La ciudad

Buscan imprimirle un perfil más productivo a comedores comunitarios rosarinos

Caritas firmó un convenio con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Los beneficiarios, quienes como requisito no deben tener trabajo ni recibir otros subsidios, realizarán una contraprestación

Martes 20 de Abril de 2021

Jóvenes de los barrios más vulnerables de la ciudad se sumarán a través de Cáritas Rosario como beneficiarios del plan Potenciar Trabajo en el marco de un convenio con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Las tareas y contraprestaciones se volcarán en 14 comunidades que brindan ayuda alimentaria con la idea de que a su vez esos comedores y merenderos puedan transformarse en centros de encuentro y contención, en un momento crítico no sólo a nivel sanitario sino también social.

Así lo confirmó Fabián Monte, vicepresidente de la sede local de Cáritas, que hoy asiste con alimentos a 21 mil familias rosarinas. El sacerdote contó que el organismo pastoral elevó a la cartera dirigida por Daniel Arroyo una lista de personas que cumplen con el requisito de no tener trabajo ni recibir otros subsidios. La mayoría son jóvenes de los barrios Ludueña, Las Flores, Santa Lucía, Villa Manuelita y Tablada.

También de la zona de Cullen y Juan B. Justo, en el norte de la ciudad, y de María Auxiliadora, en el centro, “que trabaja mucho con gente en situación de calle y el año pasado llegó a preparar mil viandas”, agregó Aída Traversa, la directora de Cáritas.

Los planes Potenciar Trabajo llegarían en junio, luego de que el Ministerio de Desarrollo Social chequee la propuesta de destinatarios que acaba de presentar la institución cristiana. Las tareas que realizarán los nuevos beneficiarios son diversas y tienen como escenario sus propios territorios y vecinos. Cubrirán requerimientos relacionados con lo nutricional, apoyo escolar de niños y adolescentes, dictado de talleres y capacitaciones, sobre todo contención de las familias en el contexto de la cruda segunda ola de la pandemia.

“Comedores, merenderos y lugares en los que se reparten mercadería y bolsones seguirán funcionando pero la idea es hacer un trabajo que trascienda, más integral y de acuerdo a las necesidades de cada barrio”, explicó Monte. Para ello se seleccionaron puntos significativos de la diócesis y personas que puedan ser movilizadoras de la comunidad, algunas de las cuales ya están colaborando y se encuentran en situación de desempleo.

Leer más: Cáritas duplicó la ayuda en Rosario: "Se acerca gente que antes no venía a pedir ayuda"

El cura rosarino, que además está a cargo de la iglesia San José Obrero del barrio La Florida, aclaró que Cáritas no tramita este tipo de planes sociales a granel sino que su arribo se produce a raíz de un convenio marco que firmó en enero pasado el monseñor Carlos Tissera con el ministro Arroyo, y que ahora tendrá su capítulo local. “Queremos hacer un acompañamiento, avanzar en promoción humana y trabajo”, explicó el párroco, que viene con la idea de reforzar los emprendimientos productivos más allá de la asistencia alimentaria que agudizó la pandemia.

De todos modos, la inédita crisis que trajo aparejado el Covid también sumó voluntarios, al punto que hoy son dos mil los colaboradores de la red de Cáritas. En la región el organismo comprende siete departamentos santafesinos y 120 pueblos. “Apostamos a que las comunidades no sólo sean espacios de provisión de viandas sino auténticos centros de encuentro y contención”, cerró la directora, Aida Traversa.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario