En el ciclo Especiales Juegos Suramericanos de La Capital+, Angie Shanahan entrevistó al ex campeón panamericano en las instalaciones del ex Batallón 121, donde evaluó la infraestructura y los candidatos argentinos
Jueves 10 de Septiembre de 2026
El predio del ex Batallón 121, en el corazón de la zona sur rosarina, avanza a paso firme para ser uno de los epicentros neurálgicos de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. En un entorno que combina la construcción de la Villa Olímpica con el Museo del Deporte Santafesino, el flamante Centro Acuático Provincial recibió una visita de lujo: el exnadador casildense Federico Grabich, campeón panamericano y medallista mundial, quien recorrió las instalaciones y evaluó el impacto de la infraestructura deportiva que quedará en la ciudad.
Grabich, retirado de la alta competencia y hoy abocado a su vida familiar y profesional, no ocultó su sorpresa al pararse frente a la piscina olímpica. "Es una locura. Uno acostumbrado a entrenar en una pileta de barrio o en piletas de Rosario que se asemejan un poco a esta, pero tener esto que es de nivel olímpico es una locura", sostuvo el deportista santafesino, quien representó al país en Londres 2012 y Río 2016.
La entrevista, realizada por Angie Shanahan en el marco del ciclo Especiales Juegos Suramericanos que se emite por La Capital+, tomó como escenario las propias instalaciones del natatorio, aún en plena etapa de obra pero ya con su vaso principal terminado.
Detalles técnicos de una pileta de nivel internacional
Durante el recorrido por el natatorio, Grabich brindó precisiones sobre el funcionamiento de los andariveles y los cubos de partida, desmitificando ciertos mitos del ambiente competitivo. El orden de salida, explicó, responde al sistema de cabezas de serie: "Generalmente es como la punta de una flecha. El más rápido va en el cuatro, que es el carril central, el segundo por el cinco, por el tres, y así sucesivamente, uno para cada lado. Los carriles de las puntas generalmente van para los más lentos de la serie, según los tiempos de clasificación o de precompetencia".
Consultado sobre la temperatura ideal del agua para competir, fue categórico: 27 grados. "Tiene que ser esa, ni más ni menos", remarcó entre risas ante la posibilidad de ingresar a una pileta fría en plena etapa de obra.
El flamante complejo acuático estará dotado de versatilidad técnica. El vaso principal cuenta con tres metros de profundidad reglamentarios para albergar disciplinas como polo acuático (donde los competidores no pueden tocar el fondo) y natación artística, mientras que en simultáneo o de forma complementaria se desarrollarán pruebas de velocidad y saltos ornamentales en la fosa específica. Las competencias de aguas abiertas, en tanto, tendrán como escenario la ciudad de Santa Fe.
Las exigencias del alto rendimiento y los candidatos argentinos
La visita sirvió además como disparador para repasar la rigurosidad y el desgaste que atraviesa un deportista de elite. Grabich recordó su etapa de entrenamientos en Australia, donde encaró concentraciones de 127 días ininterrumpidos: "Me levantaba a las 4, a las 4.45 al agua de noche hasta las 7.30, haciendo unos seis o siete kilómetros. Salíamos, comíamos algo rápido y al gimnasio de 8 a 10. Después a dormir de 10 a 13, comer liviano, y a las 15 de nuevo al agua hasta las 17.30. La exigencia no es broma".
El casildense advirtió que la preparación actual de los nadadores profesionales mantiene un régimen similar de 10 a 12 turnos semanales de agua, complementados con sesiones de fuerza explosiva en gimnasio y una férrea preparación mental. "El 80 % de las veces en el deporte las cosas no salen, no llegás al tiempo o estás cansado. Nadás solo con tu cabeza", reflexionó.
En esa línea, analizó la realidad económica y social que atraviesa el deporte amateur en la Argentina: "El Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) fue un cambio gigante que viví durante diez años. Es fundamental el apoyo, porque un chico de 18 años que tiene que elegir entre seguir la carrera o ponerse a trabajar porque no tiene cómo solventarse está en una situación crítica. Este deporte no admite que no estés al cien por cien. Solamente en suplementos se va un platal mensual, ni hablar de los viajes".
De cara a las pruebas que se desarrollarán en Rosario, Grabich perfiló a los candidatos de la delegación albiceleste y puso el foco en Agostina Hein: "Creo que el nombre más relevante es Agostina Hein. Viene rompiendo récords, la agarra una época divina, es una chica muy joven y está top cinco del mundo en cuatro o cinco pruebas".
Asimismo, destacó la presencia de nadadores consolidados como Santiago Grassi, Macarena Ceballos y Ulises Saravia. "Me estoy arriesgando mucho en decirlo, pero creo que la natación va a ser el deporte de los Juegos y Argentina va a ser quien la rompa", vaticinó.
Grabich no estará ausente en la cita deportiva de 2026. Además de integrar la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino (COA), desempeñará tareas como mánager de la pileta durante los días del torneo.
Para la ciudad de Rosario y el deporte provincial, la infraestructura emplazada en el ex Batallón 121 marca un hito similar al que representó el Estadio Mundialista de Hockey tras la Copa del Mundo de 2010.
"El torneo va a ser hermosísimo, pero el legado más grande va a ser todo esto: los estadios, que esto quede para Rosario y para la provincia, que las escuelas lo puedan aprovechar y que los chicos que ya vienen compitiendo tengan un lugar de nivel internacional", remarcó el medallista, entusiasmado con la posibilidad de que la ciudad pueda proyectarse a futuro hacia eventos de mayor envergadura como unos Juegos Panamericanos.