La ciudad

"Agradezco a esos dos ángeles que frenaron y se quedaron conmigo"

Joel Boselli cayó en una trampa de palos y piedras en Eva Perón y Circunvalación. Lo auxiliaron dos hombres que pasaban por allí.

Domingo 30 de Diciembre de 2018

Todavía muy shockeado, con un yeso en su codo derecho, la clavícula fracturada, raspado en los brazos y con hematomas en el rostro. Así lo encontró La Capital a Joel Boselli, quien fuera emboscado el miércoles pasado en Circunvalación y Eva Perón cuando iba en su moto. "Agradezco a mis dos ángeles de la guarda que me rescataron, y me cuidaron con las luces de sus celulares para que no me atropellaran en plena avenida. Pido por favor más seguridad", le dijo a este diario.

Como cada madrugada, el hombre de 32 años unía el trayecto de zona oeste donde vive junto a su esposa Paola y su niña de dos años hasta el frigorífico de Villa Gobernador Gálvez donde trabaja.

Lo único que recuerda, fue la penumbra y luego nada más. Pero la situación fue dramática. Según testigos, el acceso a Circunvalación por Eva Perón estaba minado de troncos, palos y piedras que delincuentes colocaron para emboscar a quienes transitaban por allí.

La peor parte se la llevó Joel aquella madrugada del miércoles de la semana pasada. Quedó tendido en plena calzada de la ruta nacional. Recién el domingo pudo salir de terapia intensiva después de cuatro días. Cuatro costillas fisuradas, fractura expuesta de codo, doble fractura de clavícula y traumatismo de cráneo fue el saldo del robo que sufrió.

En medio de la oscuridad aparecieron dos personas que lo socorrieron, llamaron al 911, a su trabajo y se preocuparon por iluminarlo para que no lo atropellaran hasta que llegase la ambulancia.

Despúes de esta pesadilla, el jueves pasado accedió a dialogar con este medio, pocas horas antes de ser operado por su fractura en el codo y en la clavícula (ver aparte).

Si no fuera por dos hombres que lo socorrieron, su destino en medio de la oscuridad y tendido sobre el asfalto, podría haber sido peor.

Joel había llevado su auto,en el que habitualmente iba al trabajo, al mecánico. Por eso, aquella jornada estaba en su moto Guerrero 125. "Nunca me imaginé que iba a pasar esto", se cuestiona mirando el techo. Más aún cuando ya en su casa pudo ver el video de los delincuentes armados que le cerraron el paso a un automovilista en Circunvalación y Oroño y uno de ellos fue atropellado.

"Es tierra de nadie, pusieron un cartel de velocidad máxima 100 kilómetros por hora, pero pasan estas cosas", dice y se emociona con los dos "ángeles" que lo rescataron. Uno de ellos incluso fue hasta el sanatorio Los Alerces, donde estaba internado.

"Quiero, apenas pueda, escribirles y juntarme a hablar. Es increíble lo que hicieron. Pararon el auto, bajaron a ayudarme en vez de hacerse los tontos y seguir. Estoy todavía sorprendido. Hicieron señas con luces con el celular para que los autos pasen más lejos", manifiesta con asombro.

Joel llevaba el casco, tenía luces en la moto, pero el impacto fue de tal magnitud que todavía tiene los ojos con moretones. "Me gustaría que haya más control en la calle, que haya más seguridad. Roban a plena luz del día", suspira mientras se observa el yeso y los golpes, pero lo toma con calma.

Su caso estremeció. A su domicilio fue gente a acompañarlo, le llevaron regalos a su hija y rezaron por su recuperación. También lo visitaron los supervisores del frigorífico.

En plena tarde, mira con dolor las consecuencias. "Bastante injusto es esto que me pasó. Antes por Circunvalación veía un auto con balizas que recorría, ahora hay cámaras de seguridad pero no pasa nada", se lamenta.

Le robaron la billetera con 500 pesos y el celular, pero lo más trabajoso será tramitar los papeles de la moto, el auto, los carnets de conducir, los seguros de los vehículos.

"Estoy muy agradecido a quienes me ayudaron. Apenas me recupere quiero recibirlos en mi casa", remarca.

Paola, su esposa mira desde el living todavía impactada por lo que vivió su marido. Los testigos y personas que se comunicaron con ella le comentaron que varias personas habrían colocado piedras, troncos y ramas sobre la calzada para frenar el tránsito con fines de robo.

Una avenida peligrosa

Avenida de Circunvalación se transformó en un corredor peligroso. Prueba de ellos fueron los ataques registrados en las últimas semanas. El de mayor impacto se produjo en el mediodía del 25 de diciembre cuando un automovilista de 65 años embistió y mató a un delincuente de 19 años que intentó frenar su marcha con fines de robo.

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