La ciudad

Al fin reactivan el monumento al pozo de Construfé para hacer dos torres

Tras casi dos décadas de espera, el monumento al pozo de barrio Martin pasará al recuerdo. La esquina de Ayacucho y Mendoza donde se proyectaron las torres Construfé (una iniciativa habitacional del gobierno provincial de los 80) pasará a transformarse en dos edificios de 20 pisos, calificados de alta gama...

Miércoles 30 de Enero de 2008

Tras casi dos décadas de espera, el monumento al pozo de barrio Martin pasará al recuerdo. La esquina de Ayacucho y Mendoza donde se proyectaron las torres Construfé (una iniciativa habitacional del gobierno provincial de los 80) pasará a transformarse en dos edificios de 20 pisos, calificados de alta gama. Ya comenzó la demolición de una de las estructuras de hormigón, mientras que el grupo inversor de capitales locales promete culminar la primera torre en 12 meses.
Una nueva cara. Lo que hasta ayer fue la postal de la desolación, hoy muestra otra cara. Movimientos de tierra y una topadora en plena labor, confirman que la reactivación de esa estratégica zona de la ciudad está en marcha.
  En el lugar se había planificado hace casi veinte años plasmar un proyecto que se denominó Construfé, un plan habitacional que fue impulsado a mediados de los 80 por la administración del por entonces gobernador José María Vernet, pero la hiperinflación esfumó el sueño de muchos suscriptores cuando varios ya habían adquirido sus preciados departamentos.
  La obra quedó abandonada, con un esqueleto de edificio de unos 20 pisos sobre la ochava de Ayacucho y Mendoza y dos torres a medio hacer. El megacomplejo preveía cuatro moles de hormigón, cocheras y locales comerciales. Todo culminó en manos de la Justicia, con un llamado de licitación y remate entre ocho oferentes interesados.
  Fue así como el grupo inversor El Jardín SRL adquirió en 2004 el inmueble por cuatro millones de pesos. Y si bien hace dos años se había pensado en revitalizar tres torres, ahora la iniciativa se reducirá a dos en una primera etapa.
  El proyecto es llevado adelante por el estudio local Faure, Malamud, Rivera.
Demolición. Por el momento los trabajos están abocados a demoler una semiestructura abandonada sobre calle Mendoza y a completar y jerarquizar el esqueleto que quedó finalizado.
  A fines de 2005, la idea original del grupo inversor sumó otro factor de desarrollo también de capitales locales. La cadena de supermercados La Gallega se asoció al emprendimiento inmobiliario y le sumó otro elemento al predio: la construcción de un local de 1.100 metros cuadrados de superficie con cocheras en el medio del lote y entre las dos torres de departamentos, con ingreso de los vehículos y el abastecimiento por Ayacucho. Su instalación será justo en el lugar donde ahora se está demoliendo un esqueleto de cemento y se prevé que su finalización podrá concretarse en 18 meses.
  Tal como había anticipado La Capital en su momento, el nuevo comercio de La Gallega deberá respetar la ley provincial de grandes superficies. Y para poder conseguir la habilitación de este nuevo supermercado deberá cerrar otros locales. Fuentes allegadas al empresario explicaron que la idea será la de cerrar los súper de Alem al 1100 y 9 de Julio al 300.
  El anteproyecto ya está en manos del Ejecutivo, pero justamente se dilataron los tiempos en la autorización del canje por metros cuadrados cubiertos que deberá respetar la cadena rosarina. Si bien fuentes oficiales afirmaron que “no existen trabas”, aún falta el visado definitivo.
Yerbatera. Mientras tanto, los seis mil metros cuadrados ubicados en la manzana de Colón, Mendoza, Ayacucho y avenida de la Libertad aguardan un destino más cierto.
  Según fuentes de Obras Particulares, el empresario Alfredo Coto (que en 1998 había anunciado el desembarco de un supermercado en el predio) retiró el proyecto de autolimitación que establecía un local en planta baja y tres torres de edificios para dejar sólo el perfil inmobiliario.
  En esta repartición municipal ya están aprobados los planos para dos torres de departamentos proyectadas por el estudio de Mario Roberto Alvarez, el mismo arquitecto que está llevando adelante los trabajos de la torre Aqualina.
  Así, todo indica que soplan vientos de cambio en una zona postergada de barrio Martin. 

Transformaciones. La ochava de Ayacucho y Mendoza que está frente a los terrenos de la ex Construfé también está transformandose. La antigua estructura está siendo demolida para dar lugar a un proyecto inmobiliario a través de un fideicomiso. Ya asoma “Terrazas de Santa Cruz”, nombre derivado de la plaza ubicada en la ochava opuesta.

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