La ciudad

A fin de mes Rosario contará con 580 nuevos cestos papeleros

Ya se ubicaron 350 en el microcentro. En diciembre colocaron 80 recipientes en los parques y próximamente sumarán 150, indicó la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente.

Lunes 19 de Enero de 2015

La cantidad de cestos papeleros que empezaron a instalarse en diciembre de 2014, y se seguirán sumando en enero, alcanza la cifra de 580 y representan la tercera parte del total de ese mobiliario urbano ya existente en espacios públicos.

Según indicó la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente, a través de la Dirección General de Higiene Urbana, desde hace una semana la ciudad cuenta con 350 nuevos cestos papeleros ubicados en el microcentro, área que, por su actividad comercial, evidencia mayor afluencia de personas.

Los cestos que ya pueden utilizar los rosarinos para mantener limpias calles y veredas fueron colocados en la zona comprendida por San Luis, San Lorenzo, bulevar Oroño y Maipú. Se trata de la incorporación de renovado mobiliario urbano, innovador y resistente.

Asimismo, durante diciembre pasado se reforzó el mobiliario urbano con la colocación de 80 cestos en los parques Scalabrini Ortiz, Irigoyen y España y en la zona de bulevar Oroño y otros espacios verdes.

Según lo planificado, la labor continuará con la instalación de 150 cestos en el microcentro y centros comerciales a cielo abierto como Echesortu, Necochea y San Martín, entre otros

Los nuevos 580 cestos papeleros, que empezaron a colocarse en diciembre pasado, suman una inversión de 870.000 pesos.

Su disposición forma parte de un plan paulatino y se suman a más de 400 unidades ya instaladas en paradas de ómnibus durante 2013 y a otras 1.500 de mayor antigüedad.

Con estas incorporaciones al mobiliario de la ciudad se refuerzan las estrategias de higiene urbana con el objetivo de lograr, cada día, una Rosario más Limpia.

Los recipientes están fabricados en polietileno de alta densidad, material que los hace sumamente resistentes a golpes y a posibles roturas. Además, el modelo ha sido especialmente diseñado para que permita su ubicación en cualquier lugar de la ciudad de forma discreta y permanente.

Los cestos papeleros tienen la finalidad de que los vecinos arrojen sus residuos ocasionales. En estos dispositivos no deben depositarse residuos domiciliarios que, por su volumen, tienen que ser arrojados en los contenedores destinados a ese fin.

Polémica por las rampas para discapacitados

El concejal del PRO Carlos Cardozo presentó una iniciativa a través de la cual les solicita a la intendenta Mónica Fein y a la Secretaría de Obras Públicas municipal que se vuelvan a ejecutar las rampas en la nueva rotonda construida en Oroño y Cochabamba/Intendente Morcillo, ya que las actuales, sobre todo las que están ubicadas sobre la vereda oeste, resultan imposibles de ser transitadas por personas con discapacidad motriz, tanto autopropulsadas como con acompañante.

El error de diseño consiste en que el cordón cuneta es muy profundo y eso hace que la rampa que sea prácticamente inutilizable para personas que se desplazan en sillas de ruedas. Al respecto, Cardozo recordó: "Hubo numerosos accidentes en esa intersección, según nos hicieron saber familiares de ciudadanos con discapacidad como organizaciones civiles que trabajan en la materia".

"Muchas veces reclamamos una intervención en Oroño y Cochabamba, en el parque Independencia, debido a que era (y todavía lo sigue siendo) uno de los cruces más peligrosos de la ciudad. Más allá de la discusión sobre la instalación de semáforos en ese nudo vial, el municipio rediseñó la vieja y complicada rotonda para construir un cruce más razonable, pero una vez terminada la obra se produce este inconveniente: la profundidad del cordón cuneta hace que la rampa sea de muy difícil acceso" destacó el edil.

Las rampas para discapacitados, según reflejó La Capital el domingo pasado, lucen atravesadas por todo tipo de obstáculos en la ciudad. Columnas, buzones y hasta un quiosco de venta de flores impiden el andar de las personas con movilidad reducida sobre el acceso a las rampas que construyó la Municipalidad para ese fin.

El año pasado, el municipio puso en marcha la construcción de una centena de rampas en sectores del centro, norte y noroeste de la ciudad. Y esas obras, imprescindibles para la autonomía de las personas con discapacidad, también están previstas en el programa para revitalizar el casco histórico.

Pero, cuando las obras se fueron habilitando, empezaron a mostrar falencias.

"La mayoría de las rampas tienen un reborde de entre 5 y 10 centímetros que resulta imposible de sortear por una silla motorizada", señaló Claudio Halcovich (Asociación Civil Sin Barreras Rosario).

Mario Buss, ex titular de la comisión de Discapacidad del municipio, sentenció: "Gran parte de las rampas que están construidas no sirven".

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