La ciudad

Buscan que los alumnos de Medicina que festejaron en La Florida realicen trabajo comunitario

Lo anunció el rector de la UNR, Franco Bartolacci. La idea es que los estudiantes, de quinto año, desarrollen "actividades de reparación social frente al error que cometieron".

Domingo 04 de Abril de 2021

La Universidad Nacional de Rosario (UNR) buscará que los alumnos de quinto año de Medicina que protagonizaron una celebración en La Florida, sin cuidados ni distanciamiento y en pleno rebrote de coronavirus, “realicen frente al error que cometieron, un acto de reparación social en formato de trabajo comunitario”, adelantó el rector Franco Bartolacci. La definición se tomará con intervención de la Facultad de Ciencias Médicas y de la Asesoría Jurídica de la UNR, en el marco de “un proceso de reflexión -en torno a lo que pasó-, y de formación y capacitación”, agregó el rector.

Si bien “todo esto lo vamos a resolver el lunes, que es el primer día hábil administrativo después de lo sucedido (el encuentro del que participaron unos 150 jóvenes el miércoles 31 de marzo), ese día Asesoría Jurídica va a convocar a los estudiantes, reforzando la citación que ya hizo pública la facultad que realizará. Luego de eso y de determinar quiénes participaron, vamos a avanzar con instancias de reflexión, y de formación y capacitación respecto de la salud pública, de la promoción de la salud y de todo lo que promovemos y enseñamos desde la universidad”, puntualizó Bartolacci, que ya se había expresado a través de la red social Twitter para repudiar la actitud de este grupo de alumnos avanzados.

El rector prefigura acciones reparatorias “porque se trata en primer lugar de universitarios, con la responsabilidad social que eso implica, y especialmente de aspirantes a ser médicos y médicas, y porque incluso esto lesiona el enorme esfuerzo que está haciendo el personal de la salud y muchos de nuestros estudiantes que participan de cientos de actividades para enfrentar a la pandemia”.

Mientras, desde la Facultad de Ciencias Médicas se comunicaron durante la Semana Santa con algunos de los jóvenes que se presume estuvieron en la organización de la fiesta a los fines de coordinar una reunión, pero hasta anoche no habían tenido respuesta. “Queremos escucharlos, dilucidar qué pasó y transmitirles que nos preocupa su actitud. Que den su versión, porque además todas las personas tienen derecho a la defensa”, expresó el decano Jorge Molinas, aunque aclaró que la casa de estudios no tiene un órgano equiparable al judicial y menos sobre hechos ocurridos fuera del edificio.

“Acá ‘reflexión’ es una palabra clave y ya lo vivimos en 2019, cuando se dañó una columna de la Facultad durante una Bajada (celebración de fin de cursada) y nos llevó varias semanas el proceso reflexivo, hasta que los propios involucrados aceptaron que no habían estado bien”, rememoró el decano, que asumió el cargo en mayo de 2019. “No se tomaron medidas disciplinarias porque llegamos a un acuerdo que entonces nos pareció muy importante: que los estudiantes pudieran comprenderlo y hacer un acto de reparación”, agregó, en referencia a la donación de libros a la biblioteca del Área Salud.

“Lo más importante es que esto no vuelva a pasar. Se trata de una cuestión moral”, concluyó Molinas, él mismo médico (inmunólogo y alergista).

Hasta ahora, la voz estudiantil no fue escuchada para dar motivos, argumentos o disculpas. Quien sí se expresó en diálogo con La Capital fue el presidente de la Federación Universitaria de Rosario (FUR). Manuel Leiva se manifestó en contra de la falta de cuidados pero también pidió no tomar a los alumnos como chivos expiatorios, además de saludar la intención dialoguista de las autoridades de Ciencias Médicas. “El decano podría haber decidido no meterse porque no le corresponde legalmente, no es su competencia un festejo privado fuera del ámbito universitario, pero aun así se abre el debate: un debate sobre el rol social que nos compete como profesionales y que desde los centros de estudiantes y desde la Federación discutimos permanentemente”, afirmó Leiva, y agregó: “No hay nada ilegal en lo que hicieron los chicos, en todo caso falta de decoro”.

“Tenemos que reflexionar y cuidarnos cada vez más, no relajarnos, ser solidarios hacia adentro de la universidad y hacia el afuera para poder salir adelante no solo con la pandemia sino con el aumento de la pobreza”, insistió el presidente de la FUR, estudiante de la carrera de Comunicación Social y militante del espacio político Alde.

Repudio del Sindicato de Médicos

El Sindicato de Médicos de la República Argentina (Amra) seccional Santa Fe expresó “profundo dolor” frente a las imágenes que trascendieron a nivel nacional del encuentro en La Florida, que algunos relacionan con la tradicional “Bajada” o festejo de fin de cursada de los alumnos de quinto año de Medicina, el cual antes de la pandemia se realizaba siempre en inmediaciones de la Facultad.

“Sabemos que esta celebración es un clásico, ahora hacerlo de esta manera (todos juntos, abrazados, sin ningún tipo de distanciamiento ni barbijo) en este contexto es una ofensa a toda la sociedad que día a día hace innumerables esfuerzos para cuidarse y evitar que la segunda ola nos afecte. ¿Saben estos jóvenes que en un futuro no muy lejano tendrán que ejercer la profesión y asumir el juramento hipocrático con la responsabilidad que eso implica? ¿Cómo le van a decir a sus pacientes en plena pandemia que deben mantener la distancia, utilizar cubre boca, nariz y mentón y lavarse frecuentemente las manos?”, se pronunció Amra a través de un comunicado.

Si bien es un hecho fuera del ámbito educativo, la Facultad como institución debería velar por el estricto cumplimiento de los protocolos con una fuerte bajada de línea tanto con los estudiantes como con la ciudadanía en general. Este desafortunado accionar deberá ser castigado como tal por las autoridades, pero más allá de lo ocurrido, lo que debe quedar bien claro es que nuestra profesión y la de todo el personal de salud, en especial en este último año, está muy lejos de estas desagradables imágenes”, aseguró el sindicato.

Trabajar a destajo 24 horas por siete días, ponerse en la primera línea de riesgo para salvar vidas pagando con la propia en muchos de los casos, dedicar el más y entero profesionalismo muchas veces sin las condiciones de bioseguridad adecuadas para que a ningún paciente le falte atención es el verdadero juramento hipocrático, el que nos enseñaron e inculcaron cuando decidimos dedicarnos a la salud con un único y maravilloso objetivo, el de ayudar a la gente a transitar la vida de la mejor manera posible”, concluyeron los médicos agremiados en un duro comunicado.

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