Martes 12 de Abril de 2022
Con el anuncio de que en una semana y media se formaliza la salida de la concesionaria del transporte urbano de pasajeros El Cacique, se abre un nuevo capítulo del sistema de colectivos en Rosario. ¿En qué condiciones se harán cargo Rosario Bus y la estatal Movi de las líneas vacantes? Para dar cuenta de la delicada situación que deberá atravesar el intendente Pablo Javkin un transportista señaló: “En los dos primeros meses del año el aumento de boleto de febrero, ya se lo comió todo el costo del gasoil”. Y en esta línea la Federación de Transportistas de Pasajeros (Fatap) denunció ayer que el Estado Nacional adeuda 4.430 millones de pesos en subsidios correspondientes a febrero y marzo.
En plena transición hacia un transporte con un jugador privado menos en el sistema, la actual administración municipal deberá definir cómo distribuye las líneas a cargo de El Cacique en la zona Dos, adjudicada en 2018 y puesta en marcha en enero de 2019.
La firma mendocina acumula el 86 por ciento de los reclamos de usuarios, cuenta con 110 unidades en la calle, pero solo una treintena le son propias. El resto las alquila.
Su retirada ya tiene plazos oficiales. Ayer, el intendente Javkin confirmó el anticipo de este diario: “En esta semana o en la que viene, vamos a anunciar el nuevo esquema porque lo urgente es que la gente pueda viajar mejor, ahora que estamos recuperando el número de pasajeros”, dijo el jefe comunal para recordar que “la empresa tiene coches, tenemos que ver qué hacemos con esas unidades, hay multas acumuladas durante este tiempo. Todo es parte de una negociación, que tiene aspectos económicos y por eso hay que ser prudentes”, agregó. Por los despachos oficiales circula la idea de un “trueque” que compense quedarse con los colectivos de la firma en retirada como forma de saldar las deudas acumuladas por reiterados incumplimientos de la empresa en las frecuencias y otras sanciones.
Certezas y dudas
De esta forma, Javkin ya despejó la duda de qué hará con El Cacique y en su salida “no dejarle a la ciudad un juicio en contra”. También en el Palacio de los Leones dieron pistas de quién se haría cargo de las líneas que explotaba la mendocina: Rosario Bus y Movi. Pero lo que aún no está definido es cómo se harían cargo. Y mucho menos a qué costo tomarían la responsabilidad.
Entre los empresarios reina la incertidumbre, en medio de llamados desde los teléfonos oficiales. Reina la reserva y la prudencia en medio de las negociaciones. “El tema son los costos, con estos números; está complicado por más voluntad que se ponga. Para dar un ejemplo. Con el aumento del gasoil de los últimos dos meses (aumentó unos 30 pesos por litro desde febrero) ya nos comimos el último aumento de boleto”, soltó una calificada fuente del transporte rosarino. La suba de la tarifa se había registrado el 2 de febrero, pasando de 49 pesos a 59,35 pesos. Fue un salto de solo el 20 por ciento en un contexto inflacionario; luego de un 2021 donde el colectivo se ubicó en febrero en 45 pesos. Y en este desacople de tarifas, recaudación versus inflación y problemas económicos la renovación de coches se aleja cada vez más.
Si se desmembra El Cacique entre Rosario Bus y Movi habrá que definir quién le suma los 20 a 25 coches que le faltan para prestar un servicio más eficiente. Tiene una flota de 110 unidades, y solo unas 30 propias. Y debería tener rodando en la calle 124 colectivos.
Comiendo el capital
Otra voz del sector privado lo puso en palabras. “Los coches se están poniendo viejos, y se plantea como imposible renovar el capital que es sencillamente el colectivo. Si se ponen antiguos, se rompen, todo el sistema profundiza la crisis. En el transporte, si la flota no vale nada peligra gran parte del sistema”, graficó.
Por eso el escenario que se plantea es una mesa con los operadores que queden en Rosario con los números actualizados por el Ente de la Movilidad en cuanto a estudio de costos sobre la mesa. Cabe recordar que lo publicado remite a diciembre cuando el “boleto técnico” arrojaba un valor de 103,50 pesos.
Por los pasillos de Buenos Aires 711 resuenan las dos mismas preguntas de hace una semana. ¿Podrá hacerse cargo Rosario Bus y Movi de más de un tercio del sistema en pleno espiral inflacionario? ¿Cuál es la situación financiera de Movi y qué espalda tiene para absorber aún más líneas?
Otro punto no menor será la situación de los choferes. El Cacique tiene 400 empleados en la ciudad, entre choferes, áreas técnicas y administrativas. El gremio de los choferes (UTA Rosario) será muy claro en un punto: que se mantenga la antigüedad de los trabajadores en caso de ser absorbidos por otras firmas.
Y más aún, en un contexto donde el gremio a nivel nacional retomó las paritarias.
Fatap reclama 4.430 millones en subsidios que no llegan
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) lanzó ayer una dura advertencia a través de un comunicado oficial. “Transcurriendo los primeros días del mes de abril de 2022, el Estado Nacional adeuda al sector 4.430 millones de pesos de los 9.600 millones asignados por medio del ya insuficiente Fondo Compensador del Transporte”, señalaron desde Fatap en relación al interior del país.
La Federación indicó que para el período diciembre 2021-marzo 2022 se verificó un incremento acumulado de entre el 34 y 52 por ciento según el tipo de combustible, “que lleva a las prestadoras a tener que abonar un precio que supera el 10 por ciento aquel al que las estaciones de servicios venden al público y supuso para las prestadoras del interior del país un impacto en sus costos de 1.486 millones de pesos sin compensación de ninguna especie”, sostuvo el comunicado.
Por eso, amenazan con que de no haber una solución las empresas no podrán prestar servicios y se ponen en riesgo fuentes de empleo, pese a los constantes esfuerzos que hacen las empresas del sector.
Para finalizar, Fatap afirma que “las empresas de micro del interior del país solicitan a las autoridades el inmediato pago de las cuotas del Fondo Compensatorio del Transporte de febrero y marzo. Se retrotraiga el precio del gasoil al mayorista, se rehabiliten las condiciones de descuentos y se otorguen los cupos vigentes a enero”.
A su vez exigen que se dispongan asistencias suplementarias para atender el incremento del costo del gasoil hasta que lo solicitado encuentre respuesta favorable. En plena discusión paritaria también solicita al gobierno que para afrontar el eventual acuerdo salarial, “se dote al sector, mediante una resolución que así lo disponga, de los fondos nacionales y provinciales necesarios para atender los mayores costos”. Caso contrario, “será imposible evitar que las prestadoras racionalicen insumos y recursos, adaptando la oferta de servicios a los que dispongan, con el fin de evitar, en lo inmediato, la paralización de la actividad y la pérdida de más de 33.000 puestos de trabajo a lo largo y ancho del país”.