Aborto: se retractan de las amenazas al edil Comi pero lo tratan de "asesino"
El concejal Carlos Comi informó hoy que recibió una retractación en curiosos términos de la amenaza de muerte proferida a su persona y que estaban referidas al apoyo del edil arista a la despenalización y legalización del aborto. Pese a las disculpas, tratan de "asesino" al concejal.

Martes 02 de Septiembre de 2008

El concejal Carlos Comi informó hoy que recibió una retractación en curiosos términos de la amenaza de muerte proferida a su persona y que estaban referidas al apoyo del edil arista a la despenalización y legalización del aborto. Pese a las disculpas, tratan de "asesino" al concejal.

El concejal remitió hoy el texto del mail anónimo enviado por quien se identifica como “asesino demente” y que expresa lo siguiente:

“Escribo este mail para disculparme por el mensaje enviado ayer con palabras que equivocadamente tomaron como una amenaza, cuando la intención era sólo expresar mi enojo y disconformidad con la votación a favor de la despenalización del aborto. Hoy recapacité sobre el mensaje y pensé que, por la exageración de mis palabras, sería evidente que se trataba sólo de un exabrupto y no una amenaza real”.

De todos modos, en el párrafo siguiente tilda a Comi de “asesino” y textualmente expresa: “A diferencia de usted no soy un asesino. Este fin de semana se me agotó la medicación (ansiedad, etc) y pensé que aguantaría hasta el lunes...evidentemente no fue así. Participé en uno de los actos de oposición pacífica en el Concejo, pero noté que mi bronca era demasiado grande como para seguir participando en forma pacífica.. Realmente es un tema que me altera sobremanera”.

El correo finaliza diciendo: “Bien, espero que puedan quedarse tranquilos al respecto y que sigan desempeñándose en política, pero por favor, de manera más coherente: una decisión tan importante como la del aborto debió requerir una consulta popular. Ya es tarde. Que Dios y sus conciencias los juzguen. Saludos cordiales”.

Tanto Comi como los ediles Arturo Gandolla, Miguel Zamarini y Pablo Colono fueron receptores de las amenazas.