Arzobispo Eduardo Martín: "Dios no se impone, Dios se propone"

En una entrevista exclusiva en "Más Cerca", la máxima autoridad de la Iglesia en Rosario dialogó con Florencia O'Keeffe sobre su historia, cómo ve a la ciudad, y la próxima visita del Papa

10:19 hs - Sábado 07 de Noviembre de 2026

En el programa "Más Cerca", conducido por Florencia O'Keeffe, el arzobispo de Rosario, Eduardo Eliseo Martín, compartió profundas reflexiones sobre la misión de la Iglesia, su vínculo con la comunidad rosarina y los desafíos actuales. Martín, oriundo de Venado Tuerto, destacó la evolución de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II, enfatizando una mayor cercanía al sufrimiento y la vida cotidiana de las personas. Señaló el trabajo de Cáritas en cada parroquia, los proyectos de capacitación para emprendedores y el fuerte compromiso con las personas que sufren adicciones a través de asociaciones como Padre Misericordioso. Además destacó la atención a los más vulnerables en hogares para personas con discapacidad y ancianos, mencionando al Cotolengo de Don Orione y centros en Cristalería y Granadero Baigorria.

"Dios no se impone, Dios se propone", dijo en un tramo de la entrevista.

El arzobispo expresó su aprecio por Rosario, calificándola de "una ciudad hermosa". Valoró su arquitectura, la pasión que existe respecto al arte y el canto, y la calidez de su gente. Sin embargo, no dudó en señalar que le duele "esa pobreza de la cual no se sale, las adicciones, tantos chicos que hoy están presos del consumo, que destruye personas" y aseguró que los sacerdotes en la ciudad hacen "mucho" por rescatarlos de esas situaciones complejas.

Respecto a la juventud, sostuvo que la Iglesia tiene para ofrecerles un "ideal de vida cristiano" frente a las propuestas de la era digital donde todo es rápido y donde el éxito se basa en lo que uno tiene, y no en lo que uno es como persona.

Vocación, desafíos y la esperanza de la misericordia

Eduardo Martín relató su camino hacia la vocación sacerdotal, un llamado que sintió a los 11 años, pero al que se resistió activamente, incluso "cambiando" cosas en un test vocacional para evitar el sacerdocio para el que sentía que no estaba preparado. Así empezó a estudiar Ingeniería Química. Su conversión llegó en la época de la universidad, gracias a un profesor que le hizo ver que sus fracasos en la carrera tenían "causas interiores", lo que lo llevó finalmente a entrar al seminario. Nunca imaginó estar al frente de una arquidiócesis como la de Rosario, confesó.

En "Más Cerca" contó muchas cosas personales como el cuadro del que es hincha.

Durante la charla recordó su vínculo con Jorge Bergoglio, y mencionó especialmente el día en que el Papa Francisco lo llamó, dándole una orientación clave sobre su labora en la ciudad: "Vos pacificá" la situación interna de la iglesia en Rosario y "hacé lo que hacías en Río Cuarto", donde había tenido la responsabilidad del obispado.

León XIV "nos ayudará a los argentinos"

A poco de la visita del Papa León XIV a la Argentina, Martín se mostró emocionado y esperanzado, aunque con la "decepción" de que no visitará Rosario, entendiendo que el foco principal de esta gira es Perú. Afirmó que el país necesita el mensaje de paz del Papa, que ayudará "a levantar la mirada, a apuntar a los problemas verdaderos que tenemos". El arzobispo destacó frutos previos de esta visita, como el diálogo entre el gobierno nacional y los gobernadores, y la casi unánime aprobación de la ley de discapacidad en Diputados. Recientemente, impulsó un encuentro en Rosario, en la Universidad Católica, reuniendo a empresarios, gremialistas, miembros del Poder Judicial y legisladores para un diálogo sobre el magisterio del Papa León XIV, basado en la encíclica Magnifica Humanitas, en un intento por construir una "sociedad más justa, más fraterna".

Martín compartió de qué santos es devoto, y sorprendió por su afecto hacia Santa Edith Stein, una filósofa judía convertida al catolicismo y mártir en Auschwitz, cuya historia lo acercó a comprender y valorar al judaísmo.

En ese sentido subrayó su rol como consultor de la Comisión de Diálogo con el Judaísmo en el Vaticano y destacó la importancia de la unidad de los cristianos en un mundo hostil. Recordó la influencia de sus padres, ambos profundamente creyentes, de quienes heredó "la fe, la serenidad de su madre y el espíritu de diálogo" y "cierta pasión" de su padre, quien le enseñó la corrección y la caballerosidad.