A 10 años de la clausura de La Rosa: una década de coherencia 
La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, recordó que "el cierre de cabaret y whisquerías demostró que se puede luchar contra las mafias".

Miércoles 05 de Julio de 2023

Hace pocas semanas se cumplieron diez años de la clausura del tristemente célebre “sexy bar” La Rosa, ubicado en Callao al 100 bis, en el marco de la lucha contra la trata de personas en Rosario. Esa lucha dio sus frutos y hoy es inimaginable que un lugar como esos esté abierto y figue en los folletos turísticos de la ciudad.

El 25 de mayo de 2013, la clausura de La Rosa se transformó en un hito para la ciudad de Rosario. Con el impulso de Maria Eugenia Schmuck, en el Concejo Municipal venía se venía planteando en lugares como La Rosa se facilitaba la explotación sexual y económica de decenas de mujeres. Una verdadera “mafia” controlaba no solo ese local sino también El Palacio de Berlusconi –clausurado en marzo del mismo año— y otros espacios habilitados bajo el mismo rubro. Aunque hoy resulte difícil de creer, esos espacios contaban con habilitación municipal. Todo el mundo sabía dónde estaban y lo que allí ocurría, pero nadie se había plantado para terminar con el negocio y con las mafias que lo controlaban.

Según la concejala Schmuck, una de las protagonistas principales de esa historia, “el cierre de La Rosa y otros prostíbulos nos da una hoja de ruta para enfrentar los desafíos que tenemos hoy”.

Al ser consultada sobre lo que implicó la lucha contra la trata de personas en Rosario, la actual presidenta del Concejo y candidata de la lista que acompaña al Intendente Pablo Javkin en las Paso, se refirió las dificultades que tuvo que atravesar: “En ese momento tuve que soportar aprietes, amenazas, pero nada de eso me detuvo, porque esa es nuestra forma de trabajar: junto a la gente, poniendo el cuerpo para resolver los problemas y asumiendo un papel proactivo, incluso frente a un delito complejo y transnacional como la trata. Lo mismo estamos haciendo para defender a Rosario en el contexto actual de violencia y narco criminalidad".

"Por ejemplo, cuando comenzaron las amenazas y balaceras que llevaron al cierre de 50 escuelas de Rosario, nos hicimos presentes, escuchamos y nos sentamos con la comunidad educativa a elaborar un protocolo de acción claro y preciso ante la falta de respuestas del Ministerio de Seguridad. No hay excusas: tenemos el deber de ponernos al frente”, explicó Schmuck.

A veces, mirar al pasado permite revisar el presente para modificar el futuro. El cierre de La Rosa es un hito que Rosario debería mirar para dar las peleas de hoy y las que están por venir.