Lisandro Bregant, asesor en narrativas, desglosó la comunicación política en "In Situ" con Tomás Trapé
19:26 hs - Martes 23 de Junio de 2026
En una entrevista en el programa "In Situ", conducido por Tomás Trapé, el asesor en narrativas Lisandro Bregant brindó un profundo análisis sobre el panorama comunicacional en diversos ámbitos. Desde su experiencia en multinacionales de agro y startups científicas hasta la política y los deportes de alto rendimiento, Bregant definió su labor como la de un narrador. Para él, su trabajo se centra en que la persona a la que asesora "necesita esforzarse en que lo miren, que le den pelota y después, bueno, una vez que le dan atención, que sea verosímil, no creíble, que sea verosímil", sostuvo, subrayando que los resortes para lograrlo son "más o menos los mismos" sin importar el objeto a comunicar.
Al analizar la figura del presidente Javier Milei, Bregant sostuvo que "antes que un gran narrador es un organizador atencional". Explicó que la estrategia de Milei radica en "organizar atencionalmente a partir de las disrupciones", es decir, romper patrones esperados para captar la atención. Ejemplificó esta técnica al señalar que en la última apertura de sesiones, Milei realizó "16 veces" disrupciones, contrastando con la primera en la que leía prolijamente. Esta habilidad para desorganizar la atención, afirmó Bregant, es magnética y lo hace sobresalir en un contexto de "ruido blanco bastante fuerte" que, según su "mirada, precaria, chiquitita, subjetivísima, tiene que ver con una falta de liderazgo muy grande, de toma de decisiones" en la política en general.
El especialista también abordó la ausencia de "narrativa de futuro" en la política argentina, un elemento que considera escaso. Mencionó que la comunicación de figuras como Cristina Fernández de Kirchner recurre a un "flashback emotivo de alguna obra de su provincia natal", lo que genera "una ausencia total de narrativa de futuro". Identificó a Axel Kicillof como un "cuadro técnico" que enfrenta el desafío de transicionar a "cuadro político", un "valle de la muerte" que refleja la falta de liderazgo. Al contrastar modelos comunicacionales, se refirió al "obamismo" ligado a Marshall Gans y la "narrativa de organización comunitaria", y al "desorganizador atencional" como Donald Trump, para quien "la velocidad es la nueva censura", inundando de información y ganando por velocidad en la era digital.
El modelo Narra Noise y la "precariedad" de la política
Bregant presentó su modelo "Narra Noise", que mide tres familias de marcadores: la atencional, que evalúa cómo viaja el mensaje para adaptarse a ventanas de atención; la de "credibilidad" —ahora llamada de "afecto" o "verosimilitud"—, que busca puntos de contacto y afinidad, como la capacidad del Papa Francisco de hablar de lo local; y la de "inmersión", que transforma la atención en una "narrativa de confort" que lleva a renovar el voto o comprar productos. Remarcó que "sintonizamos personas más que verdades o argumentos". Además, diferenció su trabajo de la "manipulación", indicando que esta "tiene que ver con un objetivo para que después haga una acción física de voto, de clics y demás", algo en lo que su consultora no se involucra, limitándose a proveer datos a los decisores.
Sobre el poder de los algoritmos y las plataformas en la esfera pública, Lisandro Bregant fue contundente: "Creo que tiene más poder el azúcar", dijo, minimizando la sofisticación del trabajo con datos en el ámbito político. Describió el tratamiento de datos como "realmente todo bastante precario". Para el futuro de la comunicación política, el asesor visualiza una "sorpresa" que podría venir de la mano de "caciques" y "cuadros políticos de calidad", especialmente en las "periferias" y en el ámbito municipal. Observa que en las intendencias existe una "capacidad de comunicación [y] un nivel de proxemia altísimo", donde "el que tiene capacidad de ser un cuadro pol es desarrollador", destacando la necesidad de transicionar de cuadros técnicos a políticos.