Jueves 15 de Junio de 2023
En medio de una economía cada vez más endeble a raíz de la pérdida de valor del peso argentino, un kiosquero decidió colocar un dólar como valor equivalente a un producto en pesos. Sin dudas, una economía cada vez más bimonetaria pese a que la gran mayoría desconoce las consecuencias que podría generar la dolarización en la clase media.
La experiencia del uno a uno en los '90 dejó a más de uno con esa ilusión y anhelos de poder viajar y adquirir productos de consumo masivo al alcance de la mano. Claro que esa realidad desde la crisis de 2001 y desde 2003 a esta parte comenzó a alejar ese sueño de la convertibilidad que, como auguran los especialistas en la materia, no es gratis y podría impactar de manera sensible en el poder adquisitivo de la clase trabajadora como ocurrió en Ecuador.
Lo cierto es que este comerciante de la zona del microcentro lanzó una humorada y decidió ofrecer los productos con los valores de la moneda estadounidense. "Se ve que soy famoso por los carteles, ya me pasó. Esto fue una ironía porque tenía que cambiar los precios otra vez, cosa que hago habitualmente".
"Entonces —continuó el kiosquero— se me ocurrió poner algunas ofertas de entre $490 y $500, pero como me parecía una locura, las puse al valor de U$S 1 porque todos tenemos un dólar de colección que alguna vez obtuvimos", comentó en declaraciones a El Tres TV.
La curiosidad vino a colación con la salida a circulación del billete de $2 mil, con quienes muchos usuarios apenas pueden comprar algunas empanadas, un kilo de carne o alguna adquisición de oferta en una verdulería y no mucho más. Esa es la realidad de la economía y la argentinidad sale a escena para canalizar esa incertidumbre y tristeza por el ritmo arrollador con el que no para de licuarse el peso argentino.
Claro que a más de uno que haya visto la película argentina "Esperando la carroza (1985)", digirida por Alejadro Doria, se le ocurre ironizar a menudo con la escena en la que Luis Brandoni dice: "¿Sabés lo que tenían para comer? Tres empanadas... ay, ay, ay; qué poco se puede hacer por la gente".
"Con 4 dólares o $2 mil se pueden comprar estas cuatro ofertas, de modo que eso es lo que alcanza para comprar cuatro ofertas de una merienda escolar", reflexionó un tanto entristecido el comerciante.