Lunes 03 de Marzo de 2008
No todas las escuelas de la ciudad comenzarán hoy las clases con bombos y platillos. El impedimento, como ya sucedió años anteriores, no tiene que ver con cuestiones salariales sino que obedece a la falta de condiciones edilicias y de seguridad tanto para los maestros como para los alumnos. Los docentes y padres de la Escuela Nº 299 Ceferino Namuncurá (José Ingenieros 8663) decidieron que hoy no comnzarán las clases entre pozos, escombros, empalizadas y sin agua en los baños. Y organizaron para el primer día un "acto de repudio". En tanto, en otras dos instituciones de la zona oeste, las Nº 112 y Nº 1.188, docentes y alumnos irán a las aulas, pero con obras a mitad de terminarse y con materiales de construcción desparramados por el patio.
"Como todos los años, el estado de las escuelas continúa mostrando falencias en el inicio del ciclo lectivo", sostuvo ayer Daniel Couselo, encargado de Asuntos Sociales de la delegación local de Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé), quien indicó que en una situación similar se encuentra la Escuela Nº 149 de Pueblo Esther, que "tiene las obras paralizadas".
La realidad más difícil es la del edificio de José Ingenieros al 8600, donde funcionan los siete grados de la escuela primaria y los tres primeros años del secundario. Además allí se les ofrece a los chicos la copa de leche y el comedor, que también abastece a otros tres establecimientos.
"Son obras que veníamos reclamando hacía tiempo. Empezaron a trabajar hace dos semanas, pero no terminaron y la escuela no tiene las condiciones mínimas de seguridad porque hay pozos en el patio, maderas por todos lados, materiales y herramientas. Además los baños no tienen agua", detalló Amalia Torre, docente del 2º año del secundario (9º año de la EGB, hasta el año pasado).
Es más, la maestra aseguró que hay 30 chicos que están inscriptos al 3er. año del secundario que "no se sabe dónde van a dar clases y tampoco se han creado los cargos docentes necesarios para que puedan cursar".
Como se pueda. Otras dos esescuelas están en condiciones similares, pero se decidió comenzar las clases "como se pueda", según indicó Couselo,
Una es la Nº 112 (Rioja al 5100) donde "las obras tampoco se terminaron y hasta el fin de semana tenían materiales en el medio del patio". En tanto, la Nº 1.188, de Perú y Junín, también tenía salones "a medio terminar" y para iniciar el ciclo decidieron "realizar una reducción y juntar a dos cursos en una sola aula", detalló el dirigente. l