Aparecieron mensajes de odio en una muestra en la Biblioteca Argentina sobre la dictadura

La obra "La tierra (a)guarda", de Zafarrancho Ediciones, recoge la historia del desentierro de libros escondidos durante la última dictadura.

Jueves 24 de Julio de 2025

Una serie de mensajes de odio y negacionistas del Terrorismo de Estado aparecieron este martes escritos sobre las paredes de la Biblioteca Argentina, donde se exhibe la muestra "La tierra (a)guarda", una obra de Zafarrancho Ediciones que recoge la historia del desentierro de libros que fueron escondidos durante la última dictadura.

Así, frases que aluden Antonio Gramsci, a los "zurdos" y a la metáfora de los libros enterrados como "fertilizantes" fueron escritas con fibrón rojo indeleble tanto sobre el texto de presentación de la muestra como en los mensajes de otros visitantes, que contaban cómo durante la larga noche de los años de terror debieron esconder libros o discos.

"Para cualquier persona —explicaron desde Zafarrancho Ediciones— poseer libros podía significar ser detenida, torturada y desaparecida por las diferentes fuerzas del Estado".

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Enterrados en la memoria

La muestra arrancó el 21 de mayo pasado. Sobre una larga pared blanca ubicada en la planta baja de la biblioteca, sobre el pasaje Álvarez, fueron colocadas las fotos de los libros desenterrados en 2018 por la historiadora de la UNR Julia Blanco. En 1979 su abuelo Ernesto los había escondido bajo tierra en su casa de la localidad santafesina de San Gregorio, por temor a una requisa militar. Eran los libros de la biblioteca de su hijo.

Cuando escucharon el relato de Julia, desde el Colectivo Posteo (integrado por los fotoperiodistas Héctor Río, Matías Sarlo y Franco Trovato) hicieron un registro fotográfico de esos libros rescatados de la tierra. El documental "Desentierros. Los libros que no heredamos", también da cuenta de esa historia.

Tiempo después esas fotos fueron publicadas en un libro de Zafarrancho Ediciones, un proyecto de Sarlo y la artista y docente Cecilia Fernández. "Nos pareció que era un material valioso para trabajar con las infancias y adolescencias, y poder pensar la dictadura desde otro lugar", dijo Sarlo a La Capital.

Fue desde este espacio que pensaron en armar esta muestra. Un experiencia colectiva que, con el trabajo comprometido de la Biblioteca Argentina, se montó en una de las paredes de la planta baja, en un largo corredor que da al pasaje Álvarez. Con la curaduría de Zafarrancho Ediciones, la propuesta invita a "pensar el miedo, el terror y la persecución con la que la última dictadura cívico militar sometió a la sociedad argentina".

En las fotos, los libros que resistieron al paso del tiempo no parecen libros. Amalgamados con la tierra transformada en costra, apenas se distinguen algunas palabras. Imágenes rocosas impresas en tamaño afiche.

"Visto desde lejos o desde la altura de un niño o niña parecen tótems y nos gusta ver qué produce ese juego", apuntó Sarlo.

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Mensajes de odio

En un costado de las fotos, los responsables de la obra colocaron una nota al pie donde contaron que a lo largo de la investigación se encontraron con numerosos testimonios que dan cuenta de entierros de libros durante la última dictadura. Y que por ello invitaban a intervenir las paredes de la muestra con recuerdos, preguntas, frases o ideas "que despiertan el acto de mirar".

"Con las manos en el barro rescatamos memoria", "Para el pueblo lo que es del pueblo: long play enterrado en 1977", y "Mi bisabuelo Marcelino enterró muchos libros en el patio de su casa", fueron algunos de los textos que se pueden leer de los visitantes a la muestra. Una docente escribió: "¡Qué bendición compartir con mis alumnos esta ocasión!".

Sin embargo, a través de las redes sociales de Zafarrancho Ediciones este jueves dieron cuenta de lo ocurrido en la muestra. "Creemos que este tipo de actos no hay que dejarlos pasar ni naturalizarlos", señalaron. Entienden que este gesto "tiene la intención de bloquear y obturar la acción artística de lectura y escritura colectiva de la que el público era parte" y que se insiste en "silenciar y achatar el pasado para naturalizar una teoría de los dos demonios que nada tuvo que ver con la experiencia histórica, desconociendo que el terrorismo de estado no puede equipararse con actos realizados por personas".

"Estas acciones no son un gesto ajeno ni aislado, son habilitadas desde la violencia que expresa diariamente nuestro presidente", apunta el texto de Zafarrancho. En su última aparición en el canal de streaming Neura, Javier Milei habló de "zurdos de mierda" como "enemigos".

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Memoria colectiva

"Lo que nos interesa rescatar —agregó Matías Sarlo— es que casi todas las personas con las que hablamos en la investigación para la muestra tomaron la decisión de enterrarlos, no de quemarlos. Quemarlos era hacerlos desaparecer y enterrarlos era guardarlos para un día rescatarlos". "La tierra es un archivo de nuestra existencia", dice uno de los mensajes escritos en la pared de la biblioteca.

"La tierra (a)guarda" se puede visitar hasta el 8 de agosto, de lunes a viernes de 8 a 19, y los sábados de 9 a 13.30, en pasaje Álvarez 1550. Para el último día, preparan una acción colectiva para desmontar la muestra, que será a partir de las 17. "Estamos convocando porque queremos hacer una acción que nos permita reflexionar sobre esto que pasó. Porque si bien esto fue extremo, ya venimos viendo este tipo de mensajes", apuntó Sarlo.

La muestra está montada de frente al salón principal de la Biblioteca Argentina. En la puerta de entrada a la sala, como mirando la obra, una frase que dice: "Conocer es amar. Ignorar es odiar".