La Ciudad

Abogadas se unen para fomentar prácticas judiciales con perspectiva de género y mirada territorial

La Colectiva de Abogadas Translesbofeministas de Rosario es una nueva agrupación integrada por 60 profesionales y estudiantes de Derecho

Miércoles 11 de Noviembre de 2020

El drama personal que vivió Aldana Muñoz, una joven de 25 años que además de sufrir la muerte de su hijo, golpeado y asesinado por su pareja, fue acusada de abandono de persona en un juicio donde finalmente resultó absuelta, generó debates en relación a cierta mirada de la Justicia sobre la mujer. Para sumar otra perspectiva jurídica y trabajar en los barrios más castigados donde el concepto del “servicio de justicia” de desdibuja, hace pocos días se lanzó La Colectiva de Abogadas Translesbofeministas de Rosario, integrada por 60 profesionales y estudiantes de Derecho que proyectan “formar actores jurídicos con perspectiva de género desde una mirada más popular y territorial, para que “la práctica judicial sea más humanitaria”.

Algunas de quienes ahora integran La Colectiva de Abogadas Translesbofeministas contuvieron a Aldana Muñoz, durante el juicio donde la joven llegó acusada de abandonar a su bebé de seis meses en un proceso penal angustiante. Al finalizar el juicio, el padrastro del nene fue condenado a 20 años de prisión como autor del homicidio. Según las pruebas, lo azotó contra el piso o una pared al no tolerar una crisis de llanto, mientras la madre se estaba bañando. Durante el juicio oral y público tanto la defensa como aquellas agrupaciones expresaron críticas y cuestionamientos a la acusación fiscal. Cuando el Tribunal dictó la sentencia absolutoria, remarcó que el sistema judicial potenció el drama personal de la madre, que desde antes del hecho estaba atravesada por situaciones de violencia doméstica, precariedad y el desamparo.

Como Aldana, hay cientos de historias sobre vulneración de derechos de las mujeres en las prácticas judiciales. La problemática es recurrente y desde La Colectiva de Abogadas Translesbofeministas se plantean generar opciones para derribar viejos dogmas. “Nuestro norte es formar profesionales con perspectiva de género para atender las demanda, pero desde una mirada más popular y territorial. Vemos necesario acercar a la gente la posibilidad del acceso a la justicia, que la práctica judicial sea más humanitaria, que es lo que hace falta”, apuntó a La Capital Daiana Araya, presidenta de la entidad.

La profesional aclaró en relación al nombre de la colectiva que la idea es “incluir a todas las disidencias. Somos una asociación de mujeres que se autoperciben como tales, pero nos formamos y capacitamos para incluir a todas. Estamos armando un programa de acompañamiento del colectivo travesti trans para ayudarlas en causas judiciales o cualquier otro problema, porque sentimos que son el colectivo más vulnerable. Es necesario entender a la mujer en un concepto amplio: mujeres cisgenero, trans, travestis, lesbianas”.

A la vez expresó que en el caso Aldana se advirtieron “los viejos vicios del Poder Judicial que pretendemos desarticular. Siempre se asocian los problemas de género a la mujer como víctima, pero en el caso de Aldana llegó como victimaria. Es un caso bisagra, quedó acusada por esa mirada de las exigencias de cuidado que debe tener por el sólo hecho de ser mujer, y por las tareas del hogar que se nos exigen”.

Para este grupo de abogadas es fundamental “erradicar esos roles, tanto en la mujer como en el hombre. Hay que visibilizar la problemática de la mujer víctima, de los colectivos travestis, trans, de las disidencias que no están contempladas en la prácticas judiciales, y sobre todo las mujeres en situación de vulnerabilidad, marginadas por el sistema capitalista patriarcal que impone roles”.

bogas1.png

En los barrios, para "habitar al otro"

El objetivo de este grupo de 60 abogadas y estudiantes de Derecho es pisar los barrios periféricos humildes para interactuar con la población. “Es entender al otro como un ser humano, hay que habitarlo y vivirlo. Muchos operadores judiciales vienen de un lugar de privilegio y no entienden ni saben lo que pasa en los barrios. Por eso creemos muy necesario que los alumnos de la facultad al menos pasen un cuatrimestre en los barrios y escuchen las demandas, porque mientras más arriba estás en el sistema judicial, más te alejas de la gente”, razonó Araya.

La Colectiva, aclararon, reúne a mujeres de distintas ideológicas políticas, pero todas con el objetivo claro objetivo de luchar contra el rostro jurídico del patriarcado. En relación a la formación, generan capítulos con capacitaciones permanentes en perspectiva de género, desde lo académico, jurídico, litigios y escritura.

“Eso se gestó durante la pandemia, trabajamos en coordinación con otras organizaciones sociales. Si la gente nos necesita se puede contactar a través de las redes sociales”, puntualizó la abogada. Se pueden mandar mensajes o correos a colectivafeministarosario@gmail.com. Además están en Instagram, en Facebook y en Twitter.

Párrafo aparte para un proyecto en marcha. La Colectiva encaró una colecta de libros para llevar a la Unidad Penitencia Nº 5 de Mujeres. Aquellos que quieran colaborar deben mandar mensajes por las redes sociales para que les indiquen donde acercarlos. “Hay ciertas voces que por distintas razones el feminismo no puede visibilizar. Esta iniciativa de los libros busca que las mujeres bajo encierro, a través de la lectura, generen un canal para que puedan sentirse por fuera de los muros”.

En línea con la capacitación en violencia de género en todos los poderes del Estado que establece la Ley Micaela, la semana pasada el Ministerio Público de la Acusación (MPA) lanzó un protocolo para investigar los homicidios con perspectiva de género y poder no sólo identificar sino probar los signos de la violencia de género en contextos femicidas. Lo presentó el fiscal General Jorge Baclini y fue elaborado por especialistas de la dirección de Política Criminal y Derechos Humanos.

Desde la Fiscalía Regional se indicó que el documento se confeccionó en base a estándares internacionales y el protocolo elaborado por la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (Ufem) que ya se utiliza en diferentes jurisdicciones del país. El documento ya está aprobado y “busca ofrecer a las y los integrantes del MPA pautas sencillas y ágiles para investigar y litigar casos de muertes violentas de mujeres de manera eficaz”, señaló Baclini.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS