugando en el patio de su abuelo, le pedí que hiciera la restitución de la nena y dijo que no, que no podía, que tenía que esperar. Y esperó hasta que la desaparecieron, la llevaron a otro lugar, entonces recién ahí allanaron el domicilio. En ese momento el comisario se abrazó con el abuelo de la nena, que es concejal en el pueblo, y ahí empezó la odisea para tratar de encontrar a la nena".
 
Sandro contó que recién cuando fue con el último exhortó, luego de otros anteriores que no surtieron efecto, que "fue dirigido a un juez en lo Penal, que nos entregó una comisión con una chata y dos policías mujeres para que traigan a la madre a Rosario. Entonces ahí, cuando se le empezaron a cerrar las puertas, pidió una audiencia con el juez Peyrano, que se la concedió y ahí se tuvieron que presentar de manera espontánea en Rosario para no quedar presos". 
 
El papá de Carolina también admitió que "muchas veces pensé que la perdía, pensé en dejar la búsqueda también, pero hubo mucha gente atrás dándome fuerzas. Y cuando entraba a mi casa y veía la cama de mi hija vacía me decía que no iba a dar el brazo a torcer, no me van a ganar y voy a buscar lo que es mejor para ella. No es como ellos piensan (por la mamá de la nena), que mi hija es un trofeo, yo quiero que esté bien y que sea feliz". 
 
Para Sandro, lo que pasó es "incomprensible", porque yo también le había ofrecido, que en vez de darle un mes de vacaciones con ella, darle dos, y que cuando la trajera de vuelta de las vacaciones después veíamos cómo seguíamos y que si la nena se quería ir no la iba a detener. Y después llegamos a este punto de locura que se llegó. 
 
Además de comentar que Carolina "vino bastante dañado psicológicamente" y que "vamos a tratar de reparar todo el daño que se le hizo en estos meses y que sea feliz", Sandro sentenció que pese a todo lo que pasó y sufrió pretende que tenga una relación normal con la madre.  
 
"Yo voy a tratar de que el vinculo con la madre no se corte, porque creo que es esencial. Al igual que conmigo. Se cometen errores en la vida y espero que ella haya aprendido de esto y que valore lo que tiene, porque a mi me faltó 80 días y casi me muero, estaba muerto en vida. Ahora estoy feliz de la vida, pero como le dije a mi hija no es mi intención cortar el vinculo con la madre a pesar del daño y tampoco lo fue nunca". 
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS