La ciudad

Bomberos tiene por primera vez en 108 años, una mujer al frente

Vanesa Jiménez fue designada en junio y es la jefa de los 200 efectivos de Rosario. Las mujeres ingresaron al cuerpo en 2005

Domingo 05 de Agosto de 2018

Tenía 20 años cuando egresó de la entonces Escuela de Cadetes de la Policía y quería ingresar al Cuerpo de Bomberos. Le dijeron que no podía porque "no estaban dadas las condiciones edilicias para que haya mujeres". Ante la negativa, se fue a criminalística, pero ingresó como bombera voluntaria en Funes, donde vive, y apenas se dio la oportunidad lo hizo en Zapadores.

No sólo fue de las primeras oficiales de la fuerza, sino que además ahora, designada como jefa de Bomberos de Rosario y al frente de 200 efectivos, Vanesa Jiménez es desde los primeros días de junio la primera mujer en la ciudad y la provincia en ocupar ese cargo.

Que haya presencia de mujeres en todas las áreas es uno de los trabajos que se propone, así como los desafíos de "profesionalizar al máximo, en la teoría y en la práctica, a todo el cuerpo" y desarrollar tareas de prevención con la comunidad. "Así se evitarían muchas de las intervenciones que tenemos", dice sentada en la misma oficina que hace 35 años atrás ocupó su padre.

   Vanesa entró en 1997 a la escuela de policía, pero sabía que quería ser bombero. Pese a tener la decisión tomada, le dijeron que no y terminó haciendo sus primeros pasos en criminalística. Tuvieron que pasar cinco años, hasta junio de 2005, cuando el cuerpo de bomberos comenzó a contar con efectivos mujeres. Mientras tanto, en Funes, donde vive, Vanesa había realizado el curso de Bomberos Voluntarios durante un año y realizado cuanto curso y formación de rescate y primeros auxilios se le cruzara por delante.

   "Cuando entré a Voluntarios me di cuenta de que quería hacer eso, quería ser bombero y justamente la formación previa que tuve fue lo que me permitió ingresar después a Zapadores", recuerda y recalca una y otra vez que "el servicio a la comunidad y la constante adrenalina que significa cada vez que te subís a la autobomba y se te acelera el corazón" es lo que la llevó a elegir ser bombero.

En minoría

La presencia de las mujeres es aún muy minoritaria, y como sucede tanto en el ámbito público como privado, más aún en los espacios de toma de decisión. Hoy, en toda la provincia, el cuerpo tiene apenas tres oficiales en cargos jerárquicos.

   Por eso, admite que si bien con su paso por todas las áreas del cuerpo, desde la guardia de incendio, el área pericial y el asesoramiento hasta la jefatura del cuartel sur, no requiere "demostrar nada", admite: "Yo estoy acostumbrada a trabajar con hombres, éramos apenas tres chicas en el aula, pero no sé si ellos están tan habituados a tener mujeres al mando".

   Tal es así que es la primera vez, tanto en Rosario como en la provincia, que una mujer está a cargo de los 200 efectivos de la ciudad. Vanesa comanda el cuartel central, además de los cuarteles sur, oeste, norte y el destacamento del aeropuerto, además de las áreas de siniestros, asesoramientos técnicos, personal, logística, los depósitos y mecánica. "Lo que más me cuesta es mecánica, colaboran mucho los efectivos que son muy didácticos, pero debo decir que cada vez que algo se rompe, me cuesta mucho", admite.

   A la hora del trabajo, afirma que "lo único que puede diferenciar a los varones es su mayor fuerza y capacidad física", pero asegura inmediatamente que "eso, con entrenamiento se iguala fácilmente".

En equipo

La nueva jefa recalca todo el tiempo que "se trata de un trabajo que es en equipo, acá nadie puede nada solo, sea hombre o mujer". Y sobre esa base es que, está convencida, quiere construir.

   "Siempre voy a intentar tener mujeres en todas las áreas, incluso ahora las hay en todas, desde buzos tácticos a la unidad de caninos y en las áreas especiales de rescate, pero lo fundamental, afirma, "es el ida y vuelta".

   "Tenemos un comando y alguien tiene que conducir, pero el trabajo que hacemos ante cada intervención es en equipo y cada uno tiene una función, si no el engranaje no funciona", deja en claro Vanesa, y hace hincapié en la necesidad "de conformar equipos de trabajo, donde las capacidades individuales son importantes en función del todo, eso es lo que hay que tener claro a la hora de salvar vidas", dice.

   En una ciudad donde los bomberos tienen entre 12 y 15 salidas diarias, con picos de 28 como la semana pasada, Vanesa asegura que no la amedrenta estar al frente, aunque sí admite que fue en los últimos días que tomó "dimensión" de su cargo. Su única preocupación, dice, fue Valentina, su hija de 7 meses, y el tiempo con ella.

   "Pero enseguida tomé conciencia de que no soy la primera madre que trabaja y hay montones de mujeres en todas las profesiones que pudieron hacer lo que quieren y estar con sus hijos —cuenta—, así que si el resto pudo, yo también voy a poder".


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