Miércoles 20 de Mayo de 2020
El colectivo “Dos orillas” que nuclea a organizacines ambientalistas de Santa Fe y Entre Ríos exigieron a los gobernadores de ambas provincias, Omar Perotti y Gustavo Bordet, “acciones inmediatas y mancomunadas” para poner a salvo no sólo los bienes naturales que del río Paraná ante la extraordinaria e histórica bajante, sino además para salvaguardar “a los habitantes que viven y desarrollan sus economías en las regiones afectadas”.
El pedido a los mandatarios se elevó a través de una nota que fue firmada por una decena de entidades santafesinas, entrerrianas y correntinas, entre las que se cuentan las rosarinas Taller Ecologista y El Paraná No se Toca, las santafesinas Foro por la Salud y la Coordinadora de Organizaciones no Gubernamentales de la Costa, además de Cultura Ambiental y la Asamblea Ciudadana de Paraná, entre muchas otras.
Es en ese marco que reclaman tanto a Perotti como a Bodet “acciones mancomunadas que impliquen protección de los ecosistemas que hoy se ven amenazados y afectados, no sólo en Santa Fe y Entre Ríos, sino incluso también en Corrientes que aparecen representadas a través de organizaciones de vecinos que rubrican el pedido.
“Es fundamental el control de ciertas actividades antrópicas tanto productivas como industriales para que la situación de especies y áreas naturales no resulte más grave”, subrayaron las entidades.
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Allí, además de remarcar lo extraordinario y prolongado del fenómeno, les recalcan a los gobernadores su “responsabilidad” sobre os recursos naturales originarios de las provincias tal como lo establece la Constitucional Nacional, y les recuerdan que son los garantes del goce de derechos al ambiente sano y a la salud de la población “a través de sus políticas públicas que salvaguarden los bienes naturales y las comunidades y habitantes que viven y desarrollan sus economías a partir de ellos; al igual que su salud y su bienestar”.
Entre los reclamos apuntan a convocar de manera urgente a especialistas para evaluar el estado de las poblaciones ícticas, además de disponer una veda pesquera interprovincial, además de realizar controles estrictos a las industrias frigoríficas pesquera y otorgar un subsidio que asegure el sostenimiento de los pescadores y sus familias por el período de la veda.
A eso suman el pedido de controles de caza y tráfico de fauna silvestre de especies autóctonas que hayan debido migrar hacia otras zonas por falta de hábitat, alimento y agua, así como de las actividades que vuelquen sus efluentes en arroyos y lagunas y en el río Paraná, determinando sanciones a las mismas.