Alta demanda en hospitales y sanatorios para completar el carné de salud escolar
¿Debe presentarse todos los años? Hasta qué mes lo reciben las escuelas. Los detalles de una herramienta muy útil para cuidar la salud de niños y niñas

Lunes 27 de Febrero de 2023

El carné de salud escolar es un documento que permite un control integral de la salud de niños y niñas. El formulario, que entregan las escuelas, o que puede imprimirse desde la página del gobierno de Santa Fe, debe ser completado por profesionales del sector público o privado, quienes evaluarán, a través de distintos exámenes físicos, cómo se encuentra físicamente el alumno.

A través de esos controles es posible detectar problemas que muchas veces pasan desapercibidos, y también alienta a los padres a que los chicos tengan las vacunas al día.

Carla Borgonovo, jefa de supervisores de la Región Sexta del Ministerio de Educación de Santa Fe, explicó a La Capital que este certificado debe presentarse en el ingreso de sala de 5, primer grado y sexto grado, en el nivel inicial.

A su vez, mencionó que todos los años, los docentes de Educación Física solicitan el apto físico que es obligatorio para realizar las clases de gimnasia. Ese certificado puede ser completado por un clínico y no requiere exámenes adicionales, salvo que el médico lo determine.

En relación al documento de sala de 5, primer grado y sexto grado, Borgonovo mencionó que cuando los chicos van a inscribirse o reeinscribirse las escuelas les dan el formulario impreso (antes era una carné de cartón) pero que también pueden bajarlo de la página oficial del gobierno santafesino (se llega con facilidad escribiendo "carné de salud escolar" santa fe). Lo ideal es entregarlo cuando comienzan las clases, aunque hay una tolerancia de un mes.

“En general el nivel de cumplimiento es bueno. Siempre hay un pequeño porcentaje de grupos familiares que se demoran por distintas causas pero es algo que está instalado y funciona. En los casos en los que hay atrasos, las escuelas siempre colaboran, acompañan, para que el niño o niña pueda cumplir con los exámenes médicos en el centro de salud más cercano”, destacó.

“Al carné puede completarlo un médico clínico, también incluye un control oftalmológico y fonoaudiológico y un control bucodental”, señaló la supervisora.

“Tiene una importancia enorme en relación a la niñez y la salud”, puntualizó Borgonovo.

A pleno

Desde diciembre del año pasado, en sanatorios y clínicas privadas, los progenitores comenzaron a solicitar turnos para lo que se denomina circuito escolar y que consiste en que en pocas horas el alumno puede cumplir con todos los controles necesarios en un mismo lugar.

Según un relevamiento de este diario en la mayoría de los centros pediátricos del sector privado ya no quedan turnos para el mes de marzo y en algunos casos quedan pocos para abril.

Lo cierto es que el formulario, también puede ser completado en el sector público. Hospitales y centros de salud están trabajando a todo ritmo desde principios de febrero, recibiendo a los niños y niñas que requieren estos controles.

En el Hospital de Niños Zona Norte la actividad es intensa por estos días. En dicho efector tienen armado un circuito, al igual que en los sanatorios privados.

De hecho, después de dos años de pandemia de Covid donde prácticamente se habían frenado estos controles, ya en febrero de 2022 los pacientes retomaron las visitas al pediatra y especialistas infantiles, lo que fue visto como un verdadero logro, dada la importancia de estos exámenes.

"Seguimos poniendo el acento en todo lo relacionado con el lenguaje, el desarrollo, la sociabilización en niños pequeños porque sin dudas la pandemia dejó sus huellas en este sentido. De allí que sean tan importantes estos controles médicos en los más pequeños para poder detectar y solucionar problemas a tiempo", señaló la directora del centro médico provincial, Mónica Jurado.

En los chicos de 11 años, por ejemplo, "hacemos los controles del prepúber o púber donde se evalúan otros parámetros y chequeamos que tengan, también, las vacunas correspondientes a esa edad", indicó la profesional.

A esa edad se debe colocar la vacuna contra el virus de papiloma humano (VPH), tanto en nenas como en nenes, que permite evitar distintos tipos de cáncer, producidos por el VPH, por lo que es de suma importancia.

Se coloca una primera dosis y a los seis meses la segunda. Es fundamental cumplir con ambas dosis.

Qué pide el formulario

El carné que se pide en las escuelas consta de: identificación del niño/a, su familia e institución educativa, examen psicofísico (médico-odontológico), antecedentes de salud personales y familiares, e incluye las vacunas aplicadas.

Debe llevar sello y firma de los profesionales que lo completan.

En el examen psicofísico se incluyen, por ejemplo, preguntas relacionadas con la salud cardiovascular, respiratoria, ginecourinaria y neurológica del alumno.

El examen odontológico evalúa si los chicos tienen buenos hábitos de higiene bucodental, mala oclusión, si tiene caries y si requieren o no tratamiento.

Respecto de los antecedentes familiares, se hace hincapié en datos que puedan ser relevantes para la salud actual o a mediano plazo de los niños y niñas (problemas cardíacos en la familia, diabetes, obesidad, problemas respiratorios crónicos, entre otros).

La pediatra Celina Marcozzi, del Sanatorio de Niños, se refirió a la relevancia de este formulario de salud, especialmente en el inicio de la escolaridad primaria. La médica destacó que es una etapa de muchos cambios para las infancias tanto en aspectos emocionales como cognitivos y que “estos procesos de adaptación requieren ser acompañados por los adultos responsables de su crianza”.

Desarrollo y vacunas

Por eso, comentó, es importante prestar atención a indicadores relevantes durante el crecimiento y desarrollo. Entre ellos, mencionó la prevención y las intervenciones oportunas para captar posibles alteraciones visuales, auditivas, lingüísticas, cardiovasculares y de salud bucal.

“También es obligatorio que se coloquen las vacunas de ingreso escolar, que son gratuitas, y que pueden aplicarse tanto en instituciones públicas como privadas. En cuanto a los no obligatorias será el pediatra el que determine cuándo son necesarias”.

Marcozzi agregó: “La solicitud del certificado escolar es una gran oportunidad para observar al niño y niña en forma integral y atender algún indicador de salud que quizá requiera la derivación a un especialista, para realizar a tiempo un abordaje interdisciplinario”.