El médico es uno de los principales acusados en este nuevo juicio oral que encabeza un tribunal de San Isidro
Jueves 16 de Abril de 2026
El neurocirujano Leopoldo Luque negó tener responsabilidad en la muerte de Diego Maradona al declarar en el nuevo juicio oral que busca esclarecer las circunstancias en torno al fallecimiento del Diez y tiene a otros seis profesionales de la salud en el banquillo de los acusados.
“Soy inocente y lamento mucho su muerte”, dijo Luque, uno de los principales acusados en el proceso que encabeza un tribunal de San Isidro. “Yo lo amaba, era mi ídolo”, afirmó el neurocirujano que oficiaba de médico de cabecera de Maradona al momento de su fallecimiento.
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Los siete acusados están imputados de homicidio simple por dolo eventual, que es cuando el victimario sabe que su conducta puede ocasionar un daño, pese a lo cual continúa con la acción. Se castiga con una pena máxima de 25 años de prisión.
Los procesados encaran desde el martes un segundo juicio casi un año después de que un primer proceso judicial fuera declarado nulo al descubrirse la conducta indebida de la jueza Julieta Makintach.
En la audiencia del jueves, Luque negó haber sido quien decidía todas las medidas que debían implementarse para la recuperación de Maradona luego de la cirugía y aseguró que “no estaba a cargo de esa internación domiciliaria”.
“En cuanto a la injerencia de ‘Luque decide todo, hace todo’, yo soy neurocirujano subespecializado en columnas”, subrayó el imputado sobre el acotado papel que habría tenido en relación con la salud del astro.
El fiscal Patricio Ferrari había criticado el martes las condiciones de la internación domiciliaria. Sostuvo que en esa vivienda “un grupo de improvisados incumplieron todos los deberes a su cargo” y “abandonaron a su suerte” a Maradona “condenándolo a la muerte”.
En otro momento Luque afirmó que desde 2007 el exfutbolista no recibía medicación para sus problemas cardiacos. “Y en ese momento el doctor que estaba acompañando al paciente fue Cahe, no yo”. El fallecido Alfredo Cahe, médico personal de Maradona durante décadas, se mostró crítico con el equipo que lo atendió durante sus últimas semanas con vida.
El neurocirujano también rechazó que Maradona hubiera sufrido una agonía de 12 horas, tal como señaló un informe oficial de unos 20 peritos, considerándolo “insólito”.
Sobre la enorme hinchazón que presentaba el cuerpo del exfutbolista señaló que no obedecía a una condición “no alertada” por los profesionales sino a las maniobras de reanimación practicadas al Diez el día de su muerte. “Estuvo reanimado al menos una hora; lo reaniman, paran un segundo y por pedido de la familia lo vuelven a reanimar; quién sabe las alteraciones que produce eso en el cuerpo”.
El neurocirujano sostuvo que “el edema agudo en una RCP (reanimación cardiopulmonar) puede ser ocasionado en minutos” y “no necesita del 11 al 25 de noviembre”, que es el periodo de tiempo que Maradona estuvo internado en la vivienda en 2020.
El médico también apuntó contra Giannina Maradona, una de las dos hijas más mayores del exfutbolista, señalando que la también imputada psiquiatra Agustina Cosachov le propuso conseguirle una clínica para atender a su padre, “a lo que ella dijo ‘no, no, déjenme que voy a averiguar’, y no averiguó”.
Además de Luque y Cosachov están imputados el psicólogo Carlos Díaz y los médicos Nancy Forlini y Pedro Di Spagna, el representante de la empresa que ofrecía el servicio de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. Todos ellos cumplieron algún papel en la internación domiciliaria del exfutbolista.