"Atacar a un abogado por su defendido es un prejuicio y una arbitrariedad inaceptable"
El titular del Colegio de Abogados, Ignacio Del Vecchio, cuestionó a funcionarios y legisladores que objetaron a Enrique Sirio por ser defensor de Delfín Zacarías, preso por narcotráfico.

Jueves 24 de Octubre de 2013

El presidente del Colegio de Abogados de Rosario, Ignacio Del Vecchio, expresó su "preocupación ante las expresiones de funcionarios políticos y legisladores que atacan a la profesión de abogado defensor", ya que entiende que de esta forma "desconocen y avasallan el mandato constitucional de asegurar la defensa en juicio".

El titular del Colegio de Abogados se expresó de esta manera ante la polémica desatada por el pliego para defensor adjunto de Rosario al penalista Enrique Sirio. Las objeciones hacia Sirio radican en que fue el abogado defensor de Delfín Zacarías, empresario preso en una causa por narcotráfico. El defensor general de la provincia, Gabriel Ganón, impugnó a Sirio por haber patrocinado al ex subjefe del II Cuerpo de Ejército Luciano Jáuregui, acusado de delitos de lesa humanidad.

Para Del Vecchio "atacar a un abogado en su labor y definirlo por su defendido constituye una herramienta de presión totalmente reñida con las reglas básicas de la Constitución, además de un prejuicio y una arbitrariedad inaceptable en una sociedad plural".

"Más allá de las particularidades de las contiendas electorales y políticas, no se puede dejar pasar este acontecimiento ni muchos otros que apuntan contra el libre ejercicio de la abogacía. Es por ello que este presidente ratifica el compromiso con la sociedad para luchar y combatir el flagelo del narcotráfico y asumir la defensa irrestricta de los derechos de los ciudadanos, lo cual no es incompatible con la defensa del ejercicio profesional de los abogados intervinientes en graves causas que hoy preocupan a la sociedad", señaló Del Vecchio mediante un comunicado.

Sostuvo además que "particularmente en relación con las postulaciones para cargos públicos de los abogados Sirio e Yrure, expresa su solidaridad y apoyo a las mismas, recordando que el único requisito constitucionalmente exigible es el de la idoneidad, el que nunca puede ponerse en dudas por el solo ejercicio profesional de la defensa penal de cualquier ciudadano de la Nación".