Información Gral

Una perra indicó que había restos humanos en el fuselaje del avión

Camila, de la brigada de canes de San Antonio de Areco, señaló únicamente el cráter formado por la caída de la aeronave y descartó áreas cercanas

Miércoles 23 de Agosto de 2017

Camila y Braulio, dos perros entrenados de la Brigada de Canes K-9 de San Antonio de Areco, tuvieron una participación clave en la búsqueda del avión encontrado el sábado en una zona del río Paraná Guazú, ya que fue la perra la que dio el indicio de que había restos humanos dentro del fuselaje de la aeronave sumergido en el barro.

El domingo pasado, mientras la brigada participaba de una ceremonia en Exaltación de la Cruz por el aniversario del cuerpo, la jueza Sandra Arroyo Salgado convocó a los perros del cuartel de bomberos de San Antonio de Areco para colaborar en la causa. Fue entonces cuando Guillermo Testoni, jefe de ese cuerpo, decidió enviar a Braulio y a Camila, que con 12 años es la más antigua y preparada del equipo.

"Ese mismo día, después de la exhibición en Exaltación de la Cruz íbamos a anunciar el retiro de Camila, sin embargo no pudo terminar su demostración ya que el deber la volvió a llamar", señaló Testoni.

Según recordó el jefe de bomberos, la Brigada de Canes de Búsqueda y Rescate K9 de Areco se formó en 2001 con la llegada de Camila, que "es la única perra de América Latina que cuenta con una certificación de rastreo aprobada por Estados Unidos y tiene además reconocimientos internacionales".

El sábado, minutos antes de las 18, las fuerzas que buscaban el avión desaparecido el 24 de julio pasado lo encontraron en una zona de muy difícil acceso, entonces Arroyo Salgado solicitó la participación de los perros para determinar si existía la posibilidad de encontrar restos humanos dentro de la avioneta sumergida.

"Los canes fueron descartando la posibilidad de encontrar restos humanos en distintas áreas cercanas a la aeronave, y Camila señaló únicamente el cráter que había dejado el impacto del avión, por lo que se determinó que aún continuaban los cuerpos dentro", explicó Testoni.

"Camila tuvo 67 participaciones a lo largo de su carrera", explicó, y recordó que entre las más destacadas están "el caso del barco que se hundió en Zárate y ayudó a Prefectura a dar con uno de los cuerpos; también en un caso de Posadas, Misiones, donde se hundieron varios nadadores; y hace unos 15 días la convocaron para hallar a una persona ahogada en Carlos Casares, y Camila la encontró en 30 minutos".

Testoni recordó que en 2001, cuando llegó Camila también "firmamos un convenio de 'Ciudades Hermanas' con la ciudad (estadounidense) de Texas y entre otros puntos se nos ocurrió que podíamos aprovechar la capacitación que daban ellos sobre adiestramiento canino".

"En aquel entonces convocamos a José María Esnaola, que se había retirado de la Brigada de Canes de la Policía Federal, y formamos nuestro propio cuerpo para que trabaje dentro de los Bomberos de Areco", señaló Testoni. Y detalló que "fue Esnaola quien comenzó a entrenar a los perros y se convirtió en el instructor".

En la actualidad la brigada K-9 cuenta con ocho perros, cada uno de los cuales tiene un "guía" miembro del cuerpo de bomberos y es la persona con la que viven cuando terminan sus tareas.

"Cada uno de los perros son parte del equipo, son un bombero más", apunto Testoni.

Asimismo, explicó que "en breve Camila será despedida con honores, por toda su participación y colaboración en la fuerza", y recordó que "hace un año" a la perra se le extirpó un tumor y tuvo que someterse a quimioterapia y, "si bien ya está recuperada, creemos más conveniente que tenga una vida más tranquila".

Trabajos

Los peritos reiniciaron ayer los trabajos en el pantano del Delta para rescatar los cadáveres de las tres personas que iban a bordo.

La jueza federal Sandra Arroyo Salgado, a cargo de la causa, se trasladó hasta la zona para supervisar las tareas de recuperación de los restos humanos y de partes vitales del avión, e intentar establecer las causas del siniestro aéreo. La magistrada había confirmado el lunes que no había sobrevivientes y advirtió que será complejo extraer los cuerpos a raíz de las dificultades del terreno y la profundidad a la que quedó enterrada la avioneta.

"Se está priorizando la recuperación de las tres personas que se verificó que viajaban en el avión, dándole intervención a las familias para que puedan controlar y formar parte de todo este proceso", dijo.

En el bimotor siniestrado viajaban el piloto Matías Ronzano, de 30 años; su copiloto Facundo Vega, de 25, y Matías Aristi, de 37, hijo del dueño de la empresa Aibal SA, propietaria del avión.

La Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac) informó que "el tiempo que demande la investigación va a depender de muchas variantes y del estado en que se recuperen los restos de la aeronave".


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario