La Región

Investigan la dudosa muerte de una beba nacida en un sanatorio de Casilda

Dudas sobre el desempeño tanto del profesional que atendió a la mujer durante el embarazo como del equipo de colaboradores

Jueves 23 de Noviembre de 2017

La muerte de una beba recién nacida en un sanatorio de Casilda derivó en una denuncia contra un reconocido obstetra por el presunto delito de abandono de persona.

La presentación, realizada anteayer ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Casilda por el abuelo paterno de la criatura, se suma a una investigación de oficio iniciada por la Justicia apenas ocurrido el hecho.

Mientras la Fiscalía espera el resultado de la autopsia para echar luz sobre las circunstancias del deceso, una fuerte acusación pone bajo sospecha la ética profesional del médico, así como, otras presuntas anormalidades como el accionar del equipo que atendió a la madre, quien fue sometida a una cesárea de urgencia a causa de una hemorragia y perdió a la beba.

El hecho se produjo poco después de la una de la madrugada del 9 de noviembre, tras una serie de situaciones irregulares a las que el abuelo de la criatura, Ernesto Failo, refiere en su denuncia, para que la Justicia esclarezca lo ocurrido y determine responsabilidades penales en caso de comprobarse que hubo negligencia.

Cintia E. estaba cursando 31 semanas de embarazo cuando el miércoles 8 de este mes, a las 20.30, comenzó a tener pérdida de líquido amniótico mientras se encontraba en su domicilio de la vecina localidad de Los Molinos, distante a sólo 15 kilómetros de Casilda.

Ante la preocupante situación rápidamente se trasladó con su suegra al Sanatorio Primordial de Casilda, tal como le había indicado su obstetra por whatssap, luego de que esta lo pusiera en conocimiento de la situación y de ser advertida por el facultativo que si bien él no estaba en la ciudad, la atendería un colega de confianza al que debía hacer llamar cuando llegase al nosocomio, según aseguró Failo.

Antes arribar al sanatorio, el suegro de la parturienta, que en ese momento estaba en Casilda ejerciendo su labor de docente, dijo que se apersonó en la mesa de entradas de la clínica "para ganar tiempo", aunque tal acción, asegura, fue en vano ya que al ingresar al sanatorio su nuera debió primero dirigirse a la guardia, para ser examinada por una médica para establecer si era o no necesario convocar al profesional, que creyó la estaba esperando para atenderla.

Tras ser evaluada, según relató Failo, la doctora resolvió derivar a la paciente a sala de parto para recién luego llamar al colega indicado por su obstetra de cabecera al constatar un sangrado intenso y un pico de presión, por lo que se intentó estabilizarla para trasladarla a un nosocomio de Rosario ya que "era inminente un parto prematuro al haber roto bolsa".

Sin embargo, los intentos por conseguir cama en algún nosocomio rosarino llevaron más tiempo del esperado y finalmente al resolverle el tema —mediante gestiones realizadas por familiares de la parturienta ante una empresa de emergencias para contratar el servicio de ambulancia—, y llegar el vehículo para su traslado, ya era tarde porque la paciente sufrió una hemorragia que no dejo más alternativa que una intervención quirúrgica de urgencia para salvarle la vida.

"A media hora de iniciada la intervención, una pediatra llama a mi hijo para informarle que el bebé había muerto", dijo Failo, para luego asegurar que a su nuera "le hicieron firmar el consentimiento de la cesárea tras practicársela".

El hombre además indicó a LaCapital que el papá de la beba muerta le dijo que antes de que Cintia ingresara al quirófano "sintió latir el corazoncito de su hija en tres ocasiones por un aparato hasta que en la cuarta ocasión sólo escuchó el bombeo del corazón de su mujer y allí decidieron hacer la cesárea".

Failo explicó que la denuncia fue realizada por él, al haber "presenciado todo lo sucedido desde el primer momento hasta el fatal desenlace", al tiempo que aclaró que su hijo estaba trabajando en Rosario y recién pudo llegar al sanatorio tiempo después de ser internada su esposa, pero experimentó el triste momento de la muerte de la beba.

Dijo estar disconforme "con la actuación de los médicos y el sanatorio", y consideró que "hay elementos suficientes que justifican la denuncia hecha para que la Justicia investigue responsabilidades".

Asimismo, cuestionó la actitud del obstetra, al sostener que "al no encontrarse en la ciudad la mandó al Sanatorio Primordial pero sin avisar de la derivación, ni tampoco se comunicó con el médico que la debía haber estado esperando y que finalmente la atendió por requerimiento de la médica de guardia".

"Evidentemente no tuvo en cuenta el estado emocional de la chica y tampoco el hecho de ser su médico", disparó, para luego considerar que "el tiempo que se perdió jugó en el desenlace final". También criticó el protocolo de traslado del sanatorio al indicar que "el propio médico que la estaba atendiendo fue el que se comunicó con conocidos apelando a la buena voluntad para conseguir cama en Rosario para la derivación, lo que demuestra la precariedad de un procedimiento que debiera estar garantizado por un protocolo serio y responsable".

También Failo aseguró que tras lo ocurrido se encontró en el sanatorio con el obstetra que atendió a Cintia durante el embarazo y "al pedirle explicaciones respondió con evasivas", dijo, y luego comentó que "intentó justificarse diciendo que no pudo estar porque se encontraba en un congreso, además de tratarme de desagradecido porque pudieron salvarle la vida a Cintia".

Secuestran material

El caso está en manos del fiscal Juan Pablo Baños, quien intervino "al recibir una comunicación del apoderado del sanatorio ya que la familia se oponía a firmar el traslado de la beba a la sala velatoria al dudar sobre la causa de su muerte", indicaron fuentes inobjetables. En ese marco se secuestró material biológico y se habría pedido el celular de Cintia para chequear el diálogo con su obstetra antes de viajar desde Los Molinos al sanatorio,

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