La Ciudad

Aumenta la cantidad de agentes sanitarios que son asintomáticos

La segunda etapa del estudio de seroprevalencia reflejó que el 3,6% tiene anticuerpos pero no tuvieron diagnóstico de coronavirus

Lunes 26 de Octubre de 2020

El 3,6 por ciento de los agentes sanitarios tiene anticuerpos contra el coronavirus, aunque no fueron diagnosticados con la enfermedad. La cifra surge de la segunda etapa del estudio de seroprevalencia de Covid-19 realizado por la Secretaría de Salud del municipio. Entre el 13 de septiembre y el 13 de octubre pasados se testeó a 1.106 empleados de hospitales y centros de salud, de los cuales 40 tuvieron resultados positivos. El mes pasado, el trabajo había alcanzado a 711 trabajadores, de los cuales 5 (el 0,7 por ciento) demostró tener inmunidad.

El trabajo ya alcanzó a más de la mitad de los agentes sanitarios y permitió cuestionar algunos lugares comunes: los profesionales pluriempleo no se enfermaron más, tampoco quienes viajaban en transporte público.

Los estudios de seroprevalencia permiten contar con información concreta sobre la circulación del virus e implementar políticas sanitarias y estrategias eficaces para poder frenar el avance de la enfermedad. Sobre todo, en un sector de la población considerado clave para poder contrarrestar los efectos de la pandemia: los trabajadores de la salud.

De acuerdo a las últimas estadísticas del municipio, de los 22 mil casos de Covid-19 confirmados en Rosario, un 3,4 por ciento corresponde al sector de la salud. Sin embargo, este número no contempla a quienes transitaron la enfermedad en forma asintomática o sin síntomas.

Por eso, en agosto pasado, el municipio puso en marcha una investigación tendiente a identificar qué porcentaje del total de los trabajadores de la salud de hospitales y centros de salud municipales estuvo contagiado de coronavirus, incluyendo a los asintomáticos. Desde entonces ya se testeó algo más de la mitad de los agentes sanitarios.

La semana pasada se completó la carga de los primeros 1.819 análisis, de los cuales 45 fueron positivos. La mayoría de estos casos (40) se encontró entre el 13 de septiembre y el 13 de octubre, cuando el porcentaje de muestras donde se detectó anticuerpos creció cinco veces respecto al mes anterior.

El trabajo tiene como objetivo detectar la presencia de anticuerpos en personas que pueden haber sido asintomáticas o haber tenido síntomas leves, pero que no tuvieron diagnóstico previo de coronavirus”, explicó la subsecretaria de Salud municipal, Soledad Rodríguez.

El infectólogo Damián Aguila apuntó que el trabajo comenzó en agosto y continuará hasta completar al cien por ciento de los empleados municipales que se desempeñan como médicos, enfermeros, ambulancieros y personal administrativo, logístico o de limpieza y están en actividad, para volver a empezar una vez concluido este muestreo.

“La idea es ver una fotografía de qué está pasando con una población determinada en un momento determinado, ya que se trata de una población de alto riesgo, porque son trabajadores de la salud”, apuntó.

Como el total de testeos positivos por día o los datos sobre el tiempo de duplicación de los casos confirmados, los estudios de seroprevalencia en la población de trabajadores de la salud son un indicador para medir el estado de la epidemia. Por eso, entre septiembre y octubre, los análisis positivos crecieron.

Este dato, aclaró Rodríguez, “no es representativo de la población”. No obstante, “los trabajadores de la salud fueron identificados como buenas unidades centinelas para medir como está el contacto con el virus. Lo estamos controlando mes a mes”.

Al cruce de lugares comunes

Los análisis se realizan mediante la toma de una pequeña muestra de sangre donde se buscan los anticuerpos para el virus (IGG e IGM) que aparecen entre el séptimo y octavo día de haber cursado la enfermedad. La toma se acompaña de un cuestionario que incluye, entre otras preguntas, algunas variables de interés como datos personales, de los integrantes del hogar, domicilio, medio de transporte que usa para llegar al trabajo y si alguna vez estuvo en aislamiento por haber tenido contacto con una persona diagnosticada con Covid-19.

El procesamiento de esta información permitió echar luz sobre algunos preconceptos. Por ejemplo, no se encontraron mayores niveles de positividad entre los trabajadores pluriempleo, que se pensaban como más vulnerables al contagio. Tampoco hubo una distancia significativa entre empleados administrativos o de servicios y asistenciales. Según consideran los investigadores, los trabajadores de guardias o unidades de terapia no se enferman más que los administrativos “porque si bien están más expuestos también son más conscientes y se cuidan más”.

Y no se observó diferencia entre quienes llegaban a trabajar en autos particulares y quienes lo hacían usando el transporte público, donde nuevamente hay un mayor nivel de cuidados. La diferencia sí se marcó entre quienes habían estado en aislamiento por contacto estrecho con casos confirmados. Entre estos trabajadores si hubo más casos positivos.

“Lo importante de este trabajo —apuntó Aguila— es que nos sirve para tomar decisiones. Si vemos en determinado lugar una seroprevalencia más alta que en otro, podemos intervenir en ese lugar para ver qué está pasando”. En este sentido, consideró que lo interesante de esta primera etapa de la investigación es “haber confirmado que la gente se cuida y que los criterios de aislamiento resultaron correctos, ya que entre ellos encontramos mayores niveles de seroprevalencia”.

Cuidar a los que nos cuidan

Para el secretario de Salud del municipio, Leonardo Caruana, los estudios de seroprevalencia son una estrategia más para cuidar a los trabajadores de salud. “Es uno de los ejes fuertes del abordaje de la pandemia, de tratar de cuidar a todos los que cuidan”, señaló.

Desde el comienzo de la epidemia en Europa, los trabajadores de la salud aparecían como especialmente vulnerables. “Por eso generamos distintas medidas en relación al cuidado, como la organización de los espacios de trabajo, el aislamiento de personas con factores de riesgo, la entrega de elementos de protección o el armado de comités de crisis en todos los efectores”, describió.

A estas herramientas, “se sumó en el mes de agosto la posibilidad de hacer estudios de seroprevalencia, como una medida más que tiene que ver con el cuidado”.

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