La ciudad

Alquilar un local en el centro puede costar más de 20 mil pesos

Para el titular de la Asociación Empresaria, “no hay lógica ni racionalidad en los precios”. Durante el último mes varias galerías mostraron más de un inmueble vacío y ofrecido en alquiler.

Sábado 13 de Febrero de 2010

La baja en la actividad comercial durante enero hizo que los carteles de “se alquila” se multiplicaran en algunos sectores del centro de la ciudad, lo que además estuvo acompañado por una “tendencia al alza de los precios”, aseguró el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario, Elías Soso. Es más, afirmó que “no hay lógica ni racionalidad en los precios de los alquileres” y agregó: “Un local chico que en San Luis al 1900 cuesta 2 mil pesos por mes, a dos cuadras cuesta mucho más. Y hay algunos por los que se llega a pedir arriba de los 20 mil pesos”.

Para el titular de la Cámara de Empresas inmobiliarias de Rosario (Cadeiros), Javier Grandinetti, los incrementos “van de la mano de la inflación” y explicó que “la variedad de los precios se explica por las características que tenga cada uno de los lugares”.

Hubo grandes locales del centro y macrocentro que quedaron desocupados en los últimos meses, como el caso de Sarmiento y Córdoba, donde hasta algunos meses funcionó la tienda C&A, y la esquina de Oroño y San Juan, donde estuvo emplazado el videoclub Blockbuster. Sin embargo, a esos se sumaron pequeños locales comerciales, algunos ubicados en galerías céntricas, que también tuvieron que colgar el cartel de alquiler.

“Hubo un parate en los últimos meses, sobre todo después de las fiestas, y eso puede explicar que queden locales libres”, señaló el presidente de la Asociación Empresaria, aunque se arriesgó a vaticinar para el mes próximo un inicio de temporada “positivo” que se traducirá en la ocupación de estos locales ociosos.

Incremento. A esa situación, Soso le sumó el incremento en los precios de los alquileres, a los que caracterizó como una “leve tendencia”. Sin embargo, fue más contundente al señalar que “no existe lógica ni racionalidad en los precios, porque varían desmesuradamente de una cuadra a otra”.

“No hay parámetros racionales, sino una distorsión total de los precios, que comenzó con la instalación de prestadores de servicios de telefonía celular, compañías de seguros y por entonces las AFJP, que alquilaban locales en el centro. De ese modo cambiaron el perfil comercial de la ciudad y pagaban cualquier cosa por un alquiler”, recordó el empresario.

En ese marco, indicó que actualmente “por locales medianos se arriesgan a pedir más de 15 mil pesos” y si se trata de inmuebles, a partir de los 100 metros cuadrados “se llegan a pedir arriba de los 20 mil”.

Los avisos publicados tanto a través de las páginas web de diferentes inmobiliarias como en los clasificados dan cuenta de esa variedad de precios. Sobre San Martín, un local de 1.600 metros cuadrados a la altura del 1100 se alquila en 32 mil pesos, y por otro de 450 metros cuadrados a la altura del 900, piden 24 mil.

Por eso, Soso aseguró que “los alquileres siguen siendo los dueños de los negocios, porque los comerciantes trabajan ante todo para llegar a cubrir ese costo”, y afirmó que “esa situación se da sobre calle San Luis, pero se repite tanto en las galerías comerciales como en las peatonales y los shoppings”.

Inflación. Para el titular de Cadeiros, en cambio, la tendencia en alza de los precios “está atada a factores inflacionarios como el resto de los productos dentro de la economía”. Grandinetti aclaró que “no existe una sobredemanda de locales que provoque el incremento”. Es más, según explicó, “en el caso de los locales comerciales existen relativamente pocas unidades y hay mucha demanda, por eso las negociaciones son muy fuertes y no existe un patrón claro como en el resto del mercado inmobiliario”.

En ese punto coincidió con Soso en que “los valores sobre San Luis varían de una cuadra a otra” y explicó que “lo mismo pasa en la peatonal, donde además juega la superficie que pueda tener el inmueble. No es lo mismo si tiene tres metros de vidriera que si tiene diez”, destacó e indicó que el precio en contratos de tres años, como sucede en los alquileres comerciales, también depende “del nivel de atraso o actualización que tenga ese alquiler; algunos vienen con atraso de tres años y entonces la actualización es mayor”.

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