La ciudad

Cambios en los profesorados: adiós al macramé y al buraco para ser maestros

Las llamadas cátedras experimentales que integran los planes de estudio de los profesorados serán reformuladas. Los cambios fueron muy resistidos por docentes y estudiantes.

Viernes 07 de Junio de 2013

Los estudiantes que se preparan para ser maestros o bien enseñar en nivel inicial ya no tendrán que pasar obligatoriamente por clase de yoga, macramé o pasear por el parque Urquiza para obtener su título docente. Según pudo conocer La Capital, las llamadas cátedras experimentales que integran los planes de estudios de estos profesorados serán reformuladas.

A principio de año y cuando faltaban pocos días para comenzar el ciclo académico en el nivel superior, el Ministerio de Educación provincial decidió suspender la aplicación de las cátedras experimentales y someterlas a un proceso de autoevaluación en los propios institutos. La decisión llegó luego de que el año pasado se hicieran una evaluación y consulta en los distintos institutos de la provincia. Si bien hasta la fecha no es posible conocer un documento oficial con los resultados de esa encuesta, distintas fuentes coinciden en que fueron más que negativas.

Hay que recordar que cuando en 2007, Elida Rasino asumió el cargo de ministra de Educación en Santa Fe comenzó un proceso de cambios en los profesorados. Desde el vamos fue muy resistido por docentes y estudiantes. En particular, por la incorporación de estas cátedras experimentales, obligatorias y en muchos casos de dudoso aporte a la formación de los alumnos. Se trata de Movimiento y Cuerpo, los Talleres de Producción Pedagógica y los Itinerarios por el Mundo de la Cultura. Esta última fue la más cuestionada, ya que de manera obligada y en horarios a contraturno los estudiantes debían asistir a clases de yoga, danzas árabes, cocina, macramé, aquagym y hasta realizar caminatas por el Parque Urquiza —entre otras opciones— como parte de su formación.

Los docentes y estudiantes —por medio de notas, petitorios, marchas y jornadas— se quejaron de estos espacios por los contenidos, pero también porque implicaban una importante carga horaria. Lo cual representó que muchos jóvenes —madres o que trabajan— debieran abandonar.

Los últimos dos días de mayo pasado se realizó una reunión entre los institutos de los profesorados y la directora de Educación Superior de la provincia, Irene López. En ese encuentro, la funcionaria expuso las líneas de acción que se piensan desarrollar durante este año. Esto incluye desde “la construcción participativa de los diseños curriculares de educación secundaria, la reformulación de los diseños de los profesorados de educación inicial y primaria". Además de tareas de capacitación e investigación que volverán a tomar a cargo (retiradas por las anteriores gestiones) los institutos de educación superior.

Según pudo conocer La Capital, en diálogo con diferentes profesores, los planes de los profesorados de nivel inicial y primaria deben ser reformulados para su aprobación y validación nacional. Los talleres de producción pedagógica se reformularán en los tres últimos años de la carrera, donde habrá un taller de práctica y producción pedagógica, y en Movimiento y Cuerpo, desde el año que viene habrá 3 horas en vez de cuatro. En estos dos casos, a fin de año se normalizará la planta docente y se llamará a concurso para ocupar estos espacios (hasta ahora los asignaba el ministerio).

Respecto a los Itinerarios, ahora deberán ser planificados desde la institución. La sugerencia que hizo el Ministerio es que haya un eje vertebrador y se realicen con tres encuentros anuales con los alumnos. Cada institución deberá definir a su interior lo que consideran oportuno.

Algunos profesores dijeron a este medio que no estaba mal que se reformulara lo que "todos saben que es un fracaso”, pero que no veían con buenos ojos "que cada instituto sea el que se las arregle como pueda”. Recordarón además, sobre lo que fueron estos planes de estudio ideados por la ex ministra Elida Rasino y actual diputada del FAP, que “tenían el doble de carga horaria que los de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo”.

Y al final, una docente con varios años de antigüedad en la formación docente se preguntó: “¿Qué pasará con esos jóvenes que ya no están, que debieron dejar de estudiar, cuando todos advertíamos que esta formación como estaba diseñada no iba?”.

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