La ciudad

Ante la falta de monedas, ya hay comercios en donde se ofrece comprarlas

La escasez se explica en los altos costos de logística que implica para los bancos traerlas a la ciudad. Así, el vuelto se da con todo tipo de productos.

Miércoles 01 de Agosto de 2018

A tres meses de que los billetes de dos pesos dejaran de circular, la falta de monedas todavía resulta un dolor de cabeza en los pequeños comercios donde la mayoría de las compras se paga en efectivo. La escasez es tal que en una verdulería hasta ofrecen una recompensa a sus clientes que lleguen con el cambio justo, "pero ni aún así aparecen las monedas", dice su encargado. Desde los bancos explican la carencia en los costos de logística para que los tambores de monedas lleguen a la ciudad.

A falta de metálico, en kioscos, pequeños almacenes, minimercados, panaderías, taxis y remises se ensayan distintas estrategias para dar el vuelto. El caramelito o la curita son las más comunes, pero también hay saquitos de café, vales de compra, mandarinas, mignones o bolsas para hacer los mandados los que suelen compensar la ausencia de monedas de 10, 25 y 50 centavos, o de uno y dos pesos.

"Ese dinero chico se usa solamente para dar los vueltos, porque nadie viene a comprar algo y paga con monedas", señala Martín, encargado de cajas de un súper céntrico. El muchacho explica que los bancos son reticentes a entregar cambio a quienes no son sus clientes, por eso actualmente "hay entre poco y nada".

Del otro lado del mostrador de un kiosco de la peatonal Córdoba se escuchan las mismas quejas. "Vivimos ofreciendo caramelos o redondeando los precios. Algunas personas lo entienden, otras se van sin comprar", señala Carlos y destaca que la mayoría de los artículos que ofrecen tienen precios que obligan a dar vueltos. Los paquetes de cigarrillos, sin ir más lejos, cuestan 38 pesos, si son de diez, y entre 73 y 76 pesos los atados de 20. Y son muy pocos los clientes que llegan con el cambio justo.

Otra salida, señala, es acercarse después de las tres de la tarde al Banco Municipal, "uno de los pocos en el centro que entrega monedas". Pero muchas veces, las colas de quienes van por el metálico llegan hasta la esquina.

Un incentivo

"Compro monedas", dice un cartel manuscrito estratégicamente ubicado sobre la caja de una de las verdulerías del Mercado del Patio.

Según explica Facundo, uno de los encargados, el letrero lleva allí poco más de un mes y tiene como objetivo incentivar a los compradores a llevar monedas. "Les ofrecemos un cinco por ciento más, pero igual no aparecen", apunta.

Tampoco el cartel alcanzó a tentar a changarines ni a cuidacoches de la estación de Omnibus Mariano Moreno. Ya que ni ellos tienen monedas, las propinas también se pagan con billetes.

Facundo destaca que si bien el comercio cuenta con la posibilidad de pago con tarjeta, la mayoría de las compras siguen siendo en efectivo. "Cuando no tenemos cambio, damos el vuelto con mandarinas. Salimos perdiendo, pero no nos queda otra", lamenta.

Hace ya bastante tiempo que las monedas se bajaron de los colectivos. Reunir los 15,97 pesos que cuesta el boleto ocasional parece una misión imposible. Taxis y remises también acusan la falta de efectivo de baja denominación. "Se redondea, a veces para arriba, a veces para abajo. La mayoría de nuestros pasajeros son clientes y entienden la situación", señala Luis, conductor de la remisería Primera Clase.

Para los tacheros, la situación puede tornarse más conflictiva. "Con razón, la gente pide el vuelto y cuando no tenemos cambio lo terminamos poniendo nosotros", afirma Claudio y calcula que al final del día estos pequeños vueltos suman entre 20 y 30 pesos menos.

Muy costosas

Fuentes de varios bancos consultadas por LaCapital reconocieron la escasez de monedas. El problema, explicaron, tiene que ver con los costos de la logística necesaria para que el metálico llegue hasta el tesoro regional del Banco Central, que funciona en una oficina de la casa central del Banco de Santa Fe.

"Las monedas llegan en tambores de 700 kilos y hay que afrontar los costos del traslado desde Buenos Aires. Cada uno tiene 100 mil unidades, fraccionadas en bolsas de 500 y hay que bajarlas, volverlas a fraccionar y repartirlas", explicaron desde una entidad crediticia.

Además, destacaron, esto viene de la mano con la intención de priorizar otros medios de pago diferentes al efectivo, como tarjetas o transferencias bancarias.

Los billetes de dos pesos dejaron de circular el último día de abril. Un mes después, el Banco Central de la República Argentina dispuso que los papeles azules con el rostro de Bartolomé Mitre perdieran validez de forma definitiva.

Entonces, toda la masa de billetes salió de circulación. Desde el Central aseguraron por esos días que se proveería "monedas de 2 pesos en forma directa a empresas, cámaras comerciales y cualquier otro interesado pagadas a través de transferencia bancaria".

Sin embargo, en la calle aún resultan difíciles de encontrar.

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