Rosendo Grobocopatel en "In Situ": el invitado de Tomás Trapé adelantó su libro y criticó la "cobardía" política
09:12 hs - Viernes 09 de Octubre de 2026
Rosendo Grobocopatel, comunicador, empresario y analista político, recibió al conductor Tomás Trapé en su oficina de Chacarita para una nueva emisión del programa "In Situ", donde adelantó detalles de su próximo libro y se refirió a su futuro político. El entrevistado reveló que está escribiendo "Cartografías", un conjunto de cien ensayos sobre Argentina que aborda temas variados, desde Charly García hasta el fútbol 5, la argentinidad, el nacionalismo, el sector privado, el mercado y el agro.
La obra será publicada por Planeta en marzo del año próximo, con fecha de entrega pautada para el 15 de noviembre. Respecto a una posible candidatura para el año que viene, Grobocopatel fue contundente: "No, no creo, porque estoy con otra agenda. Me voy a casar en abril del año que viene. Así que tengo como un foco muy grande en energía linda en otras cosas". También señaló: "No siento que yo pueda aportarle algo al panorama".
En este sentido, Rosendo Grobocopatel profundizó en la relación entre comunicación y política en la actualidad. Sostuvo que la militancia en el siglo XXI ha girado hacia la comunicación, que es "la forma más próxima a militar". Explicó que los comunicadores, al impactar en nichos o audiencias específicas, generan representación, "que es lo que haría la política". Definió al militante como "una persona que sueña, que tiene una utopía y que la va a perseguir", y que es "tan tonto, tan loco de pensar que su agencia tiene algo de sentido". Además, describió la iniciativa Hay equipo como una ONG que busca "capturar liderazgo", es decir, encontrar a "gente menor de 43 años, nacidos en democracia, que tenga vocación por lo público" en 14 provincias distintas de la Argentina.
Análisis político: la crisis de las instituciones y la irrupción de Milei
Al abordar la desconfianza generalizada en las instituciones, un fenómeno que Grobocopatel vinculó con las ideas de Martin Gurri en "La rebelión del público", el analista evaluó el panorama político. Criticó a la centroizquierda argentina, a la que asoció con el "fatalismo" y el "postureo", argumentando que "pierde realidad" porque muchos de sus referentes "no conocen la Argentina, no conocen el país". Según él, su agenda es "muy de la resistencia", y "el único que puedo ofrecer es resistir algo, no proponerme nada del futuro". Sobre el presidente Javier Milei, reconoció que su irrupción fue "un shock de realidad", un "par de cachetadas de realidad", y destacó su "tenacidad", su capacidad de "bancar la tensión del conflicto" y de "ir a fondo". Sin embargo, diferenció su fenómeno del kirchnerismo al señalar: "no me imagino que el mileísmo sea un fenómeno político tan duradero" porque "no tiene vocación de insertarse en cosas argentinas, en tradiciones argentinas que lo sostengan". Respecto a la oposición, afirmó: "su oposición es lo mejor que le puede pasar a Milei", y lamentó la "cobardía" y "mucha obediencia" dentro del peronismo.
En relación con la Argentina profunda, Grobocopatel expresó una visión romántica del "interior como el refugio moral de la Argentina", donde encuentra una "energía mucho más concreta", menos dogmática e ideológica, con "más entusiasmo" y "ganas de progresar". Insistió en la idea de que "no existe Argentina, existen Argentinas", criticando el sesgo porteño en la política y los medios. Propuso que mover la capital, si fuera parte de un "dispositivo simbólico refundacional", podría "repensar el federalismo" y reformar la coparticipación. En cuanto al rol del Estado, el invitado de Tomás Trapé subrayó la necesidad de una "base de estabilidad macro", con "sin déficit fiscal hasta que nos crean y podamos tener un déficit fiscal", una "deuda tolerable" y una "política fiscal y política monetaria razonable". Lamentó que estas ideas, "bastante mundanas" a nivel global, sean tildadas de "delirio neoliberal" en Argentina.
Pese a los desafíos, Rosendo Grobocopatel se manifestó "muy optimista" sobre el futuro, atribuyendo parte de su perspectiva a su crianza y a la creencia de que "las cosas importan" y que "si no vivís para servir, no servís para vivir". Argumentó que Argentina "no está físicamente apto para este mundo" y que le "falta audacia". "Somos muy cagones frente a la época", dijo, y enfatizó la necesidad de "pagar costos" y de que el sistema político sea "un poco más sarmientino", con "coraje de proponer algo, que sea audaz, que vaya para adelante y que no sea mediocre". Manifestó su deseo de ser padre y de que, en los próximos diez años, su trabajo inspire a la acción y a la creación de "cosas inspiradoras", que "movió gente a la acción".