La ciudad

Acampes, protestas y profunda preocupación en los 300 trabajadores de Sol

Los empleados de la compañía de capitales rosarinos que canceló el viernes sus actividades tendrán mañana una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación.

Domingo 17 de Enero de 2016

La pesada carga que dejó el reciente cese de actividades de Sol Líneas Aéreas se tradujo en un enorme grado de desconcierto y especulaciones, en un estado de protesta y profunda angustia de los 300 empleados de la empresa, y en encendidos contrapuntos entre las nuevas autoridades de Aerolíneas Argentinas y las anteriores, marco en el que algunos gremialistas llegaron a denunciar actos de “connivencia” entre la línea de bandera y el ex presidente Mariano Recalde.

   Ayer, un grupo de trabajadores de Sol mantenían un “acampe” frente a los mostradores,del hall B del aeroparque porteño Jorge Newbery, a la espera de que aparezca una solución al conflicto luego de que la firma determinara el viernes la cancelación de todas sus tareas.

   El estado de alerta se repite en otras estaciones aéreas con la de Rosario, en la que los empleados reclaman la presencia de autoridades de la empresa, perteneciente mayoritariamente al grupo local Transatlántica, y también la intervención del gobierno nacional para acercar alguna solución y para otorgar asistencia para los 300 trabajadores que se quedaron en la calle.

   Mañana, en el Ministerio de Trabajo, se reanudará la reunión entre los empleados y los empresarios bajo la supervisión de las autoridades laborales en procura de una salida, aunque fuentes sindicales indicaron que sus expectativas al respecto “no son buenas”.

   En este agitado contexto, el presidente de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas, Alejandro Botana, denunció que hubo “connivencia” entre la empresa y el ex presidente de Aerolíneas, Mariano Recalde.

   Sol atribuyó su cese de actividades del viernes a una situación de “inviabilidad económica” que tuvo que afrontar por “la rescisión de un acuerdo con Aerolíneas”, por el que percibía un millón de pesos diarios. Ese convenio desató una gran polémica en todos los sectores de la política nacional y local.

Poco optimismo. Pablo Biró, titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (Apla) señaló que “el lunes (por mañana) vamos a volver a reunirnos, pero no creo que se pueda avanzar mucho. Nosotros reclamamos la reincorporación de los 300 trabajadores que tiene la empresa porque aquí no hubo ni pedido de quiebra, ni un cese de actividades justificado”.

   “La empresa comenzó a enviar el viernes los telegramas de despido y planteó en la reunión la imposibilidad de continuar operando, pero desde el Ministerio nos dieron la razón en cuanto a que esto era ilegal”, remarcó Biró.
  Y agregó: “Estos empresarios están utilizando a los trabajadores para lograr una salida que los beneficie y nosotros no vamos a permitir eso”.

   “La empresa dejó varados a pasajeros y trabajadores en sus bases de Punta del Este, Ciudad del Este y Rosario, al suspender intempestivamente los vuelos, cuando hasta el día anterior estuvo vendiendo pasajes”, explicó en sindicalista.

   Y denunció que el gremio “se negó a llevar cuatro aviones de la empresa fuera del país, como pretendía la compañía”.

   “Si bien entendemos que esta es una situación heredada, el Estado nacional tiene que intervenir enérgicamente en el conflicto porque es el que tiene la responsabilidad sobre la política aerocomercial y le exigimos una solución”, enfatizó Biró.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario