¿Alimentos Ozempic? Cómo es la nueva moda de las comidas GLP1

Junto al boom de la semaglutida (GLP 1) para bajar de peso, promocionan productos o viandas para acompañar el tratamiento. ¿Puro marketing?

13:50 hs - Miércoles 22 de Julio de 2026

Aunque ya hay muchas marcas en el mercado farmacéutico, todos conocen como Ozempic a la semaglutida, la droga que es un boom mundial para bajar de peso. El medicamento inyectable u oral pertenece a la familia de los agonistas del receptor de GLP-1 y actúa imitando a una hormona natural que reduce la glucosa en sangre, retrasa el vaciamiento gástrico y actúa sobre el cerebro disminuyendo las ganas de comer. Por eso, aunque nació destinado a controlar la diabetes, pronto se masificó con otro objetivo: adelgazar, incluso cuando no se tiene diabetes. Ahora, en Estados Unidos y otros países (no en Argentina aún) empiezan a ofrecerse alimentos y viandas etiquetadas como "GLP-1 Friendly", dirigidas a aquellos que usan Ozempic. Lo cierto, es que la propuesta puede generar confusiones: ¿Qué ofrecen realmente estos productos a los pacientes que están en tratamiento? ¿Puede pensar la gente que no está medicada con semaglutida que si come estos alimentos bajará de peso, como con las inyecciones? ¿Es solo una estrategia de marketing?

La Capital consultó a un especialista referente en este tema, el médico Diego Awruch, cirujano de la obesidad, a cargo del equipo interdisicplinario de Cirugía Bariátrica y Metabólica del Sanatorio Británico, quien aclaró distintos aspectos de esta "movida" de alimentos GLP1.

Barritas, batidos, preparados, platos "especiales", viandas, empiezan a aparecer en el mercado mundial como los "compañeros ideales" del tratamiento con semaglutida, y están generando a su vez algo inédito: la forma en que se diseñan y promueven alimentos de consumo cotidiano basados en un medicamento. Pero, ¿tienen algún respaldo científico? ".

En Estados Unidos ya se venden preparados para batidos bajo el nombre de GLP1 Friendly

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Un boom que no para en Rosario

Lo primero que aclaró el especialista es que los medicamentos que se están usando en tratamientos para bajar de peso basados en semaglutida están "en crecimiento constante" en Rosario "y deben ser supervisados, siempre, por profesionales de la medicina especializados en este área, y no son para cualquier persona".

El diagnóstico preciso, las indicaciones médicas de cómo, cuándo y cuánto usar son personales y "además no están exentos de efectos adversos". Hoy, dijo el médico, "contamos con esta alternativa para muchos pacientes que tiene 20, 25 kilos de más, que no son diabéticos, y que operarlos resulta demasiado, pero que no logran estar en un peso adecuado después de mucho tiempo de probar distintos caminos. No es magia, es un tratamiento que requiere una mirada integral y seguimiento, pero sin dudas es algo con lo que contamos que antes no teníamos para ofrecer al paciente con sobrepeso u obesidad".

Dicho esto, Awruch se refirió a la movida "marketinera" de las comidas Ozempic, como se las está conociendo en algunos países. Consideró que "que la industria de los alimentos está tratando de vender algo, pero el acompañamiento de ciertas comidas junto a la medicación para mejores resultados no tiene evidencia científica de ninguna manera".

Dietas para tener menos malestar

Awruch insiste en que es importante el control médico y el acompañamiento de un equipo multidisciplinario en el tratamiento de la obesidad con Ozempic y otros similares, entre otros aspectos, porque existen efectos negativos que suelen manifestar algunos pacientes: malestar gastrointestinal, náuseas y vómitos. Estas consecuencias suelen aparecen con los primeros usos de estos medicamentos y a veces "empujan" a la persona a querer abandonar, por no tolerar esas sensaciones feas. "Este tipo de comidas llamadas GLP1 Friendly quizá apuntan a mejorar esos síntomas, y no digo que no sirvan, pero no hace falta comprar nada especial sino seguir las indicaciones del médico y los licenciados en nutrición que acompañan el proceso", comentó.

"Hay planes nutricionales enfocados en dietas para menos efectos y más tolerancia de la medicación, pero no se necesita recurrir a cosas específicas como batidos o barritas. Eso es marketing", enfatizó, y agregó: "El peligro de estas cosas que van apareciendo es que menosprecian lo serio de la obesidad como enfermedad, porque alguien puede pensar como tal cosa y listo, cuando la situación es siempre mucho más compleja y para obtener buenos resultados se requieren atención médica, apoyo psicológico y un proceso que lleva su tiempo".

Desesperación que no colabora

El médico y cirujano dijo que en este momento la semaglutida se ha transformado casi en una obsesión para algunas personas que se "desesperan" para conseguirla incluso fuera del circuito médico. "Funcionan bien con el diagnóstico y controles adecuados, no son la panacea", sostuvo.

"Sin dudas es una herramienta válida. Llevamos décadas y décadas recomendando dieta y actividad física solamente y la obesidad sube, entonces, contar con más recursos, bien orientados a cada paciente es para celebrarlo, pero cuando un medicamento se hace tan masivo, cuando ya está en la gente, cuando se lo busca sin la receta médica, aparecen los problemas", reflexionó.