Cambio climático y bajante del Paraná: advierten sobre pérdida de fuentes laborales
El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y de Cabotaje Marítimo perdió 120 puestos de trabajo, y alerta sobre problemáticas en otras actividades

Sábado 15 de Octubre de 2022

El centro que reúne a los prácticos de barco advirtió que la extraordinaria bajante del río Paraná en toda su cuenca provocó la pérdida de más de 120 puestos de trabajo en ese rubro específico en los últimos tres años. Pero también alertó que desde las trabajos informales, como la pesca, hasta o las actividades económicas formales, como el sector agroexportador, o la provisión de agua o combustibles sufren el impacto del cambio climático. Si bien el río muestra registros de crecida en los últimos días, el panorama de sequías y pocas lluvias por efecto de La Niña sigue generando preocupación.

Organizada por el Frente Sindical de Acción Climática, entre el miércoles 12 y el jueves 13 de octubre se desarrolló una reunión entre distintos actores vinculados a la actividad fluvial con el objetivo de plantear objetivos sobre el cambio climático de cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cop27), que se realizará en Egipto en noviembre.

En ese marco, el secretario del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y de Cabotaje Marítimo, Mariano Moreno, dejó un contundente mensaje: “El sector fluvial ya perdió más de 120 trabajadores por las consecuencias del Cambio Climático y la terrible bajante del río Paraná”.

Y subrayó: “Podemos dar fe de lo que es el cambio climático en carne propia”, y sumó que las fuentes laborales “se perdieron en los últimos 3 años, como consecuencia de la bajante histórica que sufre el Paraná desde fines del año 2019”.

El transporte, la pesca, el agua potable

Es que según el análisis de la entidad, uno de los efectos de la bajante de las aguas provocó que el sistema troncal de transporte de combustible para el NEA (Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones) y NOA (Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero) “se deje de hacer por vía fluvial, y hoy se traslade en camiones y trenes”.

En ese sentido, recordó que hay empresas de combustibles (YPF y Shell) que cerraron sus puertas y desmantelaron sus plantas en Barranqueras (Chaco). “Alertamos y le manifestamos a las las autoridades nuestra preocupación, porque se perdería no solo capacidad de almacenamiento, sino de abastecimiento energético”.

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También describió que “en el sector pesquero ya se evidencian distorsiones en los comportamientos de distintas especies ictícolas que migran a otras zonas oceánicas", lo que repercute en los trabajadores costeros, como los pescadores artesanales.

Las modificaciones en las condiciones del agua de los mares (aumento de temperatura, salinidad y PH) “hacen que las condiciones se tornen más desfavorables y riesgosas para los trabajadores. Los pescadores deben exponerse y hasta arriesgar sus vidas para ir en busca de esas especies en zonas más alejadas”, enumeró Moreno.

“Otro desafío es poner al cambio climático y la transición justa en la agenda de la Argentina y de las políticas del Estado”, reconoció el dirigente y agregó que “la falta de políticas de Estado la padecemos por dos cuestiones claves para el sector marítimo fluvial y lacustre: la ausencia de desarrollo de una marina mercante y el cambio climático”.

El Cambio Climático es un tema de hoy

Desde 2019, el Centro de Patrones, a través de su oficina de Acción Climática, se comprometió a trabajar desde el lugar de los trabajadores para ser parte de una transición justa que permita a través de los nuevos trabajos y tecnologías verdes encauzar un camino de mejor convivencia con el ambiente.

El responsable de dicha oficina, Ariel Sudán, remarcó que “hay que hacer un nuevo sindicalismo que, además de los derechos laborales, salariales y beneficios, también se comprometa con el futuro de los trabajadores, porque el mundo exige cambios y tenemos la responsabilidad de saber cómo vamos a manejarlos con nuestros trabajadores ocupados”.

Según Moreno, la región de Rosario además padece los incendios en las islas entrerrianas que degrada el ecosistema. “Ustedes además deben soportar los incendios permanentes que afectan la calidad de vida y la salud de la población. El deterioro del régimen climático es una constante”.

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El dirigente puntualizó que la región, con uno de los mayores polos portuarios agroexportadores del mundo, sufre económicamente la bajante del río Paraná porque “los buques deben salir con menos carga por el calado, que genera un sobreflete y mayor gasto, ya que deben completar la carga en puertos de Necochea o Bahía Blanca”.

Amplia afectación

La preocupación de la entidad por los efectos del cambio climático es abarcativa. “Se afectan los volúmenes de cosecha por las olas de calor, también se compromete la provisión de agua potable porque las bombas de toma quedaron en seco y se deben hacer costosas obras complementarias para acceder a la toma”.

Finalmente, se refirió a la situaciones de los pescadores informales. “Están en la base de la pirámide, son los más afectados y desprotegidos. Si bien se busca garantizarles algunos derechos, tienen una vida de muchos sacrificios. En el litoral marítimo se modificó el comportamiento de algunas especies, que se alejan de la costa, y los pescadores artesanales arriesgan su integridad física para ir en busca del recurso".

Como correlato de las lluvias en el sur de Brasil, estos días el río Paraná en Rosario marco un registro 1,57 metros, con un aumento de 11 centímetros en menos de 12 horas. Pero hace dos semanas estaba en 0,72 metro. Según los niveles históricos promedio para el mes de octubre, el río debería estar en 2,65 metros.