Martes 29 de Marzo de 2022
El Ejecutivo enviará en abril al Concejo el pliego para licitar el nuevo sistema de higiene urbana de la ciudad. Se trata del contrato más costoso que abona la Intendencia, cerca de 6.000 millones anuales actuales. La concesión durará 8 años y tendrá mejoras en la prestación del servicio: monitoreo en tiempo real de la limpieza de los 9.500 contenedores, que deberán ser renovados en su totalidad.
Además, se avanzará fuerte con la separación en origen: en tres años el 45% de la población de la ciudad debe separar reciclables y el 15% los orgánicos. La idea es ir reduciendo gradualmente la cantidad que se entierra en el relleno sanitario de Ricardone, que hoy son unas 800 toneladas diarias.
En la apertura de sesiones ordinarias del Concejo el intendente Pablo Javkin había anticipado que se iba a remitir las bases y condiciones para adjudicar el sistema para los próximos años. Ocurre que este año se vencen las concesiones vigentes ya prorrogadas.
Actualmente la ciudad está dividida en tres zonas: una a cargo del ente municipal SUMAR (que realiza sólo recolección de residuos domiciliarios), y las otras dos, zona sur (a cargo de Lime, del grupo Pescarmona) y zona norte (a cargo de Limp Ar, constituida entre la brasilera Vega y la porteña Caputo).
El coordinador general de gabinete, Rogelio Biassi, confirmó a La Capital que se mantendrá el esquema de división de la ciudad y que la estatal Sumar seguirá prestando el servicio en el centro y macrocentro de Rosario.
Biassi fue más allá y anunció que junto al nuevo pliego se solicitará a los concejales una nueva prórroga de los contratos vigentes por el tiempo que demanda licitar, analizar ofertas y adjudicar el servicio público más costoso que abona la Intendencia. A valores actuales son cerca de 6.000 millones de pesos anuales, pero se actualiza periódicamente por inflación.
De acuerdo al borrador de pliego al que tuvo acceso este diario, se licitarán los servicios de recolección de residuos domiciliarios, verdes y voluminosos, limpieza de minibasurales crónicos, de espacios públicos de Fonavis, barrido manual y mecánico.
Se mantiene el esquema de servicios, pero además se incorpora la construcción y montaje de una planta de tratamiento de residuos, similar a la ya existente en Bella Vista.
El plazo de la nueva concesión será de ocho años más la posibilidad de un año de prórroga. El contrato vigente era por siete años más uno de prórroga, y ahora se extiende para adecuar mejor los plazos a la vida útil de los equipos.
La anterior adjudicación fue otorgada durante el gobierno de la socialista Mónica Fein. Fue tras un largo proceso con fuertes presiones entre los grupos oferentes que se disputaron un contrato millonario. Además de los vencedores pugnaron por prestar el servicio la firma Benito Roggio y el grupo Covelia, vinculada a la familia Moyano.
En detalle
El sistema cuenta en la actualidad con alrededor de 1.100 trabajadores entre las tres empresas, unos 100 camiones recolectores y 9.500 contenedores metálicos en 12 mil cuadras.
El coordinador de gabinete resaltó que el actual servicio es valorado positivamente tanto por la Intendencia como por gran parte de los rosarinos. “Pero siempre se puede mejorar y sumar tecnología”, apuntó.
En ese marco, parte de las exigencias del nuevo pliego contempla la renovación total del equipamiento en calle de las zonas licitadas. Se reemplazarán los casi 10 mil contenedores que tiene la ciudad para depositar la basura y se incluirá tecnología que permitirá verificar en tiempo real el vaciado de los contenedores por los camiones de recolección.
En paralelo se incorporará un programa para transformar mini basurales en espacios públicos de calidad, en especial en los barrios más alejados del centro y macrocentro. Y se incorporará al pliego el sistema de paridad progresiva en la prestación del servicio de higiene urbana con mujeres recolectoras y conductoras de camiones.
Entre las principales apuestas se encuentra la ampliación de la separación en origen, clave para disminuir la cantidad de toneladas de basura que se depositan en el relleno sanitario de Ricardone.
Según confió Biassi se avanzará en servicios e infraestructura para la separación de residuos tanto reciclables como orgánicos, en sintonía con el mensaje enviado por el Ejecutivo para modificar la Ordenanza de Basura Cero.
Se apuesta a que en tres años, en 2025 el 45 por ciento de la población de la ciudad separare residuos reciclables y el 15 por ciento de los hogares rosarinos separe residuos orgánicos. El cronograma es más exigente para cinco años más tarde. Se plantea que los porcentajes en 2030 de población con infraestructura y servicios debe ser de 60% y 30% respectivamente.
La intención es promover esta práctica sustentable para los vecinos que tengan en su zona contenedores de color naranja. En lo inmediato no habrá sanciones a quienes incumplan esa futura exigencia. Pero para el mediano plazo la Intendencia no lo descarta para avanzar hacia reducciones en la generación de residuos.
Quieren dividir la licitación en secos y húmedos
La comisión de Ecología del Concejo analiza un proyecto para dividir la licitación del nuevo sistema de higiene urbana entre los residuos húmedos que no se pueden reciclar y los secos como cartón, vidrio y plásticos. La idea es disminuir la cantidad de toneladas que se entierran en el relleno sanitario e incorporar al sistema a los recolectores informales.
El concejal de Ciudad Futura, Juan Monteverde, dijo por LT8 que “el nuevo contrato no debe ser igual al que está por concluir, donde se mezclan los residuos húmedos con los secos (cartón vidrio telgopor plástico) y todo va al relleno sanitario. Esta licitación debe hacerse de forma distinta: una licitación para todo lo húmedo (que no se puede reciclar) y otra para los reciclables, que se puede hacer con, por ejemplo, cartoneros y cartoneras, que están fuera del sistema y son los que más reciclan”.
“Hoy hay distintas experiencias que funcionan. En determinadas zonas de Rosario, los recicladores y las recicladoras pasan casa por casa, tocan el timbre y el vecino les entrega una bolsa con los residuos reciclables. Se puede evitar enterrar un gran volumen de residuos, generar puestos de trabajo, incluir a un sector muy precarizado y poner a Rosario a la vanguardia de estas prácticas”, concluyó el edil.