El artista Emanero dialogó con Guido Záffora en el programa "Lo Resolví Pensando" sobre su fulgurante carrera, el detrás de escena de sus shows y sus ambiciones internacionales
Lunes 01 de Junio de 2026
El músico Emanero, cuyo nombre real es Federico Gianonni, repasó su trayectoria en el programa "Lo Resolví Pensando", conducido por Guido Záffora. En medio de un año que describió como "atareado" e "intenso", el artista reflexionó sobre su gira "Todo por un beso", nombre que comparte con su álbum y con la primera canción que lanzó en febrero. Tras agotar cinco fechas en el Movistar Arena en menos de dos años, el músico se instaló como uno de los referentes del género urbano en Argentina.
Salir al escenario, contó Emanero, es una experiencia compleja. "Es un momento increíble, es un momento raro, es un momento donde o te desconectás o te conectás", describió. Para él, esa instancia exige un esfuerzo consciente: debe "volver a conectarse" porque "toda esa gente está ahí para bailar, no para que vos te veas asombrado y sobrepasado, sino todo lo contrario". La adrenalina, lejos de ser automática, requiere trabajo.
El artista identificó a "Sinvergüenza" como la canción que "puso el sello" a un fenómeno que ya se construía con temas anteriores como "Bandido", "Atorrante" y "Adicto". La colaboración con Ángela Torres, Jimena Barón y Karina La Princesita resultó, según su propia definición, "visionaria": "tres bombas atómicas" reunidas en un mismo track. El tema catapultó su nombre a una dimensión nueva dentro de la música popular argentina.
Otro hito de su carrera fue la colaboración con David Bisbal en "La Peligrosa". Emanero atribuyó ese encuentro a la generosidad de Luciano Pereyra, a quien definió como el "artífice" de la conexión. "El hecho de que venga de la mano de Luciano, que Luciano y Bisbal se conocen, te da un aval extra", explicó. La cadena de confianza entre artistas fue, en su relato, tan importante como el resultado musical.
El arte de las colaboraciones y sus sueños de expansión
Sobre sus proyectos internacionales, el artista de Palermo confirmó que está "invirtiendo tiempo, a veces dinero" en el mercado español. Próximamente realizará prensa y seis fechas allí, con la mira puesta en colaboraciones con figuras como Aitana o Estopa, de quienes admira "el sonido, el decir". La expansión hacia España aparece como el próximo escalón concreto en una carrera que ya desborda las fronteras del circuito local.
En cuanto a los shows en vivo, Emanero fue claro sobre su filosofía: "No quiero hacer un show para ir a cantar 30 canciones que sea canción apagón, canción se apaga la luz". Su objetivo es que "antes y después pasen cosas", sin "pervertir la canción". La puesta en escena, para él, debe ser un relato, no una sucesión de cortes. También mencionó su deseo de trabajar con Natalia Oreiro, quien "estuvo en la ecuación de Sinvergüenza" pero no pudo sumarse por compromisos en Rusia.
De los apodos del colegio a Eminem: el origen de un nombre
Federico reveló que el apodo Emanero surgió en el colegio luego de conjugar mal el verbo "emanar". Lo adoptó por su similitud sonora con Eminem, referente del hip hop que escuchaba junto a Tupac y Wu-Tang Clan. Hoy, sin embargo, reivindica a los Backstreet Boys y a su productor Max Martin, algo que de joven "no supe valorar tanto porque era música de chicas". El recorrido musical es, en su caso, una revisión permanente.
Sobre la idea del éxito, fue preciso: "Es lo que estoy viviendo definitivamente, pero es poder disfrutarlo también". Y agregó que "disfrutar el éxito es un ejercicio constante de todos los días", algo que al principio no advertía. Su proceso creativo se apoya en anotar ideas, "pequeñas cositas" que considera "valiosísimas": desde "una canción tipo" hasta "una frasecita así para el estribillo". En el plano personal, confirmó dos años de noviazgo con la actriz Pamela Carolina, a quien conoció por redes sociales a través de amigos en común.