Apuestan a que la producción del cannabis medicinal sea totalmente provincial
La directora del Laboratorio Industrial Farmacéutico explicó cómo sigue el proceso de experimentación e investigación que el martes se puso en marcha con la inauguración de una plantación en Monte Vera

Sábado 16 de Julio de 2022

La puesta en marcha de la plantación de cannabis sativa para uso medicinal en Monte Vera esta semana es un escalón más de un proceso donde el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) de la provincia se reconoce como "la punta de lanza", tal como lo señala su directora, Elida Fomente, y que ahora, a partir del plan que avanza conjuntamente con las áreas de investigación y las organizaciones de la sociedad civil, vuelve a hacer una apuesta que la especialista califica como "ambiciosa" y busca que Santa Fe "tenga toda la cadena de valor del cannabis en su territorio".

El primer salto del laboratorio del Estado se dio en octubre de 2021, cuando el primer lote de aceite de cannabis medicinal, 926 frascos de 30 mililitros, autorizado por el Ministerio de Salud de la provincia comenzó a ser distribuido a través de la red de salud pública de la provincia y de la obra social Iapos a quienes tuvieran indicación médica en casos de epilepsia refractaria.

"En ese momento las familias conseguían cannabis importando a un precio que oscilaba entre los 45 mil y los 90 mil pesos el frasco que era muy difícil de importar, nosotros comenzamos a producir el primer lote con el análisis de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y logramos hacerlo accesible a un precio que en ese momento era de 6.500 pesos el frasco y que hoy no supera los 10 mil", recalcó.

Sin embargo, esa producción se llevó adelante con aceite importado a granel desde el exterior. Ahora la apuesta se redobla y el proyecto tiene su centro en la plantación de Monte Vera, donde ya se sembraron 200 plantas de cannabis de tipo sativa, y se busca producir la materia prima que abastecerá en el futuro al laboratorio estatal.

"Si bien el LIF aparece como una de las últimas partes del proceso experimental que se llevará adelante, hace tiempo que venimos contribuyendo a que esta política crezca y queremos seguir haciéndolo", dijo su responsable.

Los detalles del proceso

Para la directora del LIF, el paso dado este martes "es central en la política pública de cannabis que se viene llevando adelante y en la transformación social porque es una respuesta a una demanda que la sociedad venía planteando, que da esperanza y mejora la calidad de vida de la gente y que abarca además de la cadena de producción, al sector científico y tecnológico y que es cada vez más es multiplicador de los pasos que se van dando" y más aún, le sumó el valor agregado de hacerlo "entre la comunidad organizada que sabe del tema y el sector científico y tecnológico".

Ahora la experiencia que, afirma, es "única en el país dentro de la órbita del Estado", requiere "tiempo y trabajo". Fomento detalla que "el camino es largo: el cultivo de las plantas recién estará en marzo, después vendrá el análisis de las semillas y después habrá que poner en marcha todo el proceso de experimentación, caracterización para después avanzar en la extracción y purificación del aceite".

Por eso, sin perder el entusiasmo, la subsecretaria de Proyectos de Innovación Productiva, Eliana Eberle, ya había explicado el mismo martes que "deben cumplirse los pasos y alcanzarse una calidad de cultivo, homogeneizar los germoplasmas que tenemos y luego brindar la materia prima bajo ciertas pruebas y ahí poder ofrecerla al LIF”.

Por lo tanto, no anticipó cuánta materia prima puedan brindar las 200 plantas cultivadas.

Un segundo lote en gateras

Sin embargo, en paralelo, el LIF ya pondrá en marcha la producción de un segundo lote de 926 envases de aceite de cannabis destinados a atender la demanda de efectores públicos y obra social del Estado ya existente a partir de la importación a granel para la fragmentación y distribución en la provincia.

También allí la apuesta es ir por más. En ese punto, Fomente recordó que por ahora la comisión reguladora del Ministerio de Salud autoriza su uso solo para los casos de epilepsia refractaria, "en composiciones estables que cumplan con normativas nacionales e internacionales".

"Ya queremos empezar a trabajar para que se mantenga la indicación para esa patología y se amplíe a otras, un trabajo que vamos a comenzar a hacer con el Ministerio de Salud y con el sector científico a través de estudios clínicos en ese sentido", concluyó.