La ciudad

Amsafé repudió amenazas contra una docente que cuestionó cursos de formación

Marilina Zurbriggen denunció un llamado intimidatorio por parte de quienes los ofrecen. Pedido de informes en la Legislatura.

Miércoles 06 de Junio de 2018

Una docente denunció que, tras cuestionar por las redes sociales una serie de capacitaciones aranceladas que otorgan altos puntajes, recibió un llamado intimidatorio por parte de una de las instituciones que ofrecen este tipo de cursos. Este hecho se suma a la presentación que realizó esta mañana en la Legislatura el diputado Carlos Del Frade, quien ingresó un pedido de informes para saber qué relación hay entre el Ministerio de Educación y una serie de universidades públicas y privadas que ofrecen estos cursos pagos con puntaje y que, en el ambiente docente, se los llama la "Cajita feliz".
El pedido ingresado esta mañana por el diputado Carlos Del Frade (Frente Social y Popular) surge de varias denuncias realizadas por profesores, que advierten que el puntaje ofrecido en los cursos engrosa los antecedentes necesarios para los concursos docentes. Son verdaderos "combos" de capacitaciones costosas, como por ejemplo el cursado de "tres diplomaturas por 24 mil pesos de contado o en 12 cuotas de 2.400 pesos a pagar con tarjetas de crédito; y que otorgan 84 puntos". O bien el combo de "dos diplomaturas por 18 mil pesos de contado en 12 cuotas de 1.800 pesos con tarjetas, que otorga 56 puntos"; la otra opción es una sola diplomatura por 10 mil pesos de contado o 12 cuotas de mil, que reconoce 28 puntos" para los antecedentes docentes.
Llamado intimidatorio. Marilina Zurbriggen es profesora de biología y estudia ciencias de la educación en el Instituto N° 28 "Olga Cossettini" y en su muro de Facebook denunció un llamado intimidatorio por cuestionar estas capacitaciones.

En diálogo con La Capital contó que el lunes por la tarde se encontraba en el Cossettini -donde cursa y fue presidenta de su Centro de Estudiantes- cuando recibió una llamada desde Buenos Aires. Del otro lado de la línea le dijeron que la llamaban de "formación docente" de la Universidad Fasta y que un hombre le solicitó "de forma muy imperativa que deje de decir que los cursos que Fasta brinda son truchos, que tienen acreditaciones para mostrar, que yo no puedo denunciar nada, que sus cursos son válidos y que me deje de joder".
Embed
Si bien dijo que no sabe si el llamado efectivamente es de Fasta "o de alguno de sus vendedores", advirtió que demuestra "que estos cursos son la mercantilización de la educación pública y que son un gran negociado que ha de beneficiar a más de uno". Y pidió al Ministerio de Educación que se pronuncie al respecto. Adelantó que realizará la denuncia judicial correspondiente por el llamado recibido.
"Un hombre me solicitó de forma muy imperativa que deje de decir que los cursos que Fasta brinda son truchos, que yo no puedo denunciar nada, que sus cursos son válidos y que me deje de joder". "Un hombre me solicitó de forma muy imperativa que deje de decir que los cursos que Fasta brinda son truchos, que yo no puedo denunciar nada, que sus cursos son válidos y que me deje de joder".
"Yo vengo trabajando hace dos años en denunciar a estos cursos, porque compré uno y cuando vi lo que era pedí que me lo cancelen", agregó. Y cuestionó que mientras una especialización de dos años y medio de cursado otorga 34 puntos para el escalafón, "en 30 días por cada paquete de curso se pueden obtener 28 puntos".
"Quiero aclarar que no estoy atacando a los compañeros que los hacen. Todos necesitan comer y laburar. Es el sistema perverso el que lo permite", agregó Zurbriggen.
Repudio gremial. Este miércoles tanto Amsafé provincial como Amsafé Rosario manifestaron su solidaridad con la joven. "Repudiamos este episodio al que inevitablemente debemos vincular con la mercantilización del sistema educativo y el ofrecimiento de capacitaciones conocido como Cajita Feliz", señalaron desde la conducción provincial del gremio. Desde la delegación local advirtieron que "los aprietes y las amenazas son formas mafiosas que nada tienen que hacer en el espacio educativo y en cualquier otro espacio de la sociedad" y repudiaron "la mercantilización y la degradación de la formación docente", al tiempo que reclamaron al Ministerio que "tome las medidas necesarias para acabar con estas prácticas".
La "Cajita Feliz". El pedido de Del Frade pregunta "si el Ministerio de Educación tiene conocimiento de los cursos pagos ofrecidos por la Universidad de Lomas de Zamora, la Universidad Fasta (Fraternidad de Agrupaciones de Santo Tomás de Aquino) y la Universidad Abierta Interamericana (UAI), entre otras, a cambio de garantizar decenas de puntos en los concursos docentes, especialmente, en educación media y para adultos". También si la cartera educativa provincial "recibió denuncias de docentes en relación a este tema que deja de lado la experiencia de muchas y muchos trabajadores de la educación que resultan damnificados por esta práctica de mercantilización de la educación". Y "si el Ministerio de Educación está estudiando la modificación o la derogación del decreto 3.029 del año 2012 que habilita estas prácticas que generan, por un lado, grandes negocios y, por el otro, grandes injusticias". Además "si está analizando la revisión de la modalidad del concurso docente en secundaria y Eempa que otorga mayor puntaje a la capacitación en relación a la antigüedad de los agentes".
Pedido de informes. Entre los fundamentos del pedido de informe se menciona un descontento de docentes de secundario y Eempas que en el último concurso docente "pese al aumento de su antigüedad y antecedentes, se encontraban en los escalafones en una posición más desfavorable aún que en el concurso anterior (2016)".
"Los docentes denuncian que esto se debe a un sistema de cursos virtuales rentados, que constituyen un verdadero negocio en el que el vendedor asegura de antemano la cantidad de puntaje que se les será otorgado a quienes los realicen, en una suerte de intercambio comercial (compra-venta) de puntaje por dinero", argumenta el pedido de informes. Estos cursos toman el nombre de "Cajitas felices" porque se trata de una serie de libros que se envían a domicilio en una caja, cada uno corresponde a diferentes cursos que se aprueban "enviando un trabajo (en algunos casos dos o tres, en ocasiones cuestionarios de múltiple choice) y en la mayoría de los casos ni siquiera cuentan con plataforma virtual".
Los cursos son muy costosos y según denuncian "tienen 'arreglado' de antemano el puntaje". Estos cursos ya habían sido ofrecidos en gestiones anteriores, pero no prosperaron en el reconocimiento de puntajes a los docentes. Una situación que denuncian ha cambiado. La mayoría de las capacitaciones ofrecidas son de la Universidad de Fasta, pero también se afirma cuentan con el aval de las universidades nacionales de Lomas de Zamora, de Tucumán y la Tecnológica.
"Estamos convencidos que se trata de una forma de mercantilización de la educación que, por otro lado, produce grandes injusticias contra docentes que no pueden pagar esos cursos y cuyos años de antigüedad y experiencias son menospreciados por estos negocios", expresó Del Frade.




¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario