En el ciclo Más Cerca, la rosarina relató cómo sobrevivió a un violento asalto en el parque Scalabrini Ortiz, nueve meses de internación y un largo camino de reconstrucción
19:00 hs - Viernes 15 de Mayo de 2026
Andrea Benítez sonríe varias veces durante la charla. Entiende que tuvo otra oportunidad, y entonces agradece. Que vivió para contarla, como decía García Márquez. Su historia de dolor y estupor se remonta al 2015, un día frío de mayo en el que salió a correr, como lo hacía habitualmente con sus compañeros de running, en el parque Scalabrini Ortiz, frente al Alto Rosario. En un instante, todo cambió. Dos delincuentes que iban en moto se detuvieron para robarle el celular a una compañera. Ella instintivamente se levantó del suelo donde elongaba. Y ese movimiento fue suficiente para que le dispararan dos veces, en la zona del abdomen.
Andrea cuenta los detalles de un caso que conmovió a la ciudad en una charla en el ciclo Más Cerca, que conduce la periodista Florencia O´Keeffe y que puede verse desde este viernes en el canal de youtube de La Capital. La mujer reconoce que su padecimiento fue extremo pero que muchos otros _que también han sido víctimas de la inseguridad_ no superaron el momento del horror.
"Me aferré a mis dos hijos, mis padres, a mi red de amigas, que fueron incondicionales. Hubo momentos en los que no entendía ni en que día estábamos. El primer mes lo pasé en coma, pero estuve 9 meses estuve internada: pasaba de terapia a la sala y otra vez al quirófano. Perdí la cuenta de la cantidad de operaciones. Hubo cientos de dadores de sangre...Y cuando al fin puede regresar a casa fue con internación domiciliaria", recuerda.
Andrea Benítez casi lo pierde todo. Es contadora, y trabajaba como monotributista. El hecho dramático que la dejó al borde de la muerte le quitó también sus ingresos. Con las marcas en el cuerpo y en el alma tuvo que recomenzar, dar pasos firmes, recuperarse físicamente, muy de a poco volver a lo suyo, y reencontrarse con más fuerza con su parte espiritual para poder avanzar sin odio.
Volvió a correr una maratón un largo tiempo después del alta. Y aunque ya no entrena como lo hacía sabe que todo lo que había aprendido en el deporte: la resistencia, la constancia, el apoyo de los otros, le permitieron no detenerse.
El presente de una rosarina que pasó por un infierno, inesperado e injusto. Los días interminables cuando estuvo internada, el momento de entender que todo había cambiado. Una entrevista llena de esperanza y resiliencia, en el medio del dolor. un verdadero antes y después.