Atentado en Nueva York: declaran familiares del uzbeko
Los allegados del terrorista Sayfullo Saipov brindarán testimonio la semana próxima. Ayer fue otra jornada plagada de relatos emocionantes

Viernes 17 de Febrero de 2023

Esta semana, en la segunda fase del juicio contra Sayfullo Saipov, volvió a conmocionar la sala B del piso 24 de la corte neoyorquina. Más familiares de los cinco rosarinos asesinados por el terrorista uzbeko el 31 de octubre de 2017 prestaron declaración ante el Tribunal a cargo del juez Vernon Broderick, y sus testimonios sumergieron en llanto a muchos de los 12 integrantes del jurado, que en breve deberá decidir si corresponde cadena perpetua o pena de muerte para el victimario cuyos familiares también se harán presentes para declarar en los próximos días.

En diálogo con La Capital, Juan Félix Marteau, el abogado de Ana Evans, viuda del fallecido Hernán Mendoza, indicó que, tras la etapa de declaraciones de los familiares de las víctimas (8 en total, entre los que están los rosarinos egresados del Politécnico) la defensa de Saipov solicitó la comparecencia ante el Tribunal de familiares del terrorista que llegarán desde Uzbekistán la semana próxima, además de allegados residentes en Estados Unidos.

Se desprende que la estrategia será la de atenuar lo que el jurado deberá decidir una vez que concluya la segunda fase de declaraciones y se reúna para determinar cuál será la pena que le corresponde a quien enfrenta 28 cargos en su contra. Entre ellos, se tienen en cuenta que se trató de un crimen apoyado y monitoreado por el grupo fundamentalista islámico Isis.

Lina, la hija de Hernán Ferruchi, otros de los rosarinos fallecidos, dejó un relato crudo y sentido cuando se refirió a la ausencia de su padre a lo largo de todos estos años. La joven de 20 años habló de la importancia de Hernán en la estructura familiar, las escenas previas al viaje para conmemorar los 30 años de egresados y los momentos vividos con su papá.

Fue tal la contundencia de Lina, que nuevamente los pañuelos fueron necesarios para sofocar las lágrimas del jurado. Antes había declarado Vera Dargoltz, su mamá.

En la jornada previa, se destacó el relato uno de los amigos sobrevivientes: Ariel Benvenuto, quien apeló a explicar la representación de la hermandad, la pertenencia y la simbología de un tatuaje que lleva en el cuerpo como marca indeleble de los 10 compañeros que fueron a Nueva York. También declaró Juan Pablo Trevisán en su segunda testimonial, que dejó la piel erizada a los miembros del jurado.

Concluida esta etapa será el turno de sus familiares directos uzbekos.