La ciudad

Aborto: médicos de todo el país cuentan las consecuencias de la clandestinidad

A través de carteles instalados en la vía pública y videos en las redes sociales, lanzaron la campaña #SalvemosMilesDeVidas.

Domingo 25 de Agosto de 2019

“El aborto clandestino existe”. Con esa consigna, médicos de todo el país pusieron en marcha esta semana la campaña #SalvemosMilesDeVidas a través de videos que circulan por las redes sociales y del sitio web www.salvemosmilesdevidas.org.ar, así como de carteles publicitarios que ya están instalados en la vía pública, en diferentes puntos de la ciudad. Los relatos de los profesionales no sólo señalan la muerte de miles de mujeres por abortos en condiciones inseguras, sino que además, recalcan las gravísimas consecuencias de las sobreviven con complicaciones. El sitio, además, convoca en un apartado a otros profesionales a sumar su experiencia a través de un audio, un mensaje o un video.

   La campaña que fue puesta en marcha por médicos, fundamentalmente especialistas en ginecología, obstetricia y jefes de programas de salud sexual y reproductiva de distintas provincias, toma el compromiso de informar las consecuencias de la práctica clandestina del aborto, que es la principal causa de mortalidad materna en los hospitales de la Argentina.

   Es que si bien hay ciudades como Rosario, donde, a través de políticas de salud pública desde 2012, no se producen muertes de mujeres por abortos, ese no es el escenario de todas las provincias del país.

   Justamente, es la desinformación que existe sobre la realidad de las interrupciones de embarazos en condiciones de clandestinidad, lo que movió a los profesionales a poner en marcha la iniciativa a nivel nacional.

   “La interrupción de embarazos en forma clandestina en nuestro país es real y que uno no lo vea, no quiere decir que no existe”, dice al iniciar su relato Marcelo Guida, ginecólogo del Hospital Regional de Ushuaia.

En primera persona

“Ana llegó muy grave al hospital. Sí, al rato murió”. Lo que el médico del hospital patagónico resume en una frase que aparece un cartel de vía pública, lo desglosa en un relato detallado en el video que puede verse junto con otros en el sitio web.

   “Me llamaron de la terapia intensiva, donde estaba haciendo la residencia; el terapista me dice que hay una chica de 17 años, derivada con la presunción diagnóstica de un shock séptico; 17 años, fiebre, atraso menstrual y algo de sangrado, mientras me contaba yo escuchaba el bip, bip, bip del monitor. Si la interrupción del embarazo fuese legal, hoy viviría”, detalla el médico sobre uno de los casos que, según recuerda, más lo impactó.

   Guida insiste en que ese es “uno de los miles de todos los días”, porque todos los días “mueren mujeres producto de interrupciones en condiciones inseguras”, añade y, en cuanto a su función como profesional, agrega: “Soy médico, mi trabajo es dar respuestas y soluciones a la gente, y creo que con la legalización de la interrupción del embarazo daríamos respuesta a miles de mujeres y lograríamos que se termine con esta cantidad de muertes y de consecuencias en las mujeres argentinas”.

   Yolanda Bertazzo, es ginecóloga y responsable del programa de salud sexual y reproductiva de San Luis. En su relato, recuerda a Paula, y las serias consecuencias que sufrió por recurrir a la clandestinidad.

   “Cayó con tan mala suerte, que se recontra infectó; tuvimos que hacerle una histerectomía, me acuerdo que estuvo gravísima, en diálisis, casi pierde el riñón, casi se muere; por suerte se salvó, pero se quedó sin útero y con un riñón insuficiente —detalla—. Son muchas las consecuencias de los abortos clandestinos”.

   Según la experiencia de ambos médicos, una ley que permita la interrupción voluntaria del embarazo sería clave para igualar el acceso a la salud pública y evitar más dolores en familias de todo el país; al tiempo que señalan que la normativa dotará de mayores herramientas médicas a los profesionales sin recargar por eso, a la salud pública.

Mantener el debate en la agenda

“Siempre es bueno que el tema esté en la agenda pública”. Así, Raquel Tizziani, integrante de la Cátedra Aborto como Problema de Salud Pública, que se dicta en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), e integrante de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir consideró “positiva” la campaña que los médicos y especialistas de diferentes provincias del país pusieron en marcha está semana a través de la vía pública y de las redes sociales, apuntando centralmente a concientizar sobre las consecuencias de la clandestinidad del abortos y rompiendo con la desinformación.

   Sin embargo, sí dejó en claro que el abordaje que se impulsa desde la cátedra, la primera que se puso en marcha no sólo en la UNR, sino en todo el país, “es de un tratamiento interdisciplinario y más amplio”.

   “No creemos que las secuelas son sólo un problema de las y los médicos, sino que implica a otros profesionales, como trabajadores sociales, personal de salud mental, enfermería y todos los equipos de salud, incluso los administrativos”, indicó Tizziani, y recalcó que el problema del aborto es “además un problema de Justicia social en relación a quiénes son las mujeres que mueren”.

   Más allá de apuntar “a esa complejidad del problema que quizá no se ve reflejada en la campaña”, consideró que “es positivo que salgan a hablar públicamente porque siempre es bueno que el tema esté en la agenda”.

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