La ciudad

"Apenas braceamos dos minutos y estábamos a sólo 50 metros de la playa"

Habló un testigo clave del accidente náutico que le costó la vida al periodista Marcelo Abram, quien fue atropellado por una lancha. La autopsia demostró que murió desangrado.  

Martes 18 de Diciembre de 2012

La declaración de un testigo clave del accidente náutico que le costó la vida al periodista Marcelo Abram, de 51 años, terminó de confirmar que el nadador estaba a 50 metros de la costa y en paralelo al boyado reglamentario. "Hicimos apenas dos minutos de brazadas", dijo ayer un compañero de víctima ante la jueza y la fiscal. La autopsia demostró que la muerte fue a causa de un shock hemorrágico.

La verdadera mecánica del accidente, que el 14 de noviembre pasado provocó la muerte del corresponsal de La Capital, va emergiendo en la causa judicial gracias al relato de testigos.

De acuerdo a la declaración de Mauricio, uno de los dos nadadores que acompañaban a Abram, apenas bracearon "dos minutos" desde la orilla hasta que ocurrió el accidente. "Fue un testimonio esclarecedor respecto de la mecánica y el lugar del hecho", aportó la fiscal Nora Marull.

Con ese parámetro y el de otras pruebas, se confirmó que Abram nadaba con su torpedo reglamentario colgado en el cuerpo a unos 50 metros de la ribera, paralelo a la costa y en un sector destinado a esa práctica. Entonces fue atropellado por una lancha tipo Quiksilver con casco abierto que circulaba de norte a sur, conducida por Pablo Cofano y donde viajaban otros dos tripulantes.

Así se derribó la hipótesis de la defensa del imputado al tratar de imponer que el nadador iba por lecho del río y sin torpedo.

En el marco de la investigación surgieron varias irregularidades: que el conductor no era propietario de la embarcación (a nombre de una mujer), que no tenía licencia de timonel habilitante y que zarpó sin autorización desde una guardería de Granadero Baigorria.

Si bien no tienen directa responsabilidad en la maniobra que terminó hiriendo a Abram, los otros dos tripulantes, un abogado identificado como Nahuel A. y Paulo S., hermano de uno de los procesados por el triple crimen de la Villa Moreno, también deberán explicarle a la jueza algunas zonas grises del relato inicial ante la policía.

El vendedor de la lancha, José C., también será convocado para que aporte su versión de la transacción que supuestamente entabló con Cofano.

El expediente, caratulado de homicidio culposo y cuya instrucción está a cargo de la jueza Correccional Marcela Canavesio, sigue fijando fechas para las testimoniales.

En tanto, la autopsia determinó que Abram murió por un shock hipovolémico (o hemorrágico).

Esa fue otra de las derivaciones del accidente: la demora de más de 20 minutos que registró la ambulancia del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies), que obligó a cargar al herido en una camioneta para trasladarlo al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde murió.

Esperan más testimonios

Mientras la causa suma testigos, preocupa a la fiscalía la demora en comparecer —debía presentarse la semana pasada— de un medio hermano del conductor de la lancha, que el día del siniestro se presentó en sede policial con un boleto de compraventa de la embarcación fechado el 10 de noviembre, donde su pariente figuraba como comprador pero de dudosa legitimidad. Además, habría avalado la hipótesis de que el accidente ocurrió en el medio del río.

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