Agrupaciones ambientalistas de Santa Fe y Entre Ríos coinciden en reclamar como
"necesaria" la creación de un área protegida en la zona de los humedales en las islas frente a
Rosario. Con matices, los ecologistas de ambos lados del Paraná creen que no hay que desviar la
atención en disputas políticas o cuestiones de soberanía en relación al proyecto para montar un
Parque Regional del Alto Delta. "Las quemas están prohibidas en la propia ley de arrendamiento de
tierras fiscales, lo que hace falta es mayor control", afirmó el titular de la organización
entrerriana Mbiguá, Diego Rodríguez, mientras que Elba Stancich, del Taller Ecologista, le apuntó
al lobby ganadero. "El sector productivo no puede hacer lo que quiere en las islas", sentenció.
La discusión entre Santa Fe y Entre Ríos se recalentó en los últimos días de
cara al tratamiento del proyecto que la senadora nacional santafesina Roxana Latorre propuso para
preservar los humedales de las islas. En concreto, la iniciativa propone la puesta en marcha de un
Parque Regional en el Alto Delta, en un triángulo delimitado por San Lorenzo, Arroyo Seco y
Victoria.
Frente a ello, el gobernador entrerriano, Sergio Urribarri, ya se plantó en pie
de guerra contra el proyecto y exigió su rechazo por entrometerse en la jurisdicción provincial.
Así, de la problemática por la quema de pastizales asociada a la ganadería en las islas se pasó a
un debate vinculado con la soberanía.
Mañana y el viernes autoridades de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires están
citadas en Victoria por el gobierno nacional con el fin de encontrar una solución conjunta.
Inmaduros. A raíz del cambio de agenda que está tomando la problemática de la
quema de pastizales, Stancich consideró que existe "una inmadurez de parte de quienes toman
decisiones, que siguen sin escuchar y ponen intereses particulares antes de los generales". La
ecologista le apuntó a "la eterna disputa entre santafesinos y entrerrianos" y "de funcionarios que
en vez de cuidar los humedales se contestan a través de los medios".
La responsable del Taller Ecologista fustigó el lobby ganadero que copó las
islas para aumentar sus negocios. "Tendrían que ser parte de la solución y no el problema.
Sinceramente esperamos un gesto del sector productivo, que en las islas no debería hacer lo que
quiere".
En línea con Stancich, Rodríguez aclaró que el proyecto de Latorre choca con la
competencia sobre el territorio de islas que le corresponde definir a Entre Ríos, y consideró que
"un simple triángulo sobre los humedales no apuntaría a un criterio riguroso en materia ambiental".
De todos modos, el director de Mbiguá criticó al gobierno entrerriano por permitir la sobrecarga de
cabezas de ganado en las islas (lo que provoca la quema de pastizales para alimentar a los vacunos)
y contrapuso al Parque Regional Alto Delta una iniciativa que fue girada a Diputados de Entre
Ríos.
Allí, se definen áreas de protección específica donde no puede haber actividad
ganadera, y habilitar otras actividades compatibles ecológicamente.
Rodríguez cargó contra la ley de arrendamientos fiscales "que prohíbe el uso del
fuego pero sin sancionar a los infractores" y le pegó al Estado "que ejerce un poder de policía
lleno de falencias".
Stancich, en tanto, denunció que una empresa holandesa "está modificando miles
de hectáreas frente a Villa Constitución con taludes de seis metros de altura. Se han pedido
informes pero hasta ahora nadie explicó nada al respecto", destacó.