La ciudad

Ahora apareció una zarigüeya en el barrio donde se paseó un ciervo

La aparición de una zarigüeya en Pichincha ayer a la mañana generó revuelo y varias preguntas.

Viernes 16 de Noviembre de 2018

La aparición de una zarigüeya en Pichincha ayer a la mañana, en el mismo lugar donde también se paseó un ciervo axis hace un par de semanas, generó revuelo y preguntas sobre las razones por las cuales aparecen animales silvestres en plena ciudad. Cerca de la costa el repertorio de fauna es mucho mayor y no es raro ver coipos, lagartos de gran porte, culebras de diferente tipo y, cuando hay crecida, yacarés. Además de un sinfín de aves, muchas migratorias y otras durante todo el año.

Si bien el caso de la zarigüeya y el del ciervo no son comparables (uno es un animal autóctono muy común en la zona y el otro un ejemplar traído para los cotos de caza), la reacción ante la aparición de fauna en la ciudad suele ser la misma: desconcierto, miedo e ignorancia ante la riquísima biodiversidad de la ciudad, ubicada al lado de uno de los mayores humedales del planeta y de una de las más extensas y fértiles llanuras del mundo.

"Desconocemos lo que nos rodea y creemos que la ciudad tiene o debería tener una especie de muralla para que nada entre y luego pensamos que todo animal que entra es un peligro, y no es así. Como población nos hemos separado mucho de la naturaleza y creemos que los animales tienen que estar lejos en el campo", explicó Clara Mitchell, conservacionista y guardafauna honoraria de la provincia.

La zarigueya, por ejemplo, es un animal autóctono muy común en la zona y el único marsupial americano: "Es un animal con mala fama porque parece poco simpático, le pasa como al murciélago. Pero es el único marsupial de América, y si todos mueren de ternura por los canguros, no hay por qué temerle ni tenerle asco a las comadrejas", explicó Franco Peruggino, que trabaja en la reserva urbana de fauna silvestre Mundo Aparte.

"Tenemos que aprender a convivir con los animales autóctonos de la zona porque no son un peligro, pueden estar asustados o perdidos, y hay que respetarlos" agregó el voluntario ambiental.

Mitchell, por su lado, agregó que "todavía debemos aprender como sociedad cuáles son nuestros animales y cómo cuidarlos", entendiendo que es algo natural que aparezcan aún en ámbitos urbanos.

Daniel Alejandro Paiz es estudiante de veterinaria y forma parte del grupo de medicina de animales silvestres de esa facultad.

Explicó que las zarigueyas (cuyo nombre científico es Didelphis albiventris) son marsupiales muy comunes en esta región y que existen 27 especies, siendo la más común la zarigueya picaso.

El especialista destacó que como muchas veces pierden sus zonas de refugio y alimentación a manos de la expansión de la frontera agrícola, es cada vez más frecuentes encontrarlas en zonas periurbanas: "Cada vez se las ven más en esas zonas donde se mezcla lo rural y lo urbano y ahí aparece el conflicto con las personas y los animales domésticos, los perros sobre todo".

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