Arquitectos refutan al ministro

Miércoles 21 de Mayo de 2008

"Aún la Justicia no terminó de investigar estos lamentables hechos. No puede el ministro salir así, con esta contestación ligera, a culpar a todos los profesionales". La frase pertenece al presidente del Colegio de Arquitectos de Rosario, Aureliano Saruá, uno de los dos titulares de las entidades colegiadas (la otra es el Colegio de Ingenieros) a las que apuntó el ministro de Trabajo de la provincia, Carlos Rodríguez, cuando dijo que sus profesionales están "manchados de sangre" tras la seguidilla de muertes que está sacudiendo a la construcción.

  "Hago un llamado a los consejos de ética de los colegios para que juzguen cómo se comportan sus asociados en estos temas. No pueden hacerse los distraídos en esta situación. Los profesionales tienen que limpiar su propio nombre, porque lo tiene manchado de sangre", fue una de las frases de Rodríguez, quien apuntó así de lleno a todos los involucrados en el negocio de la construcción.

  "Son palabras desafortunadas, no se puede involucrar a todos los profesionales, aún se están realizando pericias y constataciones para saber quiénes son los responsables", remarcó Saruá.

  —Se ha criticado a los colegiados de actuar corporativamente cuando han ocurrido problemas que puedan frenar el boom de la construcción.

  —No existe tal boom, pero ese es otro tema que desviaría esta discusión. Con respecto a lo corporativo, digo que eso es una falacia total y absoluta. Tenemos nuestros tribunales de ética y cuando hay problemas se discuten allí.

  —¿Han tenido que discutir muchos casos últimamente?

  —Hemos discutido, claro que sí, pero no los damos a publicidad. Y volviendo a las palabras del ministro, creo que es el Estado el primero que tiene que dar respuestas de cómo controla a las empresas constructoras, no puede ser que cualquiera levante una empresa de la nada.