Interminable Kanu, prometedor Obinna
Nigeria, el rival de la Argentina en el debut mundialista, ya no tiene a Finidi George ni Rashidi Yekini. Quiénes son sus sucesores.

Viernes 11 de Junio de 2010

Ya no  tiene los nombres que hacían temibles a las Súper Aguilas verdes, ya  no están Finidi George o el tanque Rashidi Yekini, el que dejó su  sello con sus 37 goles para el seleccionado de Nigeria. Apenas si  de esa camada quedó el interminable Nwankwo Kanu, que con sus 34  años a cumplir ni bien termine el Mundial, asistirá a una nueva  Copa del Mundo.

Nigeria viene mucho más austero a este mundial sudafricano que  en su arribo a Estados Unidos '94 y Francia '98. Oba Oba Martins,  tal vez su jugador más conocido por su paso por el Inter, donde  deslumbró con goles mayúsculos, apenas si fue suplente en varios de  los partidos de Eliminatorias, entre ellos el decisivo ante  Kenia, aunque anotó dos de los tres goles ese día.

Kanu, el hombre que no se resignó a su grave problema del  corazón que le paralizó su carrera futbolística en su primer momento,  atravesó una operación de aorta y siguió con su juego   interminable, ya no en el Ajax donde en 1995 ganó todo (incluida Champions y  Copa Intercontinental), ni en los poderosos Arsenal e Inter, sino  desde el más humilde Portsmouth.

Cada vez que convierte lo disfruta con su baile tribal como en  sus mejores días de campeón olímpico en Atlanta '96, cuando le  ganó a la Argentina la final 3-2. Pero si Oba Oba es parte del presente y Kanu es el sello  histórico que tiene este Nigeria, aparece Victor Obinna, con sus  jóvenes 23 años, máximo anotador de las Aguilas en las Eliminatorias, y  qué goles. Fue Obinna, llegando desde el banco, el que anotó en el  segundo minuto de descuento la victoria sobre Mozambique, que le  permitió a Nigeria seguir en carrera y ganar la clasificación en  la última fecha ante Kenia.

La carrera de Obinna es como la de muchos jugadores del  subdesarrollo, que emigran desde su adolescencia para tener un futuro  menos cruel. Firmó y casi ni jugó en el Enyimba de su país, porque  se fue a Italia a probarse a varios clubes, Se ilusionó cuando lo  llamaron del Inter de Poto Alegre, pero la falta de visa impidió su  ingreso al fútbol brasileño. Entonces volvió al Enyimba.

Con menos de 20 años, recaló en el Chievo Verona, donde marcó  rápido en su debut ante el Parma, pero aquel contrato frustrado  con el Internacional brasileño le trajo dolores de cabeza y  suspensión por doble vínculo.

Paso fugaz por el Inter de Milán y recalada en el Málaga de  España. Pero el entrenador Shuaibu Amodu no se fijó en la cantidad  de goles marcados en Europa sino el potencial que tenía para  llevarlo a las Eliminatorias, y con su juventud aportó la mayor cantidad  de goles para que Nigeria esté en Sudáfrica.