Martes 02 de Febrero de 2021
El flamante presidente electo de los Estados Unidos, ganó las elecciones teniendo entre sus principales propuestas de campaña la creación de 10 millones de puestos de trabajos verdes, de calidad y con buenos salarios; que permitirá un desarrollo inclusivo de la clase media del país y no sólo en las grandes ciudades. De esta manera, desembolsando un presupuesto de $1,7 trillones de dólares para los próximos 10 años, la administración Biden-Harris apuesta a las economías limpias.
Estados Unidos se vio envuelto en un escándalo global cuando el ex-presidente Trump anunció la salida del Acuerdo de París y la marcha atrás de todos los planes de adaptación y mitigación del cambio climático global. En este 2021, la nueva administración se propone revertir esta situación con un plan de acción climática ambicioso, y que incluye la creación de nuevos puestos de trabajo verdes. De esta forma, comienza el camino hacia la Revolución Energética y buscando la descarbonización de la economía americana para el 2050. Algunos aspectos a destacar de la estrategia son:
* financiar la innovación e investigación energética y climática;
* el desarrollo de tecnologías bajas en carbono que sean asequibles y escalables; y la integración del comercio y la política, tanto local como exterior para la sostenibilidad.
Los desafíos y las necesidades son múltiples, pero esto abre la puerta a nuevas oportunidades de desarrollo y empleo: desde baterías que pueden almacenar energía de manera más eficiente, sensores para la manufactura avanzada, construcciones con aislamiento térmico para edificios, mejoras en las prácticas agrícolas, biodigestión y otras fuentes de energías renovables, gestión y recuperación de residuos.
En la actualidad, sólo en los Estados Unidos, existen 3 millones de personas trabajando en la economía de energías limpias. El país buscará revitalizar su sector energético, impulsando el crecimiento de toda la economía y fortalecer su lugar de preeminencia en la economía internacional. Queda atrás la vieja forma de pensar, de que economía y ambiente no van de la mano.