La ciudad

Barrio Unión: se les incendió la casa y perdieron todo

El fuego consumió la vivienda donde vivían tres mujeres, una de ellas de 81 años. No resultaron heridas, pero se les quemó todo lo que tenían.

Domingo 19 de Enero de 2020

En menos de media hora, el fuego lo consumió todo. Así lo sintetizó Mirta Fernández, la dueña de la casa de Blas Parera 1425, en la zona norte de la ciudad, que en la madrugada de ayer quedó destruida por un incendio, que comenzaron a sofocar los vecinos y los bomberos concluyeron la tarea. "No tardaron mucho, pero no quedó nada", insistió la mujer de 51 años, que dormía con su madre de 81 y una sobrina de 20 cuando se inició el siniestro.

A Mirta la despertaron los gritos de su sobrina Antonella, que dormía en la otra habitación, a pocos metros de ella, y de su madre de 81 años. "Ella gritaba y quería apagarlo, pero ya no se podía hacer nada, porque sólo veía humo y el fuego que llegaba al techo", relató la mujer.

En esa situación, salir tampoco era fácil. Los vecinos tuvieron que ayudarlas, no sólo porque los primeros intentos de abrir la puerta de la casa no dieron resultado, sino porque Miriam, la mujer de 81 años, tiene dificultades para movilizarse, necesita de un andador y requirió de mucha ayuda para evacuar la vivienda.

"Me ayudó la gente que ya había visto el fuego; empezaron a intentar apagarlo y llamaron a los Bomberos, que lo sofocaron definitivamente", contó la mujer, quien indicó que "no tardaron mucho, pero no quedó nada porque en 15 minutos las llamas destrozaron todo".

Sobre el origen del fuego, si bien aún restan los análisis de bomberos, la única sospecha a la que arribó Mirta se direccionó a un ventilador que funcionaba en la pieza de su sobrina. "Era lo único encendido, no había otra cosa, y es lo único que se me ocurre", señaló.

Ni camas, ni colchones, ni muebles, ni el andador. No quedó nada. Todo fue consumido por el fuego en la casa del barrio Unión, a pocas cuadras de la avenida Casiano Casas, donde vive Miriam desde la década del 90, y donde Mirta se mudó sobre el año 2000.

"Salí en short, remeras y ojotas, y así estoy, sólo tengo una campera que me prestaron", contó LaCapital. Es más, señaló que el sustento de la casa es su trabajo en una granja del barrio.

Por eso, junto a los vecinos comenzaron una movida para reunir algo de ayuda, ya que no sólo se quedaron sin nada, sino además sin un lugar dónde ir.

"Mi única familia es una sobrina, pero no tiene un lugar para darnos —explicó—. Si junto algunas cosas, voy a intentar al menos poner una cama en un garaje que quedó en mejores condiciones para aguantar ahí hasta que se arregle todo".

Para colaborar

Quienes deseen ayudar a esta familia que perdió todo, podrán comunicarse con Claudia al teléfono 153-075759, o con la asociación civil Ex Bomberos de Rosario, que está realizando una campaña para juntar donativos (ver página 12). Llamar al 155-009205.

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